Sobre el origen femenino de dios y el ateísmo masculino
Agosto 26, 2008
En una interesante entrada de La revolución naturalista ,
titulada Por qué (casi) no hay mujeres ateas se propone en base a estudio de Alan S. Miller y Rodney Stark y Razib que las mujeres están predispuestas a no ser ateas pues ” las mujeres son en general más religiosas que los hombres en la medida en que ser poco religioso constituye una conducta más arriesgada. Cuando se trata de la apuesta de Pascal, los hombres son más “vulnerables” al ateísmo.” Una acotación, el ateísmo quiere decir no creer en dios pero bien puede implicar tener una religión.
Esta interesante discusión en La revolución naturalista me hizo recordar a una conversación virtual en Hipatia con Diego Saravia sobre el origen femenino de Dios y del matriarcado conversación basada a raíz de la lectura del artículo de Pepe Rodriguez titulado Introducción: La fascinante aventura de investigar las huellas de la creación del concepto de “dios” donde se propone que Dios nació mujer : “entender el desarrollo de la aniquilación de la Diosa por el Dios nos conduce también a la comprensión de la dinámica histórica que llevó a la mujer a ser subyugada en todos sus aspectos por el varón.
La mujer y la Diosa fueron perdiendo su autonomía, importancia y poder prácticamente al mismo tiempo, víctimas de un mundo cambiante en el que los hombres se hicieron con el control de los medios de producción, de guerra y de cultura, convirtiéndose, por tanto, en detentadores únicos y guardianes de la propiedad privada, la paternidad, el pensamiento y, en suma, del mismísimo derecho a la vida”
A lo que comenté:
“No son pocas las afirmaciones de este tipo ( sobre que Dios fue primero mujer). Desde el improvisado Engels , quien postuló que el patriarcado se imponía triunfante sobre el primitivo matriarcado, pues se supone que no supimos gobernar con justicia, lo cual seconvertía en señal de que las sociedades humanas evolucionaban. Engels se basó en el antropólogo Johan Bachofen, quien con el acopio de mitos dedujo que hubo un matriarcado “perdedor y primitivo”; y en Morgan quien creyó encontrar en los iroqueses la sociedad primitiva y matriarcal que Bachofen describía, hasta Maurice Godelier con su monumental estudio sobre los Baruya de Nueva Guinea, llamado La producción de grandes hombres (resumiendo, según los mitos de origen, los Baruya quitan el poder femenino a las mujeres teniendo éstos la capacidad de ejercer las dos sexualidades, es decir , son bisexuales, a diferencia de la mujer, así los hombres se apropian de la naturaleza femenina de las mujeres.
Los hombres con ello justifican la dura opresión hacia las mujeres quedando esta última de todas las labores sociales económicas y sexuales) se ha dado la versión de que hubo una primigenia diosa mujer que fue destituida en sus poderes y reemplazada por el hombre al darse éste cuenta del poder de la paternidad (Bachofen). Para Malinowski todo esto es fruto de una confusión evolucionista entre matrilinealidad/matrilocalidad – es decir que el hombre va a vivir donde vive la familia de la esposa, lo cual no quiere decir que sea un matriarcado, por parentesco podemos decir que la matrilinealidad y el patriarcado conviven en matriarcado, a saber, gobierno de las mujeres. El patriarcado se da también en otros primates.
¿Es necesario, entonces, que el género femenino haya sostenido primero el poder y orden teocrático en las sociedades humanas o responde solo a una lógica del evolucionismo decimonónico? De ser así, ¿se explicaría con ello la tendencia religiosa femenina aludida en La revolución naturalista?
Mitos de origen y matriarcado
Respecto a los mitos de origen sobre la primigenia envidia del hombre por las facultades femeninas, hay uno recogido de los Asháninkas por el antropólogo peruano Stefano Varese- La sal de los cerros editorial INIDE- y es el de cómo la mujer aprendió a dar a luz. Se supone que la mujer – asháninka- no sabía dar a luz, por lo que el hombre le cortaba el vientre a la mujer, sacaba al bebe y la mujer moría, siendo el hombre quien criaba y , sobretodo daba de lactar al nacido/a.
Una rata le enseñó a dar a luz a la mujer como la rata lo hacía: poniendo dos palos de los cuales se colgaba y una vez colgada se producía un estornudo con una hoja de árbol, dando a luz como consecuencia. Cuando esta mujer se presentó viva con el nacido delante de su pareja este se enojó tanto que se cortó los pechos con los que daba de lactar al nacido, se los dio a su mujer y le dijo que como ya sabía dar a luz ella , y ya no él se encargarían del bebe para siempre, y es asíque las mujeres asháninkas dan a luz. la mujer al conocer su cuerpo ,pasó a ser condenada y a ser esclava hasta hoy en día en la Nación asháninka, pero¡ aprendió a dara luz sin morir en el intento.
Por otro lado, según los últimos estudios sobre el cruce entre neandertales y homo sapiens, se especula – y solo eso- que la división del trabajo por sexos pudo ser el factor determinante para que el homo sapiens dejará atrás a los neandertales. Lo último es el hallazgo de la Señora de Cao en el norte de Perú, mujer Moche que ostentaba el poder - armas de guerra y hasta tatuajes- en un periodo que se creía exclusivo del poder los hombres en aquella civilización teocrática. En todo caso es un tema a investigar profundamente, pues la religión es un sistema de organización social, desde donde, hacia adentro y hacia afuera se construye y reproduce Poder.
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