Centenaire de la mort d’Antenor Firmin – 1911 – 2011

L’ anthropologue et égyptologue haïtien Anténor Firmin né en 1850 et decedé à New York en 1911, est reconnu comme celui qui  a  formulé la réponse scientifique en 1885  à  l’Essai sur l’inégalité des races humaines  de Joseph Arthur de Gobineau.

 De l’égalité des races humaines. Anthropologie positive  (version  numérique)

Articles académiques sur Antenor Firmin :

American Anthropologist: Anténor Firmin: Haitian Pioneer of Anthropology

Gradhiva Anténor Firmin et sa contribution à l’anthropologie haïtienne

 Journal of Egyptology and African Civilizations

 Anténor Firmin, Nineteenth-Century Pioneeering Anthropologist: His Influence on Anthropology in North America and the Caribbean Histories of Anthropology Annual – Volume 3, 2007, pp. 167-183

Liens sur race et pseudoscience ( espagnol ) Lune Antagonique:

Rastreando a Watson: ¿qué tan profundo es el racismo científico?

La tentación de la raza

El origen biológico de la cultura

El fin del determinismo genético

El “poderoso” gen Neandertal y el habla : biologia antropologia y evolucion

De la biología a la ideología: el discurso del racismo

Calibrando los orígenes del racismo y la desigualdad en nuestra sociedad

La cuestión de la unidad del cerebro

"La cuestión de la unidad del cerebro o de su división en tantas regiones correspondientes a funciones específicas no era una cuestión estrictamente anatómica; más allá  de su dimensión propiamente cognitiva, ella tenía dilemas filosóficos y políticos. Postular la división del cerebro en varias facultades y proponer el principio según el cual las facultades intelectuales tenían su origen en el cerebro, ponía en cuestión la dualidad cartesiana del cuerpo y del alma, sacudiendo  con ello los fundamentos del  "Yo" cartesiano.

Nada de sorprendente tiene entonces,  la oposición entre "unitaristas " y "localistas" , pues esta discusión sobrepasaba la esfera anatómica en la medida que de manera subyacente se perfilaba el debate sobre la inmortalidad del alma versus el ateismo y el libre albedrío versus el determinismo. (…) Representar el cerebro como una entidad indivisible sumisa a una dirección centralista, o concebirlo como un conjunto de elementos yuxtapuestos en una estrecha dependencia funcional entre unos y otros tenía consecuencias políticas implícitas.

Los unitaristas eran en su inmensa mayoría, conservadores en el plano político partidarios de la pena de muerte, contrariamente a los localistas quienes defendía ideas republicanas y liberales.  La conección entre localización cerebral y el programa republicano,  emerge en la primera mitad del siglo XIX para cristalizarse en el curso de la segunda mitad del mismo siglo de la mano de figuras tales como Broca Charcot y un gran número de antropólogos de la SAP. (…) El análisis morfológico del cerebro humano y del primate no fue más que un primer paso hacia el análisis comparativo del cerebro en los diversos grupos étnicos ( léase en la época razas Nota de Trad.)  "

Entre los  órganos de los sentidos, la vista es particularmente tomada en cuenta en el discurso antropológico ya que el lugar que la vista ocupa en la jerarquía sensorial es fundamental debido al  el rol central que le es dado respecto a la observación, como medio de adquisición de conocimiento "

La medida de los sentidos – Los antropólogos y el cuerpo humano en el siglo XIX 2004 Nélia Dias – Extractos

Traducción A.N.

 

Ida y la evolucion del mito del eslabon perdido

A proposito de esta interesante entrada, comenté

El eslabon perdido es un mito creado en el siglo XIX para “probar” que la especie humana no desciende directamente de un primate. Normalmente todos los “eslabones perdidos” presentan signos de falsedad (piltdown, el hallazgo del neandertal, todos hechos para contrarrestar el efecto de la teoria de la evolucion
No merece sino una mirada critica de la “evolucion del mito”. Ademàs como bien se afrima en la entrada comentada,  entodo caso ,  existirian no solo uno,  sino varios "eslabones perdidos", a saber todos los fosiles transicionales encontados como Aletas de pez con proto-dedos, Más fósiles transicionales de tortugas: Odontochelys .

Ya Mundo neandertal habia escrito sobre el Mito del eslabon perdido y yo acabo de encontrar este libro que pienso leer The  Top Ten Myths About Evolution:

4. The Missing Link
"(…) El eslabón perdido" es una frase común que causa confusión. También da lugar a dos grandes conceptos erróneos.

En primer lugar, es una  frase que da lugar a una profunda incomprensión del mundo de los seres vivos, ya que promueve una vista esencialmente medieval de la naturaleza, una especie en la que se fijan "tipos" o "enlaces", que no cambian a través del tiempo. Este punto de vista es espectacular en contradicción con la esencia de la evolución, que es el cambio.

En segundo lugar, la frase da lugar a ideas erróneas sobre el estudio de la antigua vida y las personas que la estudian. Aunque a veces los científicos evolutivos buscan los eslabones que faltan,  hacen mucho más que eso, y hay muchos investigadores  más que participan en los estudios de la antigua vida que solo  la búsqueda del eslabón perdido (ver en el articulo de PloS One que ademas de Hurum hay cinco investigadores mas) . Un factor que complica la situación aquí es que hay "eslabones"  que faltan, pero su significado real a menudo se pierde en los medios de comunicaciónµ.

En este sentido el paleontologo Jorn Hurum ha utilizado una ola publicitaria increible:  sitio web, llamado " The Link", libro y documental… que el espectaculo comience
1. Survival of the Fittest

2. It’s Just a Theory
3. The Ladder of Progress
4. The Missing Link
5. Evolution is Random
6. People Come From Monkeys
7. Nature’s Perfect Balance
8. Creationism Disproves Evolution
9. Intelligent Design is Science
10. Evolution is Immoral

Mas en

Los dragones del Edén: Especulaciones sobre la evolución de la inteligencia humana Carl Sagan


Complete Primate Skeleton from the Middle Eocene of Messel in Germany: Morphology and Paleobiology

Los siete mayores engaños científicos de todos los tiempos : Los fósiles de Piltdown
El fraude Beringer

Raza, fenotipo e inteligencia

Una interesante entrada en La revolución naturalista titulada  Nature: Raza e inteligencia señala un debate en Nature respecto a un tema  bastante sensible:  Should scientists study race and IQ? NO: Science and  society do not benefit -¿Deben los científicos estudiar las relaciones entre raza  e inteligencia?-, sensible sobre todo con el reciente antecedente de  James Watson , Premio Nobel de Medicina 1962 y  co descubridor de la estructura del ADN ,quien declaró  lo que él piensa de la diferencia de capacidades de razonamiento entre los diversos tipos  tipos humanos:

“Los negros no tienen por qué poseer la misma inteligencia que los blancos es por ello la ineficacia de las políticas occidentales hacia África” Rastreando a Watson: ¿qué tan profundo es el racismo científico?


En   Nature: Raza e inteligencia ¿Deben los científicos estudiar las relaciones entre raza  e inteligencia? E.R. apunta:

Steven Rose piensa que no. En primer lugar, porque la ciencia no tiene por qué investigarlo todo.

Es decir, el estudio de la relación entre raza (término que en biología a entrado en desuso y que es reemplazado por cline para señalar "el cambio gradual de rasgos fenotípicos de una misma especie por influjos y condiciones medioambientales")  e inteligencia sería como estudiar

la eficacia terapéutica de las oraciones o los pronósticos publicados en horóscopos.

Por otro lado, continúa Robredo:

Ceci y Williams apuntan que "cuando los científicos son silenciados por los colegas, los administradores, los editores y los patrocinadores que piensan que es inapropiado el mero hecho de plantear ciertas cuestiones, el proceso comienza a parecerse más a la religión que a la ciencia. Bajo un régimen semejante, corremos el riesgo de perder una generación en investigaciones que necesitamos desesperadamente.

Darwin 200 y el debate sobre la relación entre  raza e inteligencia está en pleno auge.

Cabe señalar que la raza en la especie humana, ha devenido en connotación social más que científica.
En antropología física se utilizaba el término raza para designar la diversidad en nuestra especie. Hoy en día en cualquier curso de introducción a la biología evolutiva (por ejemplo, cuando se lleva antropología forense) se señala que ya no se usa más raza.
Es preferible hablar de cline antes que raza.

Ahora, ya que el uso de raza como clasificación socioeconómica y cultural se da de manera generalizada, sí es interesante, como apunta Robredo,  que  "la ciencia   pueda y quizás deba estudiar factores raciales cuando aborda temas socioeconómicos o biomédicos."

Racismo,  inteligencia  y educación:  el caso peruano

En el marco académico local  en  GCC se toca el tema de los Trasfondos sociales del examen de admisión a la Universidad Nacional de Ingeniería

La UNI es una universidad pública cuyas tarifas de admisión pueden verse aquí. Son costos relativametne bajos y diferenciados según se estudió en colegios privados o estatales, primeros alumnos, víctimas del terrorismo, deportistas calificados, etc. Posiblemente, y es una hipótesis que sería interesante verificar cuantitativamente, si los costos fueran más altos, los apellidos quechuas y aymaras desaparecerían no sólo de los primeros puestos, sino en general, como al parecer ocurre en las universidades privadas. En ese caso, el tema no sería la discriminación racial (exclusión de alguien exclusivamente por razón de su raza), sino que muchas personas de raza indígena no se educan porque no tienen los recursos económicos para pagar por su educación. Sería un tema de dotación de recursos y de restricciones de liquidez. Los resultados de la admisión a la UNI permiten visualizar el talento que se perdería por no tener los medios para su educación. Esto casa muy bien con lo que señala Hugo Ñopo en este post, que no encuentra evidencia de discriminación racial en mercados de trabajo urbanos. Lo que ocurre es que hay “diferencias abismales entre individuos con rasgos indígenas e individuos con rasgos blancos en el acceso a educación”.

¿Qué tan grande es la influencia de los prejuicios raciales pseudocientíficos en las políticas públicas en países como el nuestro?

En esto  vale la pena recordar a Alan Sokal en Tomando en serio las evidencias

"Podría parecer obvio que la política pública debe basarse en la realidad y las pruebas, pues las consecuencias de tomar en serio una política pública basada en la evidencia del mundo es mucho más radical de lo que la mayoría de la gente piensa o se da cuenta.

"En una sociedad libre cada persona tiene derecho a creer cualquier tontería que desee, pero el resto de nosotros debe prestar atención sólo a las opiniones que se basan en pruebas."

Enlaces relacionados:

De la biología a la ideología: el discurso del racismo

Sobre determinismos en la ciencia: La falacia de los genes del comportamiento humano

El decálogo de la raza y la genética – New Scientist

El origen biológico de la cultura

El fin del determinismo genético

Alan Sokal : Tomando en serio las evidencias

El “poderoso” gen Neandertal y el habla : biología antropología y evolución

De la biología a la ideología: el discurso del racismo

La tentación de la raza

Herencia, selección natural e ideologías políticas

Ver también:

Racismo en Berlitz Perú El interrogado asustado

Mapa racial USA

Majaz-Vaccaro: Un experimento social involuntario

Antes de ver “La teta asustada”

El más profundo desprecio por la gente campesina
Negros por aquí, negros por allá", una colorida nota de Cosas Hombre

El Neandertal habría sido víctima de la competencia con el Cromañón

Fuente: PLoS ONE*

Traducción A.N.

El 24 de diciembre apareció un artículo en la revista PLoS ONE titulado Extinción del Neandertal por exclusión competitiva, fruto del trabajo de un equipo de  investigadores franceses, estadounidenses y sudafricanos (Institut de Préhistoire et de Géologie du Quaternaire, Université Bordeaux , CNRS, Talence, France,  Institute for Human Evolution, University of Witwatersrand, Johannesburg, South Africa, Natural History Museum and Biodiversity Research Center, The University of Kansas).

La hipótesis sobre la competencia entre el cromañones y Neandertales por un territorio no es nueva,  pero el estudio publicado por PLoS ONE el 24 de diciembre último sí, donde justamente en el resumen ( Abstract) se puede leer:

"A pesar de una larga historia de investigación, un considerable debate gira en torno a si los Neandertales se extinguieron debido al cambio climático o la competencia con los homo  anatómicamente modernos (AMH)."

La metodología utilizada  fue la de

"integración de nuevos datos arqueológicos y cronológicos con los datos paleoclimáticos de alta resolución produciendo con ello  simulaciones  de sistemas adaptativos para definir nichos ecológico-culturales asociados con los  Neandertal y los  AMH Nuestros resultados indican que los Neandertales y AMH explotaron  nichos ecológico-culturales similares. Esta metodología aplica un nuevo método que incorpora una gran variedad de conjuntos de datos para reflejar la población sobre este importante evento y evaluar  así el clima de competencia frente a las hipótesis de la  extinción del Neandertal. "

En las conclusiones se señala que

"El sur de la del Neandertal en  Europa  no se debió al cambio climático o un cambio en la adaptación, sino a una concurrencia de la expanción  geográfica del  AMH, expansión geográfica que llevó a una competencia entre el Homo Sapiens y el Neandertal y que tuvo como consecuencia  la extinción de éste último."

El Homo neanderthalensis u Hombre de Neandertal es una especie del género Homo que habitó Europa y partes de AsiaPleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. occidental desde hace 230.000 hasta 29.000 años atrás.

PLoS ONE Neanderthal Extinction by Competitive Exclusion

Enlaces relacionados en este blog:

2006 – La división del trabajo de género en humanos habría hecho la supremacía sobre los neandertales

Las investigaciones sobre el “poderoso” gen Neandertal

2007 – El “poderoso” gen Neandertal y el habla : biologia antropologia y evolucion

Rompiendo mitos: Diferencia entre humanos y chimpacés sería mucho mayor que 1 % y aún impredecible en porcentaje

Rastreando a Watson: ¿qué tan profundo es el racismo científico?

Derivación genética y no selección natural para comprender la evolución humana

2008 – Según ADN mitocondrial los neandertales no hibridaron con los humanos modernos

Homo Sapiens: ¿nuestra evolución acabó?

*Banks WE, d’Errico F, Peterson AT, Kageyama M, Sima A, et al. 2008 Neanderthal Extinction by Competitive Exclusion. PLoS ONE 3(12): e3972 doi:10.1371/journal.pone.0003972

Nuevo estudio sobre primeras dispersiones humanas en América

Fuente: El Universal de México

Cómo pobló el hombre América del Sur

En colaboración con un grupo de matemáticos y físicos de la Universidad de Buenos Aires, el antropólogo argentino José Luis Lanata estudia cómo pudo haber sido el proceso de dispersión humana en el Continente Americano.

Se trata de una investigación singular porque no se basa en hallazgos arqueológicos, sino en variables ecológicas y biológicas, en la cual los expertos trabajan con modelos que se utilizan en otras disciplinas para simular situaciones.

No obstante, el antropólogo aclaró que no se trata de reconstrucciones a base de computadoras con las que se hacen simulaciones de cómo pudo haber sido una zona arqueológica.

Son métodos que pueden predecir distintas condiciones de registro arqueológico y decir cuáles fueron las condiciones de las poblaciones, cómo crecieron, cuál pudo ser su estructura genética, si tenían lazos de parentesco y otros elementos.

José Luis Lanata dictó hoy aquí la conferencia "Analizando algunos procesos que pueden explicar el tiempo y modo de la dispersión humana en las Américas", durante el IV Simposio Internacional El hombre temprano en América, que se lleva a cabo del 18 al 22 de agosto en el Museo Nacional de Antropología.

Explicó que "a mí me interesan preguntas generales que puedan servir para entender el proceso de evolución humana dentro de América, porque el proceso de evolución no terminó en Africa, cuando se genera el homo sapiens.

"América es muy importante cuando uno entiende lo que es el proceso de evolución humana, porque es el único lugar donde somos la única especie que hay. En Asia, Africa y Europa siempre hubo una especie antes que el homo sapiens. Desde este punto de vista América es un gran laboratorio para entender el proceso evolutivo".

Explicó que si se considera que el hombre entró a América por el Estrecho de Bering y llegó Tierra del Fuego, se desarrolló un tipo de acercamiento y dispersión que es totalmente distinto a lo que pasaba en otras partes del mundo, lo que implicó crecimientos demográficos mucho más rápidos de lo que se había pensado anteriormente.

"Uno toma paralelos de grupos cazadores-recolectores de distintas partes del mundo y normalmente tienen tasas de crecimiento muy bajas, que están en el uno por ciento, pero los modelos que nosotros estamos desarrollando muestran que con ese porcentaje se habrían

"Parece ser que es un proceso mucho más rápido que implica una tasa de crecimiento mucho más alta, y si una tasa de crecimiento es muy alta no se comportan como los parámetros que tenemos actualmente y eso marca detalles culturales, rasgos morfológicos de una población a otra", dijo.

Otra de las hipótesis de Lanata es que a diferencia de lo que se pensaba, que los grupos humanos al pasar el Estrecho de Bering se desplazaban al sur, porque las poblaciones iban en aumento. Por el contrario, hay puntos que eran muy densos y crecían muy rápido, como lo que ahora se conoce como México, Guatemala y El Salvador, dijo.

"La forma en que las poblaciones crecen son distintas en diferentes lugares de América y eso hace parecer que haya un reflujo de población.

Nuestro modelo sugiere la posibilidad de que una vez que las poblaciones llegan a México, de Sonora para abajo, hay un reflujo de la población hacia el Norte.

"Es un lugar donde se crece muy rápidamente porque es un ambiente muy rico y muy diverso, y eso podría estar produciendo que la gente migre hacia el norte y no necesariamente hacia el sur", indicó.

El IV Simposio Internacional El Hombre Temprano en América es un espacio académico en el que los especialistas presentan los resultados de las investigaciones más recientes, en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.

Participan investigadores de Estados Unidos, España, Gran Bretaña, Argentina y México.

Enlaces relacionados

Teoria del poblamiento de America por el estrecho de Bering vigente

Aplican las matemáticas al proceso de dispersión humana en América

Ideologías políticas y el comportamiento exploratorio: entre la neofilia y neofobia

Según Desmond Morris la neofilia (pasión por lo nuevo)  y la neofobia (aversión a los nuevo) son comportamientos  impulsivos que nos mantienen a la expectativa de la innovación y sujetos a lo conocido, respectivamente.

El equilibrio fluctuante entre la neofilia y neofobia explicaría el cambio  de opiniones y  nuestro  comportamiento exploratorio explicaría además nuestras fluctuantes preferencias políticas  según la teoría del conflicto de visiones de Thomas Sowell (en Biopolítica):

"Los neurocientíficos y etólogos advierten haber encontrado una dicotomía "neofobia/neofilia"  que se correspondería con las divisiones que todos conocemos entre derechas e izquierdas, republicanos y demócratas, torys y laboristas, reaccionarios y revolucionarios, conservadores y progresistas, comunistas y liberales, (en los países del este), senatoriales y populistas (en la república romana), fachas y rojos… y de donde emanaría el conflicto entre "visión trágica / visión utópica" de Sowell.

Explicar por qué esta dicotomía parece innata en el ser humano es un tema para la psicología evolucionista; explicar la varianza de la distribución humana en este eje podría ser un tema para la genética conductual. En todo caso el carácter innato de las divisiones ideológicas es posible y digno de tener en cuenta, sí , pero poco interesante. Este gradiente político hace referencia a valores como la apertura mental, aptitud hacia las novedades políticas, o tendencia a la innovación y no sirve como indicador del voto ni como indicador de prácticamente nada. El mejor indicador científico de la opción de voto sigue siendo la opción general de voto en tu entorno (sobre todo del voto de ciertos individuos "líderes de opinión" de sus pequeños grupos) así que una vez más hay que hacer referencia a la socialización en grupos de pares mediante la teoría de los dos tiempos de la influencia mediática."

Pero, ¿es  innato o conductual el comportamiento dicotómico neófilo / neófobo y lo que nos hace clasificar el mundo dualmente ?

Según Phillipe Descola esta  cosmología en dos planos, al referirse a la dicotomía naturaleza / cultura ( entendida esta división como lo "primitivo" y lo "civilizado"), corresponden solo a metodologías  diversas para  conocer el mundo, siendo una tan válida como la otra

-como  dice Levi-Strauss en El pensamiento Salvaje al referirse al pensamiento científico (método cartesiano) y  al pensamiento mágico , las cuales serían dos metodologías para conocer el mundo y no el resultado de una evolución cultural-

y citando a Heinrich Rickert,

(esta dicotomía naturaleza / cultura) "tiene consecuencias epistemológicas profundas, donde el objeto es uno solo (el mundo), pero es aprehendido de dos maneras: por la generalización cuando uno se sitúa en el punto de vista de las ciencias de la naturaleza, por la individualización cuando se opta por abordarlo a través de las ciencias de la cultura."

M. Merleau-Ponty va más allá  respecto a la dualidad  humano/ mundo entendida esta dualidad como la

relación entre conciencia y naturaleza. Radicalmente opuesto a todo dualismo, rechaza no sólo el dualismo psico-físico, sino también el dualismo sartriano entre lo en-sí y el para-sí, a la que calificaba de nueva forma de dualismo cartesiano entre res extensa y res cogitans.

El comportamiento humano sería  la construcción significativa de su mundo, a partir del mundo en que vive. En oposición a los animales, cerrados en los instintos, el hombre está abierto al mundo, es libre. Desde este planteamiento, surge la cuestión: ¿dónde y cómo se expresa el comportamiento humano?, ¿a través de la conciencia o del cuerpo?"

Biblografía

Maurice Merleau-Ponty La fenomenología existencial

Phillipe Descola Antropología de la naturaleza – IFEA Lluvia Editores

Claude Levi-Strauss en El pensamiento Salvaje – Fondo de Cultura Económica

José Ferrater Mora – Diccionario de Filosofía Alianza Editorial

Enlaces relacionados:

La crítica de Jon Elster a la sociobiología

Biopolítica

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)


Altruísmo, redes sociales y teoría de juegos: un modelo matemático

Parece que la paradoja Darviniana altruista de la teoría de la evolución respecto al proceso de selección natural de las especies, la cual tendería a excluir los comportamientos eliminatorios a través de la ética y las instituciones, por medio de la solidaridad y cooperación mutua podría ser demostrada a través de un modelo matemático basado en la teoría de juegos y las redes sociales el cual incorpora la diversidad social en donde el comportamiento altruísta sería un fenómeno emergente en la sociedad que regula el conflicto, otro fenómeno emergente.

El modelo se podría aplicar, dice el artículo, bajo una perspectiva económica, para predecir el comportamiento de las sociedades reales, sugiriendo que en las comunidades con alta diversidad, en las que el acto de cooperación importa, la distribución de la riqueza será mucho más justa.

Ahora, no sería mala idea que se trabajara con un equipo de antropólogos sociales a la par que en un laboratorio de simulación.

Modelo matemático sobre el altruismo

Fuente: Neofronteras

"Ahora, en un artículo publicado en Nature por tres físicos teóricos portugueses se propone un modelo matemático que explica, o  trata de explicar, la paradoja  altruista a través de la diversidad social (una característica ubicua de las modernas redes sociales) y que cuando se tiene en cuenta ésta el número de los que cooperan aumenta en relación directa a la diversidad del sistema.

Más aún, de acuerdo a este modelo, la cooperación se extiende más rápido cuando el acto de cooperación es considerado más importante que el monto dado, consiguiéndose sociedades con una distribución de la riqueza más justa.

Este modelo de evolución social es particularmente interesante porque no sólo revela la lógica detrás de un gran número de cooperadores, que sabemos que existen en toda sociedad humana, sino que además nos da pistas de los principios que les empujan hacia ese comportamiento.

La teoría de juegos evolutiva es una modalidad matemática que estudia y trata de predecir la evolución de las interacciones sociales. En ella se estudia el conflicto y la decisión como si fuera un juego.
Un ejemplo de este tipo de juegos son los juegos de beneficio público (public good games o PGG), que frecuentemente se usan para el estudio de la cooperación. En ellos se mide el comportamiento social hacia el bien común del cual todos nos podemos beneficiar, como la educación y sanidad públicas, independientemente de con cuánto se haya contribuido a su creación.

Como el beneficio del individuo es independiente de su contribución la estrategia más racional es ser egoísta (tanto en la vida real como en el juego) y elegir no contribuir, cosa que no pasa en la vida real. Esto es un buen ejemplo de lo difícil que ha sido entender y crear un modelo teórico capaz de explicar la emergencia y prevalencia de la cooperación, no sólo entre humanos, sino entre individuos de otras especies.
Para poder resolver esta paradoja los físicos Jorge M. Pacheco y Marta D. Santos, de la Universidad de Lisboa, junto a Francisco C. Santos, de CODE el Instituto de Investigaciones Interdisciplinarias y Desarrollo en Inteligencia Artificia de la Universidad Libre de Bruselas, introdujeron por primera vez en el PGG una nueva variante: la diversidad social. En los modelos anteriores se consideraba a todos los individuos equivalentes.

Aclaremos que aquí la diversidad social se refiere a las características típicas de la mayoría de las redes sociales: la existencia de individuos con diferentes números y tipos de contactos sociales, con algunos altamente relacionados y muchos pobremente relacionados.

Como los PGG están representados con una formulación matemática, la diversidad es introducida como unan variable en las ecuaciones. Estos investigadores usaron una nueva formulación para calcular el porcentaje de colaboradores dentro de una comunidad en función de la diversidad de la población. Encontraron que en poblaciones con alta diversidad la colaboración crece según aumenta ésta.

La forma en la que un PGG funciona se basa en que cada individuo paga una cantidad para jugar y luego el bote común se divide entre todos que, a veces, de algún modo debe de haber aumentado según las reglas del juego. También se suele permitir en otras ocasiones el pago de castigos hacia individuos no cooperativos. Si aparece el comportamiento egoísta entonces algunos individuos no cooperativos en principio no pagarán (no cooperarán) y, sin embargo, serán beneficiados en el reparto.

La razón por la que la diversidad aumenta la cooperación tiene que ver con que unos pocos individuos con muchos contactos y que juegan más (cooperadores) tienen además altas ganancias y esto lleva a los demás a imitar su comportamiento (aunque el comportamiento per se no parece mejorar directamente su propio beneficio) dándose al final un aumento exponencial de la cooperación. Esto es similar a cuando en la vida real los individuos más populares son emulados y pasan a ser modelos a seguir.

Igualmente, el modelo predice que cuando aparecen los no cooperadores, y esto lleva una mayor cantidad de estos individuos, el beneficio final disminuye, hay menos éxito y eventualmente se llega a la extinción de los mismos, salvo por unos pocos parásitos ocasionales.
La cooperación se acelera cuando todos los individuos contribuyen al juego con la misma contribución, independientemente del número de jugadores. Esto correspondería, en la vida real, a decir que si el acto de contribuir al bien común es visto como más importante que el monto con el que se contribuye, el porcentaje de colaboradores dentro de una comunidad aumenta más rápido.

El modelo se podría aplicar, bajo una perspectiva económica, para predecir el comportamiento de las sociedades reales, sugiriendo que en las comunidades con alta diversidad, en las que el acto de cooperación importa, la distribución de la riqueza será mucho más justa.

Aunque este modelo es muy simple proporciona una nueva perspectiva de cómo estudiar este tipo de sistemas, e incluso de cómo crear sociedades más justas en las que se haga un buen reparto de la riqueza o se conserve el medio ambiente, rebajando con ello el nivel de conflictos y de destrucción."

Enlaces relacionados:

Nature: Social diversity promotes the emergence of cooperation in public goods games

El origen biológico de la cultura, Una mirada desde la antropología

Memes como el gen de la evolución cultural

Nuevo paso en la investigacion de la aparición de la vida sobre la Tierra: fragmentos de ADN se autoorganizan en cristales líquidos

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

Hace 70.000 años la especie humana estuvo al borde de la extinción por el cambio climático

Fuente: Perfil.com , Emol y Ciencia Barrapunto

"Los seres humanos habrían corrido peligro de quedar extinguidos hace unos 70.000 años, indicó un vasto estudio de antropología que usó marcadores genéticos.

La cifra de seres humanos habría quedado reducida a apenas 2.000 hace unos 70.000 años, antes de que una vigorosa reproducción volvió a expandir su cifra a principios de la Edad de Piedra, según un análisis divulgado el jueves.

“Este estudio muestra el extraordinario poder de la genética para revelar algunos de los datos claves (en la evolución) de nuestra especie”, dijo en un comunicado Spencer Wells, un explorador que trabaja para la National Geographic Society.

“Pequeñas bandas de seres humanos primitivos, obligados a vivir apartados entre sí debido a duras condiciones ambientales, se apartaron del umbral de la extinción, se reunieron y volvieron a poblar el mundo”, dijo Wells. Se trata, añadió “de un drama épico, que quedó inscripto en nuestro ADN”.

Wells es el director del Proyecto Genográfico , lanzado en el 2005 para estudiar la antropología usando la genética. El informe fue publicado en la revista especializada American Journal of Human Genetics.

Previos estudios han trazado el surgimiento de los seres humanos modernos a una sola “Eva”, que vivió en Africa hace unos 200.000 años.

Las emigraciones de los seres humanos desde Africa, cuna de la civilización, para poblar el resto del mundo, parecen haber comenzado hace unos 60.000 años, pero poco se sabía de los seres humanos entre Eva y su dispersión por el mundo.

De acuerdo al nuevo estudio, el Africa oriental experimentó graves sequías hace entre 135.000 y 90.000 años, y los investigadores indicaron que los cambios de clima habrían contribuido a reducir drásticamente la población.

El paleontólogo Meave Leakey, asesor del proyecto, dijo que “Resulta difícil pensar que hace apenas 70.000 años” drásticos cambios climáticos “redujeron nuestra población a cifras tan pequeñas, que estuvimos al borde de la extinción”.

Estudios precedentes habían mostrado que la población humana, que actualmente es de 6.600 millones, no totalizaba probablemente más de 2.000 individuos hace 70.000 años."

Rastreando a Watson: ¿qué tan profundo es el racismo científico?

Hace unas semanas James Watson , Premio Nobel de Medicina 1962 y  co descubridor de la estructura del ADN, volvió a la primera plana de los diarios, pero esta vez no por un insigne trabajo de investigación si no por sus declaraciones abiertamente sesgadas sobre lo que él piensa de la diferencia de capacidades de razonamiento entre los dversos tipos  tipos humanos.

"Los negros no tienen por qué poseer la misma inteligencia que los blancos es por ello la ineficacia de las políticas occidentales hacia África", habría dicho  Watson a mediados de octubre de este año al Sunday Times poniendo en el tapete un debate importantismo que también se dio y se da no solo en biología sino  en el seno de la antropología social/cultural.

Podemos rastrear a Watson haciendo un pequeño seguimiento a la antropología y la genética como la aplicación de la Teoría de la Evolución a la cultura humana, entendiendo  a esta última como la capacidad de razonar y transmitir dichos razonamientos  de generación  en generación.
Hay que tener en cuenta que la Teoría de la Evolución como acá la tratamos comprende a Darwin, el Darwinismo Social de T. Malthus, y H. Spencer y el concepto de lucha por la existencia y supervivencia del más apto como motor de cambio y desarrollo cultural así como el Evolucionismo materialista de K. Marx, y F.Engels el cual propone una evolución histórico-cultural resultado de la lucha de clases por el control de los medios de producción en vez de la lucha entre las especies por la existencia, teniendo ambas tendencias en común el validar el proceso evolutivo occidental en todas las culturas humanas, buscamdo así las razones de no desarrolo o  no predominancia de algunas como producto de humanos "inferiores" léase, de otras razas.

La cultura, aquél oscuro objeto del deseo e intención

¿Dónde se origina y cómo evoluciona ( y por qué existe ) la cultura, la tecnología, es decir, la techné como intencionalidad , la cual nos diferenciaría de otras especies?

¿Acaso hay "razas" biológicas como sub especies humanas que serían incapaces de razonar y producir cultura ( o por lo menos no una cultura "superior"?

Debate candente

Las escuelas del neoevolucionismo y Ecología cultural, que buscaron la interrelación y adaptación de la tecnología y su producción al medio ecológico la explicación causal de la evolución cultura ( recordemos las Ley de White C= ET, Cultura es igual Energía más Tecnología) fueron las que más trataron de aproximarse a dar respuestas exactas a estas preguntas fundamentales que aún están sin resolver.

Estas escuelas se formaron tras la Segunda Guerra Mundial en donde muchos investigadores dedicaron sus trabajos a superar el biologicismo imperante hasta la década del 30, ya que la evolución biológica no era suficiente para explicar el por qué del desarrollo de ciertas culturas y la “inexistencia” de éste en otras.

Con ello la nueva ventaja ya no sería de orden biológico: ésta se habría transformado en sociocultural por medio de la competencia tecnológica y el dominio del ambiente.
Dicho postulado se forjó y tomó forma a partir de los avances en los estudios de la genética, la etología y ecología de poblaciones, teniendo las teorías antropológicas , una gran intervención en la justificación teórico social de la teoría sintética de la evolución que propone darwinismo social o sociobiología.

El ADN, la selección natural y la evolución cultural

Mendel descubrió, en la segunda mitad del siglo XIX simultáneamente que Darwin formulara su teoría evolutiva -pero sin conocerse- que existían ‘factores’ biológicos hereditarios a los que llamaría genes, responsables éstos de la transmisión y distribución en cada organismo de características hereditarias generación en generación .
En 1944, tres científicos— Avery, MacLeod y McCarty – identificarán la ‘sustancia transformante’, o DNA la cual permitía la transmisión e identificación de los caracteres hereditarios- constituidos por proteínas y aminoácidos.

En 1953, James Watson y Francis Crick propusieron un modelo molecular para el DNA en la Universidad de Cambridge. La replicación del DNA fue estudiada en los laboratorios como el proceso de transmisión genética.

Hoy en día, se puede determinar el código genético –genoma humano- de todas las proteínas y sus respectivas secuencias de aminoácidos detectando las alteraciones o mutaciones en las proteínas que causan numerosas dolencias y degeneraciones, logrando con esto en la mayoría de casos, reparar la cadena genética mediante la manipulación artificial.
Las consecuencias sociales y científicas del descubrimiento de las funciones básicas del ADN-replicación y síntesis- provocaron el avance en la detección y cura a través de terapias génicas, vacunas de ADN por medio de técnicas moleculares que revolucionarían las relaciones sociales así como los sistemas económicos pues con el mejoramiento alimentario (animal y vegetal) la industria de los alimentos transgénicos del llamado Primer Mundo para  seguir abasteciendo  y sosteniendo el Mercado de productos  que ofreció en la PosGuerra de cara a una Guerra Fría done las herramientas de lucha pertenencían y pertenecen a un modelo económico, filosófico y político: el Capitalismo.

Volviendo a   Watson, es así que alrededor de 1950 se reformula el darwinismo incorporando al esquema del evolucionismo, la genética, dando así origen a lo que se llamó neodarwinismo y que hoy se conoce por "teoría sintética de la evolución”, neodarwinismo o sociobiología.

Este ramo de la biología y la etología investiga el comportamiento social humano como una estructura animal la cual considera que la evolución tiene lugar por selección natural de las diferencias hereditarias que surgen en cada generación, de manera que aquellas que otorgan a sus portadores una mayor adaptación al medio se multiplicarán en base al egoísmo y la competencia, y las contaminantes se eliminarán gradualmente dando lugar a una nueva población dominante que finalmente se impondría.

Con ello la evolución tenderá a evitar el altruismo, pues la cooperación y solidaridad con un competidor incrementará las posibilidades de sobrevivencia trayendo como consecuencia menos recursos disponibles para la propia supervivencia.

El problema de fondo aquí es si el comportamiento social de los animales y en especial el comportamiento social humano, puede ser reducido al componente genético.

H.O. Wilson elaboraría, bajo el método empírico un discurso sociobiológico en donde acepta la realidad de la existencia de ciertas propiedades inherentes a la especie humana en sociedad – que fueron establecidas antes por los estudios antropológicos- a las que atribuye un origen genético, tales como la selección de parentesco, la cual explicaría el fenómeno de nepotismo, definido como un universal humano intercultural; la reciprocidad entendida como ventaja genética de la colaboración; las formas de familia humana desde la poliandria a la poligamia, así como las formas que reprimen o favorecen las relaciones extramatrimoniales interpretadas en el sentido de aumentar la aptitud de sobrevivencia.
El egoísmo, el altruismo, la defensa y agresión, la noción de territorio y las relaciones de poder, tendrían todas explicaciones genéticas para favorecer la sobrevivencia del “más apto” pues para la sociobiología de Wilson, la existencia de grupos mayoritarios y minoritarios de seres humanos con intereses y formas de organización sería la evidencia de la ley universal de la competencia,y por ende el triunfo del egoísmo por sobre el altruísmo, pues en el fondo todos los seres humanos compiten y sirven a quien piensan que ganará para poder sobrevivir.
La selección natural devendría entonces en la supervivencia no del individuo, sino de los genes a través de éste, siendo el resultado de la ínterinfluencia entre la herencia genética y la actuación de las condiciones ambientales en los organismos, produciendo una aptitud genética progresivamente superior. Con ello los cambios del comportamiento serían consecuencia de procesos insertos en el programa genético evolutivo y del aprendizaje sociocultural.

¿Podemos buscar una explicación de la cultura en la genética?

¿Podemos explicar la sociedad a través solo de la biología molecular?

Tal es la propuesta de Richard Dawkins ( afirmando en el Gen egoísta que por fin se está haciendo teoría social) quien desde la zoología y la etología y también bajo el método comparativo como herramienta de investigación y demostración, destierra la imagen del individuo dedicado a perpetuar su horda y propone que los cuerpos de todos los seres vivos, y por extensión los de todos los seres humanos, son solo máquinas de supervivencia para perpetuar "buenos genes" que son mucho más longevos que los individuos que los transportan y transmiten, y que las propias especies que componen esos individuos. Según Dawkins, la evolución biológica obedece a una lógica egoísta de los genes, la cual actúa por encima del grupo, la especie y el propio individuo.
Esta lógica egoísta trasluce que hay genes o portadores de genes en los que vale la pena invertir y salvar y otros que deben ser definitivamente eliminados.

Watson no se aleja de esta postura al hacer las declaraciones sobre el dinero que gasta Occidente en Africa para Programas de Cooperación al Desarrollo.
Para Watson y para muchos científicos erúditos, los que no somos "genéticamente" del Viejo Occidente, no merecemos que nuestros genes sobrevivan somos de otra "raza" concepto que sabe a rancio, a ignorancia pura.
Lástima tanta irracionalidad, pero más que lástima que  absurdo que tremendas declaraciones vengan de parte de quien pretende representar al tipo biológico  y culturalmemte más "racional".

Enlaces relacionados:

La tentación de la raza

El origen biológico de la cultura

El fin del determinismo genético

El “poderoso” gen Neandertal y el habla : biologia antropologia y evolucion

De la biología a la ideología: el discurso del racismo

El “poderoso” gen Neandertal y el habla : biologia antropologia y evolucion

Segunda parte

El actual Homo Sapiens Sapiens – es decir cada uno de nosotros- descenderia del Neanderdertal?

Sobre que base epistemologico/cultural se estan haciendo estas investigaciones?

El 2006 se celebro el 150 aniversario del descubrimento del primer resto Neandertal y hoy en el cuarto trimestre de 2007 estamos viendo los frutos de dichas investigaciones las cuales no pueden dejar de estar ligadas a los estudios antropologicos sobre la evolucion cultural:

Evolucion cultural y biologica

Las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la cultura – como dice Philippe Descola – han vivido y viven separadas nuestros caminos de acceso al conocimiento fragmentados.

En la antropología el estudio de la cultura como producto de la especie humana, su origen, flujo y reproducción, así como los descubrimientos genéticos y físicos en el campo neuronal han ido de la mano desde siempre
aportando datos ( desde la antropología física/biológica, Antropología Social/cultural, hasta la antropología congnitiva) Desgraciadamente desde las ciencias de la cultura siempre hemos adoptado una posición dicotómica nada favorable: O el medio ambiente define la cultura o la cultura define al medio ambiente (P.D.). La primera opción fue todo un eje transversal de la escuela antropológica del neoevolucionismo/ecología cultural -y dentro de ella algunas corrientes marxistas-( 1945- 70).
Como se puede ver siempre estamos tratando de entender cómo y por qué existe la cultura,
la capacidad del lenguaje en nuestra especie, y como hemos logrado producir técnica y tecnología – para el dominio de la especie sobre la naturaleza-(es decir la intencionalidad que caracteriza a nuestra especie de las otras)

Este tipo de noticia además entra en medio del debate creacionista/naturalista en la actualidad así como el debate entre Chomsky y Dennett-Wilson-Dawkins ( además de las posiciones contrarias como favorables desde la Antropología sobre la teroría del gen cultural ( ver Harris/Wilson y hoy en Descola y otro más).
Tengo una opinión personal del por qué la gran proucción de noticias sobre los neandertales
pero en realidad tiene que ver con lo que Neofronteras apunta:
Los primeros restos del hombre de Neandertal se descubrieron hace justo 150 años en el valle alemán de Neander. El anuncio pretende celebrar este aniversario con una meta científica.
Así que tendremos muchas noticias sobre ello en este año y por ende mucho material para discutir, pues ni siquiera se están analizando todos los restos de los neardentales encontrados diferentes entre sí físicamente variando la zona geográfica Ver principales yacimientos ( 2006).

Podia el neandertal hablar? : el gen FOXP2

Y pasado casi un año tenemos nuevas noticias, nuevamente desde Neofronteras:

Los humanos modernos (es decir, nosotros o Homo sapiens) y los neandertales divergieron hace cientos de miles de años del antepasado común (no descendemos directamente de los neandertales), pero deben de compartir muchos genes. Conocer las diferencias genéticas entre ellos y nosotros nos ayudará a saber más sobre estos seres y hasta que punto eran parecidos a nosotros.
Un equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, involucrado en este esfuerzo de la secuenciación del genoma del neandertal, ha encontrado finalmente este gen del habla, y publica el hallazgo en Current Biology.

La versión humana del FOXP2 fue uno de los últimos componentes en evolucionar que están involucrados en la moderna facultad del lenguaje humano. Este gen sufrió una fuerte selección natural positiva hace más de 300.000 años, señal inequívoca de las ventajas adaptativas que confería, y sería muy interesante saber cuándo sucedió exactamente.

Se propuso por primera vez que estaba ligado al lenguaje en 2001, cuando se vio que su mutación provocaba en la persona portadora dificultades en el habla. Tiene efectos sobre el desarrollo del cerebro (aunque también tiene influencia en otros tejidos) encontrándose versiones del mismo en otros vertebrados como las aves. A los mecanismos genéticos de la evolución les es más fácil modificar un gen ya existente que crear uno nuevo desde la nada y la versión humana de este gen apareció a partir de una mutación de un gen previo.

La versión humana (del Homo sapiens) del gen FOXP2 difiere de la encontrada en el chimpancé (la especie viva más cercana a nosotros) en dos lugares, y esto provoca la sustitución de sólo dos aminoácidos en la proteína que codifica. Sin embargo este cambio de solamente dos aminoácidos parece ser crucial.

El ADN de neandertal utilizado en este trabajo se extrajo de unos restos muy bien conservados de neandertales encontrados en la cueva de El Sidrón en España sobre los que se evitó la contaminación genética.

No es fácil demostrar que los genes que se secuencian pertenecen efectivamente a un neandertal y no a un humano moderno debido a que las secuencias genéticas de los humanos modernos son muy parecidas a las de los otros

y pueden contaminar fácilmente las muestras. Después de todo son humanos modernos quienes manipulan las muestras y pueblan el planeta al completo..

Enlaces relacionados:

Las investigaciones sobre el “poderoso” gen Neandertal: Primera parte

Rompiendo mitos: Diferencia entre humanos y chimpacés sería mucho mayor que 1 % y aún impredecible en porcentaje

Sobre determinismos en la ciencia: La falacia de los genes del comportamiento humano

Importante aporte que cuestiona el determinismo genético siguiendo la línea de Richard Lewontin  del biólogo evolutivo Máximo Sandín Domínguez-  Dpto. de Biología, Fac. de Ciencias. Universidad Autónoma de Madrid Análisis de procesos evolutivos:

La falacia de los genes del comportamiento humano ( extractos)

“ORÍGENES, TIPOS Y MANIFESTACIONES DE LA AGRESIVIDAD  Y LA VIOLENCIA. PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES”
Junta de Extremadura (Ed.) 1999
 “Los ladrones tienen la mirada astuta, cejas pobladas, frente despejada y orejas salientes…” Esta peregrina afirmación resultará, probablemente, ridícula al hipotético lector, salvo que (como es el caso de quien esto escribe) resulte una descripción irritantemente aproximada de su propio aspecto. Sin embargo, se trata de una frase de un científico prestigioso de finales del siglo XIX, el criminólogo italiano Cesare Lombroso, cuyos tratados sobre la relación entre el aspecto físico y el comportamiento delictivo alcanzaron una amplia difusión y aceptación.

Desde luego, el ambiente social y académico de la Europa del siglo XIX era muy receptivo a teorías de este tipo.

La revolución industrial y la expansión colonial habían generado profundas desigualdades, tanto entre los ciudadanos como entre las naciones.                                                                                                                                 Para explicar (justificar) esta situación eran muy bien acogidas por las clases dominantes las “teorías científicas” que apoyasen la idea de que la naturaleza de las desigualdades reside en nosotros mismos y no es una consecuencia de la estructura de las relaciones sociales. Es decir, que las diferencias existentes en riqueza y posición social serían la manifestación directa de las desigualdades naturales en inteligencia y capacidad entre los seres humanos.

Nótese que todas las “teorías” que tratan de justificar las desigualdades (y por tanto las superioridades) humanas están elaboradas por los que se creen superiores (no existe documentación histórica de afirmaciones de este tipo provenientes de un sabio “indígena”, de un peón agrícola o de un santo ermitaño). Por ejemplo, Sir Francis Galton, famoso científico británico del siglo XIX, fundador de la eugenesia (mejora de la “especie”) hizo el “descubrimiento” de que los grandes hombres eran, con gran frecuencia, hijos de grandes hombres, lo cual, en la rígidamente jerarquizada sociedad inglesa del siglo XIX, no deja de ser una hipócrita justificación de la situación social. Probablemente, se puede encontrar una calificación semejante para su sorpresa de que “exista cierto pesar, en su mayor parte inexplicable, por la extinción gradual de las razas inferiores”.

Quizás al lector le tranquilice el pensar que la lejanía del siglo XIX le protege de estas ideas repugnantes. Pero la realidad es que nos encontramos en un momento de rebrote y expansión de ideas “científicas” de este tipo que, aunque más o menos enmascaradas con distintas justificaciones, tienen el mismo origen, la misma falta de rigor científico y, lo que es peor, posiblemente, las mismas intenciones.

Cuando, en los medios de comunicación, un prestigioso científico norteamericano afirma solemnemente que se ha encontrado “el gen” que determina que la madre sea cuidadosa con sus hijos, y que ese “gen” se hereda por vía paterna, cualquier persona, no ya con grandes conocimientos científicos, sino sencillamente razonable y consciente de la influencia de los factores sociales, culturales e incluso de la situación personal sobre las relaciones familiares, probablemente sonreirá pensando que es una estupidez. Pero resulta extraño que, continuamente, aparezcan en los medios de comunicación estupideces del mismo tipo comentadas seriamente por “expertos” y avaladas por su publicación en importantes revistas científicas, Así, nos encontramos, cada cierto tiempo, con el descubrimiento de “los genes” de la homosexualidad, de la pertenencia a tribus urbanas, de la ludopatía, del alcoholismo…

La frase “lo lleva en los genes” ha pasado a formar parte de nuestro vocabulario coloquial y, lo que es más dañino, periodístico. Por ejemplo, recientemente, el titular “Genes toreros” encabezaba un artículo de un semanario de gran difusión sobre un famoso matador, descendiente por vía paterna y materna de toreros. Habrá que suponer que esos genes tendrán serias dificultades para expresarse, por ejemplo, en Laponia o en Holanda, del mismo modo que los (con toda probabilidad) pacíficos agricultores antecesores de los componentes de “bandas urbanas”, tendrían tendencia a agruparse, por ejemplo, en bandas de música, y que sus descendientes habrían sustituido el fagot por el bate de béisbol, y el clarinete por la navaja.
Sin embargo, el trasfondo de estos “descubrimientos”, dista mucho de ser cómico (sobre todo por la divulgación que se les da).

Cuando se habla de la herencia de comportamientos complejos que tienen muy distintos orígenes (en algunos casos muy evidentes, como son el ambiente y la tradición familiar en que se desarrolla el individuo) se está produciendo en la población una gran confusión sobre la justificación biológica de determinados comportamientos que tienen muy diferentes (y en ocasiones dramáticas) justificaciones.

Y, sobre todo, se pretende eximir a la sociedad de responsabilidades, lo cual, puede provocar en algunos una inquietante evocación de la “pseudociencia” del pasado.

Pero, cuando se oye hablar de la herencia biológica de características como el estatus ocupacional, o la diferente capacidad genética de distintos pueblos o “razas” para el progreso, (“conclusiones científicas” que aparecen actualmente en textos académicos de gran prestigio), nos encontramos con que los siniestros fantasmas del siglo XIX no están tan lejos, y mucho menos, si se tuviese conciencia de que las supuestas bases científicas sobre las que se sustentan tales conclusiones tienen su origen en la visión mecanicista y simplista de la Naturaleza de dicha época, y mantienen la misma deformación interesada (cuando no la falsificación directa) de la realidad, en cuyo caso, podríamos sentir su fétido aliento en nuestro mismo cuello.
Llegados a este punto, el lector (espero que al menos uno) se preguntará: pero, ¿tan terrible o tan dañina puede ser una teoría o una interpretación científica? Efectivamente, del estilo algo melodramático de quien esto escribe (bastante alejado del tono impersonal y “objetivo” de los textos científicos) se puede deducir alguna actitud tendenciosa o cargada de prejuicios ante el tema en cuestión. Para expiar este pecado, vamos a recurrir a una somera visión histórica, basada en datos objetivos, del nacimiento y de las consecuencias de la aplicación de estas teorías e interpretaciones científicas en la sociedad, por si puede ofrecernos alguna pista sobre su posible peligro futuro.

Habrá que comenzar por recordar que, cuando en la primera mitad del siglo XIX comenzaron a expandirse las ideas que justificaban las desigualdades sociales en base a las diferencias biológicas entre los individuos, teorías que han recibido el nombre de “determinismo biológico”, surgieron voces contrapuestas que afirmaban que el ambiente y las condiciones sociales en que los individuos se desarrollaban eran responsables de gran parte de esas diferencias; eran los llamados “ambientalistas”.
Enseguida se hicieron patentes los componentes ideológicos de estas distintas interpretaciones:

los ambientalistas eran de ideología progresista, es decir, partidarios de la construcción de una sociedad que no favoreciese la aparición de las grandes desigualdades sociales existentes y, en una época en la que las diferencias ideológicas parecían bastante claras, los deterministas, es decir, los partidarios de la idea de que el orden social es una manifestación de la naturaleza intrínseca del hombre y, por tanto, inmutable, se autodenominaban , sin ningún pudor, conservadores.

Entonces ¿a qué se debe el fulgurante (y permanente) éxito de Darwin como "creador" de la Teoría de la Evolución atribuida a su libro (cuya 1ª edición, a pesar de ser un libro supuestamente científico, se agotó el primer día de su publicación)? Si retornamos al contexto político y social de la Inglaterra del siglo XIX, quizás encontremos una explicación: En pleno auge de la revolución industrial, de la expansión colonial británica y de la consolidación del liberalismo económico, el "Ensayo sobre el principio de población" de Thomas Malthus, publicado en 1798 y ampliado en 1803, proporcionaba un argumento de gran solidez científica al afirmar que el crecimiento geométrico de la población en un mundo en que los medios de subsistencia crecen aritméticamente impondría necesariamente una "lucha por la supervivencia". Si a este irrefutable argumento, unimos la ya mencionada publicación en 1851 de la bien recibida obra de Spencer con su principio económico de la "supervivencia del más apto", nos encontramos con un terreno abonado para la idea de la Selección Natural como motor de progreso evolutivo, y, por extensión, de progreso social.
De hecho, tanto Darwin como A.R. Wallace, a quien los textos oficiales atribuyen la copaternidad de la teoría evolutiva (y que, al parecer, renunció a los reconocimientos en un ejemplar acto de fair play británico), atribuyeron a Malthus el mérito de la idea de la Selección Natural al suministrarles el argumento de una lucha por la vida en la que sólo los más aptos sobreviven.

De hecho, en “El origen de las especies” Charles Darwin señala que su teoría “Es la doctrina de Malthus aplicada con multiplicada fuerza al conjunto de los reinos animal y vegetal”.

En definitiva, y aunque en este caso no se trate de un objetivo dato histórico, sino de una deducción, cabe sospechar que la aceptación de la llamada Teoría Darwinista de la Evolución (cuyos aspectos científicos fueron repetidamente planteados con anterioridad por otros autores) pudo deberse más a una magnífica acogida social (naturalmente limitada al sector social susceptible de adquirir y valorar su obra) que a sus aportaciones científicas (a pesar de que la leyenda “oficial” ensalza su heroica defensa de la “verdad científica” ante la beligerante reacción de la conservadora jerarquía anglicana contra el origen animal del hombre).

De hecho, un considerable sector de científicos europeos de su época no aceptaron dichas "aportaciones". Y el motivo era muy obvio: la Selección Natural, era la extrapolación tanto de criterios económicos como de la actividad de los ganaderos para conseguir variedades más rentables de ganado, podía conseguir, al igual que éstos últimos, variaciones dentro de una especie (ovejas con patas muy cortas o perros de tamaños muy variados), pero no explicaba los complicados cambios realmente evolutivos como la transición de pez a anfibio o reptil.

De hecho, el mismo Darwin en su segundo gran libro "El Origen del Hombre" escribió "…pero ahora admito que en ediciones anteriores del mi "Origen de las Especies" probablemente atribuí demasiado a la acción de la Selección Natural o a la supervivencia de los más aptos… Antes no había considerado de manera suficiente la existencia de muchas estructuras que no son beneficiosas ni dañinas, y creo que ésta es una de las mayores omisiones hasta ahora detectadas en mi obra." Es decir, ni siquiera las variaciones dentro de una especie pueden ser directamente atribuidas a una mayor o menor "aptitud".

 Es más, los recientes y rigurosos estudios del registro fósil, han puesto de manifiesto que las especies existen sin cambios, o con cambios poco importantes durante millones de años y que los que sobreviven no son "los más aptos" sino simplemente los aptos, es decir, los individuos normales. En este contexto, los cambios evolutivos han mostrado ser unos procesos muy bruscos y de una gran complejidad morfológica, al afectar, simultáneamente a muchos caracteres interdependientes (proceso inevitable, ya que los hipotéticos pasos intermedios o "eslabones perdidos" que se han buscado infructuosamente desde mucho antes de la "Teoría Darwinista", serían inviables).
En definitiva, un proceso en el que la Selección Natural, actuando gradualmente sobre variaciones al azar dentro de una especie, tiene muy poco que explicar.

Podíamos concluir, por tanto, (junto con muchos otros científicos coetáneos y posteriores a Darwin), que la teoría de la Evolución mediante Selección Natural es un producto directo de las concepciones económicas y sociales de su época, que pretende convertir en "ley general" un proceso limitado en el tiempo y en el espacio (las variaciones dentro de una especie) y que, ni siquiera en estas limitadas condiciones, tiene suficiente poder explicativo.
Precisamente por esto, a pesar de su éxito social, estuvo sometida desde el principio a un creciente número de objeciones en el ámbito científico, hasta que una nueva simplificación de los procesos biológicos llegó en su ayuda: la Genética mendeliana.

Entonces, ¿qué sentido tiene hoy la búsqueda de “el gen” de la agresividad o de la ludopatía? ¿es sólo para buscar una justificación biológica a determinados comportamientos? Por si la historia nos puede dar una pista, volvamos a los inicios del siglo XX y a la aplicación práctica de estas teorías.

En 1930 las leyes eugenésicas se habían establecido en treinta y un estados norteamericanos con las dramáticas consecuencias de la esterilización, según cifras oficiales, de más de sesenta mil personas. Uno de los más tempranos frutos de estas leyes, fueron los terribles sucesos de la Alemania nazi, ya que la idea de superioridad de unos hombres sobre otros y el concepto hereditario de la naturaleza humana son fundamentales para las ideologías fascistas. Con la promulgación de la “Ley de Sanidad Genética”, el 13 de julio de 1933, en Alemania, se esterilizó a más de doscientas cincuenta mil personas durante su período de vigencia… Ya sabemos cuál fue el siguiente paso.

Sin embargo, las consecuencias de estas “teorías científicas” no se detuvieron en 1945.

En 1972 William Shockley, de la Universidad de Stanford, y premio Nobel de Física, que fue el que redactó la proposición de ley pidiendo la esterilización de aquellas personas cuya calificación de IQ fuera inferior a 100; y propuso comenzar este programa con personas dependientes de la seguridad social, a cambio de una compensación económica. Uno de los más llamativos (y alarmantes) aspectos de este siniestro fenómeno, es la colaboración de ciertos científicos para la justificación “racional” de unas persecuciones de las que, naturalmente, ellos se sentían a salvo.

Por ejemplo, otro premio Nobel (en este caso por sus estudios en comportamiento animal), Konrad Lorenz, hacía un canto al Darwinismo desde la Alemania nazi en 1940, cuando ya estaban en marcha las prácticas genocidas: “En el proceso de civilización, hemos perdido ciertos mecanismos innatos de liberación que normalmente persisten con objeto de mantener la pureza de la raza: alguna institución humana debe seleccionar la fortaleza, el heroísmo, la utilidad social,… si es que el sino de la Humanidad, carente de factores selectivos naturales, no va a ser la destrucción por la degeneración que el proceso de domesticación lleva consigo. La idea de raza como base del estado ya ha obtenido buenos resultados en este respecto.

Los datos históricos sobre la implicación y la responsabilidad directa de científicos en actos criminales no son escasos, pero aún más dramático es el hecho de que científicos honestos colaboren de buena fe en actividades semejantes sin tener conciencia de que sus “observaciones objetivas” están impregnadas, tanto del dogmatismo con el que han recibido su formación (en la que, por ejemplo, cualquier duda sobre el Darwinismo es objeto de anatema), como del entorno y presiones sociales y culturales en que se producen.

En el creciente auge del determinismo, que se puede constatar en la continua publicación del descubrimiento de genes responsables de comportamientos “anormales” o “antisociales” están implicados multitud de especialistas adiestrados, desde temprana edad, en las obsoletas creencias científicas que hemos comentado. (…)
Por tanto, una de las explicaciones posibles del auge de los “descubrimientos” deterministas, teniendo en cuenta su escaso rigor científico, y una vez descartada la responsabilidad de los ingenuos especialistas adiestrados, puede ser la existencia tras ellos de “oscuros intereses”.
En efecto, en 1975 se publicó el libro “Sociobiología: la Nueva Síntesis” del Catedrático de Zoología de Harvard E.O. Wilson.
El sustrato social previo y su repercusión fueron la más perfecta extrapolación posible de la época y del contexto que rodeó la publicación de la obra de Darwin. El despliegue de prensa y medios audiovisuales que acompañó a su publicación fue impresionante: se le concedieron entrevistas en distintos medios, entre los que figuraban las revistas “People”, “The New York Times Sunday Magazine”, e incluso en “House and Garden”. Por supuesto, la repercusión de esta obra en muy variados ámbitos académicos y lo que es peor, en muchos textos escolares, está actualmente en un momento de esplendor.
El motivo de ese éxito fue,

que mediante argumentos directamente derivados de los estudios de Konrad Lorenz y una impecable y tendenciosa interpretación darwinista del comportamiento animal, llegaba a la conclusión fundamental de que el comportamiento social humano es sólo un ejemplo especial de categorías más generales de comportamiento y organización social del reino animal.

En consecuencia, tanto los comportamientos individuales como los de grupo (léase pueblos o “razas”) han evolucionado como resultado de la adaptación dirigida por la Selección Natural. De lo cual se deduce que los que no triunfan es por ser menos aptos. Comportamientos como la xenofobia, la territorialidad, el conformismo, la religión, etc., son así perfectamente explicables en términos adaptativos…
Pero, por si quieren tener una visión más concreta y resumida de los componentes culturales e ideológicos de su teoría, me limitaré a mencionar que entre las “virtudes” humanas resultantes del proceso de Selección Natural figuran la agresividad, la competición, la división del trabajo, el núcleo familiar, el individualismo y la defensa del territorio nacional. Resulta, al menos, curioso, que los comportamientos sociales que resultan ser “naturales” tengan notables coincidencias con los “valores” dominantes en la cultura de la sociedad de mercado de la que el autor procede.

“Coincidencias” semejantes se pueden encontrar en otro prestigioso teórico, el zoólogo británico Richard Dawkins, que, en otro curioso paralelismo con la aportación de la genética mendeliana a la teoría general, publicó por primera vez con enorme éxito en 1976 un libro (reeditado y ampliado con posterioridad) con el título “El gen egoísta” según el cual, la unidad de evolución es “el gen” (posteriormente ampliado a “o fragmento de ADN”), cuyo objetivo es “alcanzar la supremacía sobre los otros genes”.
Los organismos, seríamos utilizados por los genes como “máquinas de supervivencia”, y las relaciones entre los seres vivos se producirían guiadas por este principio: “Toda máquina de supervivencia es, para otra máquina de supervivencia, un obstáculo que vencer o una fuente que explotar”.
Por si mi opinión personal puede resultar de algún interés al lector, considero necesario hacer notar que entre las muchas cosas que ambos “teóricos” comparten, destaca una magnífica opinión de sí mismos (constatable en las múltiples entrevistas que siguen concediendo) junto con un notable desconocimiento de la genética actual, lo cual hace más sorprendente el éxito del segundo entre muchos genetistas (la mayoría, si revisamos los artículos de las más prestigiosas revistas científicas), que intentan explicar las complejas interrelaciones del material genético en términos de “ADN egoísta”.

Bien. Ya tenemos la explicación científica de la situación. Ya podemos “comprender” por qué se han producido las escalofriantes diferencias en el reparto de la riqueza en el mundo, publicadas recientemente por la ONU. También tenemos una explicación científica para las crecientes desigualdades sociales que se producen en los llamados países desarrollados. ¿Cuál será el siguiente paso?

En la actualidad, desde distintas corrientes biológicas (por supuesto marginales o, al menos, no preponderantes), y desde otros campos científicos, se están levantando voces que acusan al determinismo (cuyos partidarios se autoproclaman “objetivos y apolíticos” incluso algunos “progresistas”) de ocultar, bajo su pretendido realismo, una gran dosis de cinismo, porque su falacia (que sigue manteniendo la vieja práctica de explicar fenómenos naturales complejos a partir de deducciones simplistas) contribuye al mantenimiento del “status quo” en lugar de proponer soluciones sociales. En 1993 Paul Billings, genetista de la Universidad de Stanford, escribía: “Conocemos las causas de la violencia en nuestra sociedad: la pobreza, la discriminación, el fracaso del sistema educativo. No son los genes los que provocan esta violencia, sino el sistema social”.
Hoy sabemos que las características morfológicas y fisiológicas de los humanos se heredan de una forma compleja, difusa y, a veces, sorprendentemente variable. También sabemos que el funcionamiento y la plasticidad del cerebro humano (el de todos los seres humanos) son en su mayor parte un misterio, pero que la enorme complejidad de su actividad está muy modelada por las influencias recibidas por el individuo a lo largo de su vida, incluidas las etapas finales del desarrollo prenatal.
También hemos podido comprobar que, dentro de cada población, existen diferencias en las capacidades física e intelectual (aunque especialmente ésta última no se puede valorar sin conocer totalmente la historia individual).

Pero, aún en el caso de que estas diferencias fueran reales, jamás serían suficientes para explicar las enormes diferencias en las expectativas de vida entre los humanos, generadas por un modelo económico cuyas raíces están indisolublemente unidas a las del modelo científico que pretende justificarlas.

Por eso, es un deber moral ineludible para los científicos conscientes de esta situación, la búsqueda premeditada de un modelo alternativo que, como hemos visto, difícilmente puede estar totalmente desligado del contexto social, por lo que, necesariamente, esta búsqueda ha de estar unida (tal vez precedida) a la intención de conseguir una sociedad más justa.

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Existe el concepto -equivocado- de que cada tipo humano corresponde a una raza, porque eso beneficia a un cierto de tipo de humano desarrollado en ciertas áreas geográficas, que tienen determinadas características culturales que se ha expandido en el globo. Estas variaciones tipológicas son defendidas como "raza" -es decir subespecies "inferiores/superiores/en vías de", que han validado y validan innumerables discursos ideológicos que reproducen el racismo en la sociedad, como manera de autentificar la " supremacía biológica" – y por tanto intelectual- de quienes detentan el poder ( Teun A. van Dijk:1988:131-180).

Este concepto se ha convertido en creencia popular gracias a la desactualización de las disciplinas en humanidades y estudios sociales – que no miran hacia las ciencias naturales para formular las teorías sociales y si las miran, éstas se sostienen en un determinismo biológico, basado en investigaciones reduccionistas y etnocéntricas que defienden teorías sesgadas dobre origen y evolución del comportamiento en la especie humana, tratando de explicar desde la biología el comportamiento social e innato del Homo Sapiens.

Raza

La raza en biología fue la división de cualquier especie en subespecies, mas fue este el concepto "clásico" que se aplicó a la especie humana para explicar las diferencias tipológicas humanas, así como las culturales, desde mitad del s XIX.

Durante mucho tiempo se usó el concepto de raza para justificar la existencia de "subespecies" dentro del homo sapiens – lo cual se creía confirmado por las observaciones de campo hechas por los especialistas
en la evolución cultural y tipos humanos: los antropólogos, pues la "antropología, hija directa del positivismo, se constituye como disciplina independiente, compartiendo con las ciencias de la época la ideología del darwinismo social y el evolucionismo unilineal, cambiando la dicotomía salvaje- civilizado, por la de Primitivo-civilizado asumiendo esta última como patrón de estudio para poder explicar y comprobar el por qué de las diferencias biológicas y culturales de las distintas “colonias” y las culturas europeas, así como el por qué y el como una población pasa de un estadio al otro. Con esto, la etnografía ponía al antropólogo frente a la “prehistoria viviente” cuyas manifestaciones era necesario registrar antes de su desaparición que, se suponía, habría de ser total, incluyéndose en este juicio tanto a la cultura como al tipo humano portador de la misma. Debemos señalar que aún hoy la antropología de las periferias no pueden dar cuenta de la cultura sin desprenderse de la visión occidental." ( Cita tomada del El origen biológico de la cultura )

Por ejemplo, a causa de las etnografías de esa época hecha por los especialistas en cultura, hubo muchos pueblos clasificados racialmente , como subespecies de la especie humana, en estados determinados de desarrollo
sociocultural. Con ello Raza llegó a equiparar las subpespecies humanas a procesos culturales determinados en la historia.

Así, basados en los estudios de los antropólogos físicos, que se encargaban de "clasificar" las subespecies humanas y sus formas de organización bajo el concepto taxonómico de raza, se cimentó un determinismo biológico que atravesaría toda la organización social occidental plasmada en los discursos políticos y sociales que cimentarían la formación del Estado Nación como eje de la sociedad humana.

Un ejemplo de ello es lo que señala Michel Lowy en el Dictionnaire du darwinisme et de l’évolution ( París PUF, 1996):
"Debemos señalar que la influencia del darwinismo social a fines del siglo XIX y comienzos del XX no perdonó ni al socialismo ni al movimiento obrero. El marxismo de la Segunda Internacional fuertemente signado por el cientificismo, el positivismo y el determinismo y fascinado por las “leyes naturales de la vida social”, era muy vulnerable a la ofensiva ideológica darwinismo social, especialmente a través de la mediación de la sociología de Herbert Spencer.
La afinidad electiva entre marxo-positivismo y social-darwinismo, permitió dar una legitimidad “científica” a las ideas socialistas, las cuales dieron con ello la legitimidad necesaria a la ideología liberal de las clases dominantes en el seno del movimiento obrero. Se pueden encontrar signos de esta desviación pseudo-darvinista y pseudo-marxista en casi todos los movimientos social-demócratas de fin de siglo." ( cita ota tomada de El origen biológico de la cultura,una mirada desde la antropología)

Es por ello que hoy en día es conveniente hablar de cline para explicar los diferentes pigmentos en la especie humana. El cline viene a ser el cambio gradual de rasgos fenotípicos dentro de una misma especie de acuerdo al medio ambiente donde nos desarrollamos, los homo sapiens sapiens somos una de esas especies, por lo tanto las razas dentro de la especie humana no existen, pues no hay subespecies dentro de la especie humana.

No está en la biología

La diferencia "racial" humana en realidad no va más allá del color de la piel. Cualquier uso de las categorías raciales debe buscar su justificación en alguna otra fuente que no sea la biología. El rasgo más notable de la evolución y de la historia humanas ha sido el mínimo grado de divergencia que existe entre las poblaciones geográficas en comparación con la variación genética entre los individuos.

Con esta aseveración Richard Lewontin lanza "la pelota" del uso del concepto de raza al área de los estudios culturales, en donde el determinismo cultural en el que se ampara las Ciencias Sociales, complementa el determinismo biológico arriba mencionado, filtrando en los intersticios de la organización de ciertas sociedades humanas, un racismo implicito basado en estudios reduccionistas que lindan con lo pseudocientífico, racismo implícito a salvo de críticas, que se reproduce, como hemos dicho, en los discursos políticos y sociales, como disitinción ( ver Bourdieu).

El racismo en el Perú

Todo esto viene a colación de la interesante reflexión hecha aquí y los últimos acontecimientos en nuestro país ( el afiche del Festival de Cine de Lima, incidentes en la Discotéca La Sede y el cierre temporal del Café del Mar) sobre demostraciones evidentes del racismo asolapado que define nuestra identidad a manera de distinción entre unos y otros peruanos, distinción que hace caer, a quienes pretenden ejercerla, en un racismo políticamente incorrectom dada la variedad de pigmentos dérmicos que forman parte de nuestra deliciosa realidad multicultural.

Cierto es que el racismo es una construcción post – colonial, como menciona Méndez- no solo en Perú- y está enmarcado dentro de la formación del determinismo biológico naciente en Occidente a raíz de la Revolución Francesa y la formación de la sociedad burguesa, determinismo biológico y cultural que sustentaría las diferencias raciales y culturales bajo el darwinismo social y que delimitaría una visión de la sociedad humana plasmada en la República como bien señala Méndez.
Por ello creo que un libro interesante respecto a la contrucción del determinismo biológico y cultural en la modernidad es No está en los genes de Richard Lewontin , 1987 así como J S Gould el debate sobre el uso y significado de raza.
Este es un debate abierto y actual en muchos de los campos de la biología y la antropología del cual debemos tomar parte, pues estamos vayendo en lo que Bourdieu llamaría el racismo de la inteligencia un texto de Bourdieu – que he traducido muy precariamente y que he "descubierto" gracias a la mención del concepto de "distinción" respecto al racismo en el Perú y las reflexiones de Cecilia Méndez en el post mencionado más arriba, artículo el cual nos sitúa en el contexto del racismo casi invisible pero conciso que vivimos en países como el nuestro.

Eso sí, el título no quiere decir que Bourdieu se refiera a que el racismo disntinga inteligentes de los que no, todo lo contrario, dicho racismo sería una invención para distinguirse en una sociedad burguesa ( Igualdad Fraternidad Libertad) liberal, políticamente correcta.

¿Y si usted fuera víctima del racismo de la inteligencia?

"(…) Pierre Bourdieu propone reconsiderar el concepto de racismo, no de una cuestión de razas,pues si no abrimos los ojos, nos será difícil entender los matices y las sutilezas de algunos racismos que se desarrollan ante nosotros y toman entonces la naturaleza de una realidad, de una situación casi inevitable. El sociólogo nos proponía el concepto de racismo de la inteligencia:

"Es necesario saber que no hay un racismo, hay muchos racismos: existen tantos racismos de grupos que tienen que justificar(se) de existir como existen, lo que constituye la función invariante de los racismos.

Me parece muy importante llevar el análisis sobre estas formas del racismo, que son las más sutiles seguramente, más irreconocibles, por lo tanto son las más raramente posible denunciadas, quizá porque los denunciantes ordinarios del racismo poseen algunas de las propiedades que inclinan a esta forma de racismo. Pienso en el "racismo de la inteligencia":

El "racismo de la inteligencia" es un racismo de clase dominante que se distingue por una muchedumbre de propiedades de lo que se designa habitualmente como racismo es decir, el racismo pequeño-burgués que es el objetivo central de la mayoría de las críticas clásicas del racismo, a comenzar por los más vigorosos, como la de Sartre.

El racismo es consustancial a una clase dominante cuya reproducción depende, por una parte, de la transmisión del capital cultural, capital heredado que tiene por propiedad ser incorporado como un capital, natural, innato.

( aquí entra el discurso del determinismo biológico decimonómico del que habla Richard Lewontin en No está en los genes". Nota del Blog)

El racismo de la inteligencia , pues, es el que los dominantes tienen por objeto producir en la prolongación y validación de su propio privilegio”, como dijo Weber, es decir, una justificación del orden social que dominan. Es lo que hace que los dominantes supongan que son superiores.

El racismo es un esencialismo y el racismo de la inteligencia es la forma socializada como una característica de una clase dominante cuyo poder se basa en parte en la posesión de títulos que, como los títulos escolares, son supuestos ser garantías de inteligencia y que se sentaron, en muchas sociedades, y para el acceso mismo a las posiciones de poder económico, de los títulos antiguos como los títulos de propiedad y los títulos de nobleza."

Pierre Bourdieu 2004 Le Monde Diplomatique.
Este texto de Pierre Burdieu aparece en 1983 en Le Monde Diplomátique el cual aparece en el mismo medio en abril de 2004 bajo el título "El racismo de la inteligencia"
Bourdieu nos invita así a profundizar el concepto de racismo de la inteligencia – y en consecuencia a desplazar nuestra rejilla de lectura de la cuestión.

El camino es largo puesto que tenemos una ordinaria y estrecha concepción del racismo: vemos el mundo en negro, blanco, amarillo o rojo en su choque – añadiendo los mestizajes resultantes del cruce de estos colores! Lo que no es una manera todavía “inteligente” de tratar el racismo…
conceptos bordianos( otra vez con mi precaria traducción)

Racismo “Denunciadas, condenadas, tachadas, las pasiones mortales de todos los racismos (de etnia, sexo o clase) se perpetúan porque se fijan a los cuerpos en forma de disposiciones (hábitus) y también porque la soberanía del cual son el producto se perpetúa en la objetividad, aportando un refuerzo continuo a la propensión a aceptarlo, excepto cuando se da una ruptura crítica (aquélla que opera, por ejemplo, en un nacionalismo “reactivo” del pueblo dominado- Aqquí debe referirise a Algeria) este racismo, no es menos fuerte en los dominados que en los dominantes. »(Méditations pascaliennes, Seuil, 1997, p.216)
Distinción “La distinción no implica necesariamente, como se lo cree a menudo, la búsqueda de la distinción. (…) Sin embargo, somos capaces de percibir como distinciones las diferencias “espontáneas” que sus categorías de percepción los llevan a considerar como pertinentes, así los agentes sociales son capaces de redoblar intencionalmente estas diferencias espontáneas de estilo de vida por lo que Weber llama la “estilización de la vida”.
La búsqueda de la distinción, pues, puede señalarse en las maneras de hablar(…)."
En Espace social et genèse des "classes" , Langage & pouvoir symbolique , Paris, Seuil, Collection Points-Essais, 2001, p.305)Ver : Goût; Style de vie.
Enlaces relacionados:
El racismo de la inteligencia

Calibrando los orígenes del racismo y la desigualdad en nuestra sociedad



Calibrando los orígenes del racismo y la desigualdad en nuestra sociedad: Lewontin

No está en los genes es un libro interesante para quienes desde los estudios sociales, la política y la historia desean rastrear y análizar el origen del racismo en nuestro país, pues " ofrece una explicación de los orígenes y las funciones sociales del determinismo biológico en general, así como un examen y una exposición sistemáticos de la vacuidad de las pretensiones de dicho determinismo biológico en cuanto a la relación de la naturaleza y los límites de la sociedad humana respecto a la igualdad, la clase, la "raza", el sexo y el "desorden mental".

Seguir leyendo acá:

De la biología a la ideología: el discurso del racismo

Enlaces relacionados:

Racismo, discriminación, democratización

Edgar Morin : Algunos apuntes de la ciencia de la complejidad desde la antropología

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Edgar Morin : Algunos apuntes de la ciencia de la complejidad desde la antropología by Andrea Naranjo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
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El pensamiento de Edgar Morin y la ciencia de la complejidad
Estos son algunos apuntes sobre la ciencia de la complejidad, enfoque que desde hace unos años considero el más pertinente para acceder al conocimiento y la comprensión de lo que somos no solo ontológica, sino biológicamente,a raíz de la lecturas prácticas de Earls, Maturana y Morin.

El pensamiento y propuestas de Edgar Morín se enmarcan dentro de lo que se llama la Ciencia de la complejidad la cual fue conformándose alrededor de las décadas 50-60 del Siglo XX, cuando el Método Científico clásico y su enfoque reduccionista entra en crisis ya que éste no permitía, desde distintas especializadas e incomunicadas disciplinas, comprender fenómenos políticos, económicos, naturales, sociales los que eran estudiados por separado, no pudiendo dar cuenta de fenómenos que solo se daban a partir de la interacción de grandes colectividades de elementos, pues tal enfoque reduccionista explicaba el todo a partir de sus partes, sin tomar en cuenta que un elemento estudiado por separado, individualmente, no genera propiedades que emergen solo cuando entran en interacción con otros elementos – el ejemplo típico del pánico, las guerras, las actuales grandes caídas en el mercado, o las organizaciones sociales.

Complejidad y Ciencias Sociales

Hay que recordar que somos parte de un sistema ecosocial complejo, es decir con redes y jerarquías morales y económicas, donde las ciencias sociales, bajo el métoco científico clásico han sido las grandes "acomodadoras" de los fenómenos sociales al enfoque lineal deterministamente interpretado por el Método clásico encajando el camino de las sociedades en una progresividad que busca la estabilidad, cuando en realidad, nos regimos bajo la incertidumbre.

Las llamadas ciencias sociales han tratado desde hace más de 100 años predecir los femómenos sociales aplicando el método reduccionista tomando a la comunidad – de 10 mil a 50 mil- como laboratorio y no se ha logrado nada concreto hasta ahora, solo predecir fenómenos esperados en comunidades relativamente pequeñas en determinadas circunstacias, a ciertos niveles y encajar el modelo a grandes poblaciones de diversos
grupos bio-socioculturales humanos sin tener resultado, llámese politicas de desarrollo, politicas publicas, medioambientales, culturales etc etc de eso hay ejemplos por montón, sobre todo en zonas de violencia extrema
normalmente hubo antropologos tratando de "aplicar el desarrollo" de la mano del método reduccionista de los estudios de comunidad.

Con ello se pensó que estudiando una parte de la sociedad se podría hacer una verdadera ciencia social que explicara todos los procesos habidos y por haber, haciendo taxonomías, como en la biología.

El método científico clásico es muy exitoso y con razón, pues genera especialistas que confirman y generalizan no solo la valiosa Teoría de la relatividad, si no otras verdades que sostienen la noción de "ciencia verdadera" y "conocimiento verdadero" manteniendo un orden de las cosas por el que un determinado mundo político y social se explica incuestionablemente. A lo que Morin sostiene:

"Existe una visión estática que consiste en que consideramos a nosotros mismos en tanto organismos; estamos constituidos por 30 ó 50 mil millones de células: En modo alguno, pues no estamos constituidos por células, estamos constituidos por la interacción de dichas células. (…) El universo obedece estrictamente a leyes deterministas y todo lo que parece desorden ( agitador,dispersivo) solo es una apariencia debida únicamente a la insuficiencia de nuestro conocimiento. Las nociones de orden y ley son necesarias pero insuficientes. La antigua visión, la visión simplificante ( reduccionista), es una visión en la que evidentemente la causalidad es simple, es exterior a los objetos, es lineal."

* La epistemología de la complejidad Edgar Morin CNRS París Gazeta de Antropología 2004

El Enfoque sistémico

El térmimo de sistemas complejos respecto a un organismo vivo es que es complejo en tanto cantidad de información contenga éste, información entendida no solo en construcción y producción de la misma, sino en cómo ésta información se interrelaciona.

Esto conlleva a que a mayor información, mayor orden -jerarquia ideal- pues hay que clasificar dicha información generada y para clasificarla se necesita más información de la que en sí contenga ese organismo.
Lo complejo es difícil de observar a simple vista ( Complejo en álgebra pasó a llamarse a aquél número imaginario producto de las raíces pares de números negativos, por ejemplo la raiz de -8. Antes de tener el nombre de números complejos,se llamaban números imaginarios. El nombre de números complejos continene un número inexistente , imaginario que lo es en tanto es difícil de hallar, pero que se puede simular)
En cuanto al homo sapiens parece que nosotros somos de las especies – están las sociedades complejas de insectos con altos niveles de especialización- que se complejiza además, por medio de la llamada evolución cultural pues aseguramos nuestra existencia no solo transmitiendo información inherente a nuestra naturaleza biológica sino
social, de ahí lo que Edgar Morin explica respecto a la educación .
La oralidad puede manejar y asegurar la trasmisión de información eficaz, solo a pequeños niveles de población, unos cientos de miles, no más, por tanto es necesario recurrir a la teoría social de la información y cibernética para poder manejar las grandes cantidades de información producidas en la actualidad y que lleguen de la manera más equitativa posible.

El conocimiento

Edgar Morin propone una educación -su construcción y acceso al conocimiento- que ubique al homo sapiens no antropocéntricamente sino de una manera sistémica y no reduccionista ni simplificante, una ubicación en concordancia con el mundo, que sea capaz de formar personas con criterios que puedan integrar los conocimientos sin hiperespecializaciones atrofiantes previendo además la posibilidad de errar, pues aunque la ciencia se rige por leyes aparentemente inamovibles, éstas son susceptibles de error constantemente.

" El desarrollo del conocimiento científico es un medio poderoso de detección de errores y de lucha contralas ilusiones. No obstante, los paradigmas que controlan la ciencia pueden desarrollar ilusiones y ninguna teoría científica estáinmunizada para siempre contra el error. Además, el conocimiento científico no puede tratar únicamente los problemas epistemológicos, filosóficos y éticos. La educación debe, entonces, dedicarse a la identificación de los orígenes de errores de ilusiones y de cegueras. (…) Nuestros sistemas de ideas (teorías doctrinas, ideologías) no solo están sujetos al error sino que también protegen los errores e ilusiones que están incritos en ellos. Forma parte de la lógica organizadora de cualquier sistema de ideas el hecho de resistir a la información que no conviene oque no se puede integrar." Los siete saberes necesarios a la educación del futuro UNESCO 1999

Ha sido en la enseñanza en colectivo, en la educación, que el conocimiento llega al resto, digerido desde la ciencia oficial para ajustar la linealidad a la evolución biológica o cultural que se interpretó de una manera lineal spenceriana y selectiva para describir cosas directamente relacionadas secuencialemente, de abajo hacia arriba, de menos a más.

En palabras de Edgar Morin:

"El momento mismo en que se desarrollaba el evolucionismo ascensional bajo su forma darviniana, es decir una idea de evolución complejizante y diversificante a partir de una protocélula viviente, en el momento en la historia humana era vista como un proceso de desarrollo y de progreso, en ese momento, el segundo principio de la termodinámica inscribía, él mismo, una especie de corrupción ineluctable, de degradación, de la energía que podía ser traducida bajo la óptica boltsmaniana como un creciemiento del desorden y de la desorganización.

Estamos confrontados a una doble temporalidad; no es una flecha del tiempo lo que ha aparecido, son dos flechas del tiempo que van en sentido contrario. (…) Estamos pues confrontados a ese doble tiempo que no solamente tiene dos flechas, sino que además puede ser a la vez irreversible y reiterativo. Ha sido evidentemente la emergencia del pensamiento cibernético loque loha demostrado. No era solamente el hecho de que, a partir de un flujo irreversible, pueda crearse un estado estacionario. (…) Todo se reencuentra en todas las organizaciones vivientes: Irreversibilidad de un flujo energético y posibilidad de organización por regulación y sobretodo por recursión es decir, autoproducción de sí.

La física lineal y nuestra noción de **cómo funciona la naturaleza** ha sido intrepretada de una manera determinista y ha utilizado los fenómenos lineales para avalar muchas verdades que en su momento parecían comprobadas.

Por tanto debemos considerar a la especie humana como parte de un ecosistema, el cual es un sistema complejo en donde el aumento de la población humana afecta a los demás subsistemas que lo componen impidiendo el flujo de energía hacia éstos, la disminución de población humana se vería como un fenómeno autoorganizativo para la maximinización de energía y la reinversión de ésta en el mismo sistema en general – compuesto claro está no solo de la especie humana- sea por las guerras o las epidemias .

Claro que para esto se formaría una jerarquía energética – jerarquía que pondría de manifiesto cómo el comportamiento de un solo elemento o grupo tendría impacto a gran escala – y es lo que necesitamos explorar y
confirmar para tomarse  medidas.
Por tanto somos un híbrido de redes y jerarquías – entendida ésta como concentración de energía- y para disipar dicha energía y volver a cierta estabilidad el sistema se debe autoorganizar.

En realidad estos son solo pequeños apuntes sobre la ciencia de la complejidad y John Earls es una de los antropólogos y físicos más representativos de ella en el Perú.

Hay un gran debate entre los defensores de la complejidad y del reduccionismo , debate del cual daremos cuenta más adelante y que desgraciadamente aún no llega a las ciencias sociales.

Solo creo que no se debe tomar a la propuesta de Morin como una especie de propuesta mística, su propuesta como toda propuesta desde la complejidad implica un cambio de paradigma y de visión , un cambio en la manera que tenemos de observar los fenómenos, un cambio en el método científico por el cual se rige nuestra sociedad actual.

Enlaces relacionados:

El decreto 1090, sistemas lineales y contextos finitos

Memoria social y pensamiento lineal

El observador y su objeto ¿una sola realidad?

Ideologías políticas y el comportamiento exploratorio: entre la neofilia y neofobia

Introducción a la Teoría de los Sistemas Complejos / John Earls

La agricultura andina ante una globalización en desplome John Earls  (IDEAPUCP 2006)

Sistemas complejos, dinámica del conocimiento y redes sociales / Barabási

Teoría de los sistemas complejos Luna Antagónica

Más info:

Presencia Cultural

La fascinante biometría y sus limitaciones en la identificación

Para los fascinados por la biología molecular, la biología evolutiva, la antropología biológica y forense y las tecnologías de la información, aquí una muy buena página dedicada a la biometría, es decir la autentificación en base a rasgos de comportamiento y físicos intrínsecos.

Fisiológicos: Geometría de la mano, iris, retina, reconocimiento facial, huella digital
Comportamiento: Firma, voz, dinámica de teclado.

Otras páginas más:

Biometría

Antes de poner fin a este post es bueno pegar los cuestionamientos a la biometría

Cuestiones y preocupaciones

Como con muchos otros progresos tecnológicos interesantes y de gran alcance, las excesivas dudas en lo referente a la biometría pueden eclipsar una crítica más general. La biometría puede llegar a asociarse con fallos severos de la justicia en aquellos casos en los que la tecnología ha desviado la atención del verdadero foco, así, un individuo podría:

  • introducir deliberadamente ADN en la escena de un crimen
  • relacionar sus propios parámetros biométricos con la identidad de otra persona
  • engañar a un detector de huellas dactilares mediante una superficie que tuviera una huella impresa en ella
  • engañar un reconocimiento ocular mediante una fotografía de un iris verdadero
  • interferir la señal del aparato de reconocimiento biométrico y el sistema informático que procesa dicha señal.

Tomado de

http://es.wikipedia.org/wiki/Biometr%C3%ADa

Las investigaciones sobre el “poderoso” gen Neandertal: de sexismos, racismos y otras hierbas genéticas

Primera parte

En estas últimas semanas ha habido un gran flujo de información sobre nuevas explicaciones respecto al origen del homo sapiens sapiens y la posible contribución de un gen venido de los neandertales, pasado al humano por medio del sexo antes de que los primeros extinguieran:

Lo interesante es seguir el orden de las noticias ( tomaremos a la sección de Antropología de Neofronteras como fuente aunque en la sección de ciencias de Barrapunto han seguido los resultados de las investigaciones, propiciando interesantes y sorprendentes comentarios.

Uno de los importantes detalles de la redacción de la nota en Neofronteras es que dentro de ella, el que el microcephalin y la introdución del alelo D en él a nuestra especie vía el neandertal, sería solo una probabilidad y las poderosas pruebas genéticas que se tienen no pueden aseverar absolutamente nada, pues éstas señalan un gran margen de error por la falta de más evidencias como trazar una taxonomía. Incluso si se identifican cadenas de ADN se están analizando solo una parte ínfima de los restos conocidos de los muchos ejemplares neardental dispesados por el continente europeo.

Asimismo siempre se habla, sin mala intención – he ahí lo interesante-, de estos estudios sobre el Neandertal como si fuera el antepasado de la especie humana en general sin tomar en cuenta que se dice claramente ( el de El Sidrón en España por ejemplo) que es un gran avance para el estudio de la evolución humana en Europa y no más.

Pero lo más interesante para mí es la ola de comentarios desde sexistas – sobre cómo han "follado" o tirado los neandertales a LAS homo sapiens, hasta racistoides – ya que los debates se dan sobre si hay razas dentro de las especie humana, o si hay subrazas y cual es la mejor… @-@¡¡¡- -esto ya lo habíamos comentado por aquí hace unos meses-.

En otro post analizaremos un poco los no muy especialidos debates y comentarios que se han originado en Astroseti y en Barrapunto. De hecho no es una crítica a estos sitios, todo lo contrario. Es muy importante que haya cada vez más sitios que den importancia a este tipo de noticias y descubrimientos genéticos que hacen cambiar de rumbo las teorías sobre nuestra capacidad de generar cultura, un plus que otras especies no tienen.

Cabe resaltar que estos dos sitios son dirigidos a un público ibérico hispanohablante, pues estos sitios son de allá, pero que además son muy muy frecuentados por gente de América Latina. Por lo que las discusiones y debates sobre "razas" y "sub razas" son realmente increíbles ya que como bien sabemos el mismo concepto de raza está en discusión siendo la tendencia sostener que las razas dentro de la especie humana ( homo sapiens) no existen.Hoy por hoy se maneja elconcepto de Cline.

Genéticamente, cada ejemplar de la especie humana es IGUAL, incluido el cerebro y las capacidades del lenguaje, Al menos esa es mi posición y la de muchos que rechazan este tipo de discuciones y teorías pseudocientíficas.

He ahí lo interesante respecto a lo que veremos después y la posibilidad de afirmar creencias populares sobre una Especie elegida…

24 de Julio de 2006: Proponen secuenciar el genoma del hombre de Neandertal

Mediante la comparación del genoma del Homo neanderthalensis con el genoma de otros primates se podría aclarar la relación entre estos seres y los humanos modernos (Homo Sapiens). Además permitirá ver los cambios que fueron necesarios para que los humanos pudieran abandonar África hace 100.000 años y esparcirse por el mundo. Recientemente se publicó el genoma del chimpancé y el US National Human Genome Research Institute planea secuenciar los genomas del macaco, del orangután, del gibón, y del gorila entre otros primates. También disponemos del genoma humano secuenciado por primera vez hace ya varios años. Los primeros restos del hombre de Neandertal se descubrieron hace justo 150 años en el valle alemán de Neander. El anuncio pretende celebrar este aniversario con una meta científica. El hombre moderno no procede del hombre de Neandertal sino que ambos surgieron de África en distintas épocas y luego se esparcieron por el mundo.

El 7 de noviembre: ¿Posible cruce entre neandertales y humanos? Se han analizado restos fósiles procedentes de Rumanía que presentan características tanto de pertenecer a un hombre de Neandertal como a un humano moderno. Esto indicaría un posible cruce entre ambas especies y que la extinción del hombre de Neandertal se produjo por este cruce en lugar de ser por la competencia por los recursos.

Hace 50.000 años los neandertales estaban solos en Europa, pero 20.000 años después la inmensa mayoría de los habitantes del continente eran humanos modernos. Entre esas dos épocas no se tiene muy claro lo que pasó. Esto ha alimentado toda clase de teorías sobre la convivencia entre las dos especies: una convivencia pacífica o una no tan pacífica, una ignorancia mutua a efectos reproductivos, cruce entre ellos… También se ha especulado sobre una extinción inducida por los humanos modernos al competir éstos mejor por los recursos del medio. Se supone que tendrían más éxito debido a sus superiores habilidades intelectuales.No está claro si el cruce entre ambas especies produciría un individuo fértil o uno infértil como una mula (cruce de caballo y burro). Trinkaus cree que hubo cruce y que los descendientes eran fértiles.

El 9 de noviembre de 2006 los avances serían realmente reveladores, pues el cerebro del homo sapiens habría mejorado vía un gen neandertal: ¿Mejoró nuestro cerebro gracias a los neandertales?

Afirman haber desarrollado la más poderosa prueba genética hasta el momento que sugiere que los humanos modernos y los neandertales se cruzaron cuando coexistieron durante miles años hace más de 30.000 años. Esta teoría contradice la que hasta ahora estaba establecida, según la cual no hubo tal cruce. Ahora investigadores del Howard Hughes Medical Institute y de University of Chicago han realizado una investigación del linaje humano basada en estos registros genéticos.

Han publicado un artículo basado en los resultados obtenidos en donde afirman que hubo un cruce entre neandertales y hombres modernos, que quizás ocurrido una sola vez, pero que introdujo en nuestro linaje una variante de un gen que mejoró nuestras capacidades cognitivas. En un estudio previo el mismo grupo de investigadores encontró pruebas de que el gen microcephalin tiene dos clases de alelos. Una clase, denominada alelos D, consta de de un grupo de alelos con secuencias de ADN similares.

La otra clase se denominada alelos no-D. Demostraron que todas las copias modernas de los alelos D surgieron de una sola copia hace 37.000 años, y que aumentó su frecuencia rápidamente hasta estar ahora presente en un 70% de los humanos actuales. La estimación de 1,1 millones de años que separa a los dos linajes de las dos clases de alelos se basa en la cantidad de secuencias diferentes entre las clases D y no-D. Aunque la identidad de este linaje Homo arcaico esta por determinar, los investigadores argumentan que un buen candidato serían los neandertales. El poco más de un millón de años de separación entre humanos modernos y esta especie arcaica es consistente con las estimaciones previas del tiempo en términos evolutivos que separan al linaje del Homo Sapiens y el linaje del hombre de Neandertal.

Más aún, el tiempo en el que los alelos D fueron introducidos en el linaje humano (hace 37.000 años) coincide con el momento en el que neandertales y humanos modernos coexistieron en diferentes partes del mundo. Según los autores los datos sugieren que el cruce no se dio a través de una mezcla genética, sino a través un evento raro (quizás un sólo evento) que introdujo el ancestral alelo D en el linaje humano y que estaba previamente presente en la otra especie Homo. Los autores, sin embargo, no afirman categóricamente que esto sea una prueba definitiva de que los neandertales fueron la fuente de la copia original del aleo D, pero que las pruebas aportadas muestran que es uno de los mejores candidatos.

Tanto los 37.000 años como los 1,1 millones de años coinciden con los contactos e historias evolutivas de humanos y neandertales. Una tercera línea de evidencias, aunque más débil, es que los alelos D son mucho mas frecuentes en Euroasia y África subsahariana, y esto es consistente con las antiguas áreas de origen y difusión de ambas especies (los neandertales evolucionaron fuera de África). Uno de los importantes detalles de la redacción de la nota es que dentro de ella, el que el microcephalin y la introdución del alelo D en él vía el neandertal sería solo una probabilidad y las poderosas pruebas genéticas que se tienen no pueden aseverar absolutamente nada, pues éstas señalan un gran margen de error por la falta de más evidencias como trazar una taxonomía.

Pero el 20 de noviembre: Se consiguen las primeras secuencias de ADN neandertal

Como primera conclusión los equipos de investigadores afirman que los humanos modernos (homo sapiens) y los neandertales divergieron entre hace 500.000 y 700.000 años del antepasado común. Lo que hay detrás de todo esto es la búsqueda de la esencia genética que nos hace humanos y diferentes al resto de los homínidos. Comparar el genoma del chimpancé y el humano es muy difícil porque ambas especies divergieron hace mucho tiempo. Si queremos encontrar respuestas a nuestras preguntas necesitamos comparar nuestro genoma con especies más cercanas, pero que ahora están extintas. El genoma del Neandertal es el mejor candidato del que disponemos. Se buscará por ejemplo la versión del gen humano FOXP2 que fue uno de los últimos componentes en evolucionar que media en la moderna facultad del lenguaje humano. Este gen ha cambiado significativamente desde que el linaje humano se separó de los chimpancés hace seis millones de años (se secuenció el genoma del chimpancé hace poco). Si la versión que poseían los neandertales es similar a la de los chimpancés entonces les haría menos propensos a tener una lengua con sintaxis.

Eel lunes 11 de diciembre salió una noticia con más hallazgos sobre los Neandertalesm esta vez desde el Sidrón,Asturias España noticia la cual me llevó a reflexionar sobre la secuencia de intenciones, y los hallazgos dentro de estas intenciones, sobre el origen del homo sapiens sapiens y su conexión con otras especies de homínidos "inferiores" Nuevas pruebas de canibalismo entre neandertales

Un equipo dirigido por el paleobiólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Antonio Rosas ha constatado que hubo episodios de canibalismo entre los neandertales del Cantábrico, a partir del estudio de los restos óseos de los ocho individuos hallados en el yacimiento de El Sidrón (Asturias). El trabajo, que aparece en el último número de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS), sugiere que esta práctica podría obedecer a una carencia aguda de alimentos, aunque los autores también consideran que podría haber tenido connotaciones simbólicas para la comunidad.

Y lo más saltante de la nota el gran reconocimmineto de que:

El yacimiento ( El Sidrón) se ha convertido en un referente internacional para el estudio de la evolución humana en Europa, dado que proporciona la colección más completa de restos neandertales en la Península Ibérica, y aumenta de forma muy significativa el registro fósil del linaje evolutivo europeo.