Catastrofe nuclear en Japon: no podemos basar nuestro desarrollo en la estabilidad cuando vivimos en un mundo inestable

"Podemos esperar que el accidente de Fukushima permitirá a los japoneses reencontrarse con los sentimientos de las víctimas de Hiroshima y de Nagasaki y reconocer el peligro de todo lo nuclear, del que tenemos nuevamente ante nuestros ojos un trágico ejemplo, y poner fin a la ilusión de la eficacia de la disuasión preconizada por las potencias que disponen del arma atómica."

Kenzaburo Oé  (tomado de "Japón ha entrado en una nueva era" El Pais)

Informacion actualizada cada hora desde:

International Atomic Energy Agency

Science Bloggers Explain Fukushima · Global Voices

The Definitive Japan Crisis Timeline Gizmodo

Japan Quake 2011 Sciences AAAS

Japan Earthquake Slashdot

Understanding Japan’s nuclear crisis Ars Technica

¿Es la cultura exclusividad del homo sapiens II?: entre la etología y la antropología

El jueves 17 de Enero de 2008 Neofronteras publicó una interesante artículo sobre un tema que ha inquietado al homo sapiens ( por lo menos a los pertenecientes a la cultura occidental y sus extensiones) por más de 100 años: ¿somos los homo sapiens los únicos Homínidos dentro de los Primates capaces de generar cultura?

Antecedentes:

Aunque no se crea esta preocupación nace en el seno de división naturaleza/cultura de la que hemos ya hablado por lo que es interesante seguir la pista histórico/epistemológica de estos estudios.

En el siglo XVIII se daba una gran importancia al medio ambiente como factor de influencia determinante para la existencia de razas dentro de la especie humana. Por ello Jean Jacques Rousseau y James Burnett, Lord Monbodd tenían mucho interés en los orangutanes. Este último " rechazaba laidea de que las diferencias físicas y culturales entre los pueblos delmundo pudieran ser primariamente el resultado del clima, la dieta u otros factores ecológicos no culturales."

Harris Marvin El desarrollo de la teoría antropológica- Historia de las teorías de la cultura

Por tanto Lord Monbod

creía que los salvajes que habían sido capturados en el Nuevo Mundo y los orangutanes "podían aprender a hablar y eran capaces de llegar a la inteligencia y a la ciencia solo con que se les concediera suficiente tiempo y circunstancias favorables"Íbid.

En palabras de historiador Arthur Oncken Lovejoy

Monboddo has developed the evolutionaryideas far more fully; by most educated persons in Great Britain in the [17]80s he was probably looked upon as their originator; and he with some wavering extended Rousseau’s doctrine of the identity of species of man and the chimp into the hypothesis of common descent of all the anthropoids, and suggested by implication a general law of evolution Wikipedia

Asimismo el médico de Manchester Charles White sostuvo en 1799 que en la gran cadena de seres el lugar que ocupaban los negros estaba más próximo a los monos.

Luego con Darwin y Wallace la Teoría de la evolución confirmaba que los homo sapiens somos primates y aún más, hoy en día simplemente las razas como variedad genética dentro de la especie humana no existen, sino más bien el cline( es decir, la constante variabilidad de una especie bajo un gran flujo migratorio), renovando de nuevo la pregunta de si somos la única especie homínida en producir cultura y evolucionar a través de ésta.

¿Es la cultura exclusividad del homo sapiens? II

En este blog dijimos aquí

"el debate entre etólogos y antropólogos sobre la pertinencia de establecer comportamientos culturales en los chimpacés es una gran polémica dentro de la antropología, que ahora disputa con la etología los límites del objeto de estudio de la primera: la cultura. El antropólogo Philippe Descola plasma sus críticas respecto a ello -refiriéndose a las disputadas fronteras discplinarias entre naturaleza y cultura- en un libro muy bueno llamado Antropología de la naturaleza:

“Los estudios llevados a cabo con ellos (los chimpancés) por los etólogos indican sin ambigûedad no solamente que son capaces de fabricar y utilizar una utilería de piedra rudimentaria, poniendo pie así en el privilegio del homo faber, concedido desde hacemucho tiempo sólo al primate humano, sino también que bandas vecinas de monos elaboran y transmiten familias de técnicas bien diferenciadas. En la terminología de los prehistoriadores, los chimpancés poseen así “tradiciones” diferentes en el ámbito de la cultura material, y los particularismos técnicos y de comportamiento propios de cada banda pueden darse en unos cuarenta rasgos distintivos- tipos de herramientas y métodos para romper las nueces, técnias de caza, modos de espulgarse, etc.- todos independientes de las áreas geográficas locales. Como este tipo de variaciónno puede, según parece, explicarse por una evolución adaptativa de los comportamientos a las imposiciones de la ecología, los etólogosse han visto obligados así a atribuir a los chimpancés “culturas” diferenciadas, es decir, una libertad de inventar respuestas sui generis a las necesidades de subsistencia y de la vida común, primer paso hacia la ampliación de la cultura al resto del mundo animal.”

Luego vendría la noticia sobre nuevas investigaciones respecto al comportamiento altruista entre chimpancés por parte de antropólogos evolutivos del Instituto Max Planck de Antropología evolutiva de Leipzip (Alemania) lo que daría cuenta de una ética natural en dichos homínidos.

Y por último publicamos sobre la diferencia entre chimpancés y homo sapiens

donde se develaba el mito de la diferencia del 1% entre chimpacés y homo sapiens, a pesar de las diferencias fenotípicas existentes entre unos y otros primates, ya que tal diferencia sería mucho mayor que 1 % y aún impredecible en porcentaje.

En diciembre de 2006 Matthew Hahn encontró una diferencia de un 6.4% en los números de copias de genes entre ambos primates, mas incluso ese porcentaje es difícil de precisar.

Cohen cita a Svante Paabo, quien no pensaba que hubiése manera de calcular con presición ese porcentaje (1 por ciento):

“Al final, es una cosa política, social y cultural sobre como nos percibimos (como primates) en nuestras diferencias”.

Y es cierto ya que existen factores que tienen que ver con lo sociocultural en el momento de determinar diferencias genéticas"

La cultura: Entre la etología y la antropología
Según Anton Bermejo "No es posible extrapolar la experiencia del homo sapiens y sus consiguientes logros culturales a otras especies, con independencia de su proximidad filética al hombre, debido a que la adquisición del lenguaje fué producto de unas necesidades que paulatinamente fué imponiendo la vida social, el desarrollo tecnológico y la exploración de distintos medios.

El Homo socio-cultural se construyó su propia historia. El chimpancé y sus antecesores, relegados a la vida en los bosques, no incluyeron el lenguaje articulado en el abanico de sus necesidades. Lo mismo se puede decir del empleo de utensilios por parte de esos primates: se sabe que usan piedras y palos para ahuyentar a los depredadores, llegando a deshojar las ramas de los árboles para obtener tallos con los que pescar termitas. Sin duda, se han asentado las bases de una protocultura (a este respecto, es de sumo interés el ensayo de Jordi Savater Pí "El Chimpancé y los orígenes de la cultura" ). Sin embargo, el empleo de esas técnicas no es esencial para su supervivencia cotidiana. La producción de la herramienta y el utensilio por el chimpancé se realiza “ad hoc”, para la ocasión. Los instrumentos ni se conservan ni se acumulan. Cuando un chimpancé desea pescar termitas no utiliza el tallo del día anterior, fabrica uno nuevo.

En los experimentos sobre la enseñanza del lenguaje se ha comprobado que efectivamente los chimpancés pueden transmitir a otros el dominio del AMESLAN, sin embargo, la tendencia en una cadena de transmisión del lenguaje no es precisamente la de ampliar el acervo del vocabulario sino todo lo contrario, a su reducción paulatina. haciéndose uso de utensilios con carácter ocasional y no permanente, y no puede ser de otro modo, pues, con independencia de su nivel de inteligencia, su modo de desplazamiento cuadrúpedo se lo impide."

Acá retornamos a la esencia de los estudios antropológicos: el origen y evolución de la cultura como técnica y tecnología transmitida a través del lenguaje, tecnología tranformada en energía, es decir trabajo, tecnología transformada en cultura. Pero antes de irnos por otras interesantes ramas volvemos al comienzo de este post: el 17 de enero Neofronteras publica un artículo sobre dos nuevoa estudios que hablaría de la antiguedad de la "cultura chimpacé" la cual tendría 4300 años como mínimo y en otro que los chimpancés construyen su cultura de una manera similar a como lo hace el ser humano y que es muy antigua.

Creemos a pesar de las consistencias de los dos estudios que se leen más abajo, que aún hay mucho pan por rebanar en este interesante tema

La cultura chimpancé es muy antigua / Neofronteras

Los chimpancés actuales de Costa de Marfil en África occidental son muy habilidosos con las herramientas de piedra. Usan grandes piedras a la manera de martillo y yunque para cascar nueces y otros alimentos, obteniendo lajas de piedra en el proceso. Esta manera de cascar nueces es muy difícil de realizar por humanos con estas mismas herramientas porque se requiere más fuerza que la que el brazo humano puede generar. El uso de herramientas de piedra fue observado en estos animales en el siglo XIX pero hasta ahora no se sabía si este comportamiento cultural se remontaba a hace mucho tiempo o si lo habían adquirido recientemente por imitación de los humanos.
El arqueólogo Julio Mercader de University of Calgary y su equipo acaban de publicar un artículo en el cual afirman haber encontrado en el sitio de Noulo (lugar del único asentamiento arqueológico de chimpancés conocido), en Costa de Marfil, herramientas de piedra usadas por chimpancés para cascar nueces de más de 4000 años de antigüedad.
Estos investigadores hallaron concretamente 206 piezas de piedra en diversos sitios que recuerdan las piedras y lascas producidas por los chimpancés modernos. La datación del material del entorno a estos objetos mediante el carbono 14 proporcionó una edad a los mismos de 4300 años.
Para confirmar la naturaleza de estas piedras y estar seguros de que no se habían producido por métodos geológicos naturales se hizo un test de prueba a ciegas con expertos no pertenecientes a este grupo de investigadores, en él cual se mezcló los objetos encontrados con otras piedras formadas mediante procesos geológicos naturales. Los expertos tenían que averiguar cuáles de ellos eran “artificiales” y cuales no. Los objetos encontrados pasaron la prueba.
Los investigadores determinaron que los artefactos encontrados debían de tener su origen en los chimpancés porque el típico martillo arqueológico de piedra de origen humano no es mayor de 120 milímetros y pesa menos de 400 gramos. Incluso los yunques de piedra del mismo origen raramente superan el kilo de peso. Pero los martillos encontrados miden de promedio 320 milímetros de longitud y pesan dos kilos. Para manejar estos martillos se necesitan manos grandes y fuertes para manejarlos que lo humanos no tienen.

Además analizaron los residuos encontrados en estas herramientas para determinar si habían sido utilizadas para cascar las cinco variedades de nueces que los chimpancés suelen cascar y comer, y otras 24 distintas que los humanos consumen. Determinaron que las herramientas habían sido utilizadas para cascar las del primer tipo.
La antigüedad de las herramientas significa que los chimpancés ya cascaban nueces mucho antes de que los granjeros humanos llegaran a la región, descartando que esta habilidad de los chimpancés fuera copiada de los humanos. Por tanto habrían desarrollado esta habilidad por ellos mismos. Gracias a este descubrimiento se puede retrotraer esta habilidad a miles de años atrás. Los autores sugieren que el uso de estas herramientas de piedra quizás sea una tecnología que se pueda remontar hasta el antepasado común de humanos y chimpancés, en lugar de que haya aparecido de manera independiente en ambas especies o por imitación de una sobre otra. A Mercader le gustaría comprobar si hay pruebas de la existencia de este tipo de piedras o similares usadas por los homínidos muy antiguos.

Este estudio confirma que los chimpancés y nuestros antepasados humanos han compartido durante miles de años algunos atributos culturales que una vez se creyeron exclusivamente humanos: transporte de materiales en bruto, selección y preparación de materiales para un trabajo específico y uso proyectado, reocupación habitual de sitios (donde los desperdicios y basuras se acumulan), uso de recursos locales, etc. La técnica de cascar nueces es transmitida socialmente entre los chimpancés. La hazaña de usar martillos y yunques de piedra para cascar piedra nos es fácil de aprender para un chimpancé y requiere de mucho tiempo de aprendizaje. Este nuevo descubrimiento permite saber el mínimo número de generaciones en las cuales este comportamiento cultural ha sido transmitido.

Precisamente sobre la cultura de estos animales versa el otro trabajo. Históricamente los científicos han creído que las diferencias en el comportamiento entre las distintas colonias de chimpancés se debían a variaciones genéticas. Un equipo de la Universidad de Liverpool ha descubierto recientemente que se pueden dar variaciones en el comportamiento de las colonias de chimpancés debido a la emigración de individuos de otras colonias. Esto demuestra que los chimpancés construyen sus cultura de una manera similar a como lo hace el ser humano.

El primatólogo Stephen Lycett explica que se sabía de las diferencias culturales entre colonias, pero nadie sabía por qué. Se asumía que los jóvenes chimpancés desarrollaban ciertas características de los genes heredados de sus padres, pero no había evidencia clara que apoyara esta idea. Además se creía que como el comportamiento estaba dictado por la biología, los chimpancés no tenía cultura en el mismo sentido que los humanos.
Mediante la observación de cómo los chimpancés preparan la comida, los investigadores descubrieron que en unas colonias se usaba piedras para cascar nueces, mientras que en otras usaban también herramientas de madera para lo mismo. Calcularon que este método de preparar la comida se había extendido 4000 km del este al oeste de África en los últimos 100.000 años. Además encontraron que con otras técnicas, como la del acicalado, también pasaba lo mismo. Los investigadores sugieren que la variedad en el comportamiento se debe a cómo los chimpancés socializan entre sí, en lugar de deberse a razones genéticas como antes pensaban algunos expertos.

Para llevar esta teoría más allá, los investigadores construyeron árboles evolutivos teóricos para el comportamiento de estos animales en esas regiones, así como árboles genéticos familiares. Esperaban encontrar que aquellos con similitudes genéticas tuvieran similitudes en el comportamiento si se asumía la teoría tradicional. En su lugar, encontraron que algunos chimpancés tenían los mismos comportamientos culturales que otros individuos con los que no tenían similitudes genéticas.
Según Lycett, esto explica por qué en algunas colonias se usan determinados métodos para encontrar comida, asumiendo determinados comportamientos y adaptándose a diferentes métodos para así ajustarse al entorno. En este sentido podemos decir por primera vez que la cultura realmente existe en nuestros parientes más próximos.

Fuentes y referencias:
Foto: Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.
Nota en la Sociedad Max Planck.
4,300-Year-old chimpanzee sites and the origins of percussive stone technology (resumen en PNAS).
Web sobre el uso de herramientas por parte de chimpancés (incluye vídeos).
Vídeo en el que un chimpancé casca nueces.
Nota de prensa en University of Liverpool.
Phylogenetic analyses of behavior support existence of culture among wild chimpanzees (resumen en PNAS)."

Enlaces relacionados:

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

http://evodevo.uoregon.edu/

Epigenetics Papers

Evolution and development Journal

Stephen Jay Gould

Pere Alberch

Richard Lewontin

Jordi Sabater Pí El chimpancé y los orígenes de la cultura

La etología como ciencia de la cultura Gustavo Bueno

La negentropía, o entropía negativa

En el blog nihil alienum ha profundizado las investigaciones Mae-Wan Ho, quien fue nombrada en post publicado aqui y basado en un artículo de Ecored.

nihil alienum ha encontrado un artículo de Mae-Wan Ho sobre la negentropía, o entropía negativa, ( la entropía dentro de la Teoría de la Información me ayuda muchísmo para entender ciertos fenómenos sociales que estoy investigando en estos momentos desde la Teoría de los sistemas complejos, bajo la asesoría de J. E.) :

"investigando sobre Mae-Wan Ho encontré un artículo suyo que trataba un tema que me interesa, la negentropía, o entropía negativa, en relación con la biología.

La entropía es el resultado de la segunda ley de la termodinámica, la dinámica del calor( ya utilizada por el antropólogo norteamericano Richard N. Adams para complementar el lado social del modelo de Leslie White el cual estaba centrado en la tecnología*) . Tal como lo entiendo, cuando dos sistemas (un helado en el microondas) de diferente temperatura se ponen en contacto, el calor fluye del más caliente al más frío (y no a la inversa) de manera que alcanzan la misma temperatura y desaparece en este sentido su diferencia como sistemas, acaban confundidos en un estado más caótico que el inicial, todo mezclado. La entropía parece que conduce a un universo plano de temperatura uniforme (y entonces sale The End en la pantalla).

Pero el caso es que los organismos vivos tienen pilas, pueden administrar su energía y ésta no depende directamente de las fluctuaciones con el medio en el que viven. Mantenemos una temperatura constante incluso bajo una ducha fría, y el sistema funciona bastante bien mientras no nos perdamos en medio de la Antártida o nos caiga un alud de nieve encima. Esto es lo que Schrödinger (uno de los cracks de la física cuántica) llamó negentropía en una nota a pie de página. Si los organismos vivos pueden administrar su energía, pueden mantener su diferencia con el medio e incluso aumentarla, pueden crear orden/distinciones en un universo que la entropía desordena. Y de esto va el artículo de Mae-Wan Ho. Copio un fragmento.

The reason `negentropy’ continues to be used is that `entropy with a negative sign’ simply does not capture what is intended by the original term. Schrödinger uses it to identify the remarkable ability of the living system, not only to avoid the effects of entropy production — as dictated by the second law — but to do just the opposite, to increase organization, which intuitively, seems like the converse of entropy. Szent-Györgi, on the other hand, alludes to both the notions of free energy and of organization in his use of the term. Both scientists have the right intuition — energy and organization are inextricably bound up with each other."

*Brigitte Boehm Schoendube

El fin del determinismo genético

Interesante texto encontrado en Ecored

Considerar que la evolución del organismo humano está exclusivamente determinada por la información descrita en el ADN es una aproximación muy reduccionista y conlleva el riesgo de disminuir las posibilidades de desarrollar modos de intervención que tienen un gran impacto en la prevención. Richard Strohman

El fin del Determinismo genético

"Lo irónico de todo esto es que la ciencia occidental contemporánea está redescubriendo, en todas sus disciplinas, que la naturaleza es orgánica, dinámica y está interconectada. No existen cadenas causales lineales que vinculen genes con características de los organismos y mucho menos con la condición humana. El desacreditado paradigma es perpetrado por una clase científica dominante que, consciente o inconscientemente, sirve a las empresas privadas y hace que incluso las aplicaciones menos éticas parezcan necesarias. Ya es hora de que los científicos del mundo se liberen de las empresas privadas para trabajar en colaboración con la sociedad, para recuperar y revitalizar las perspectivas holísticas de los sistemas de conocimiento tradicionales y para asegurar alimento y salud para todos los habitantes del planeta." Mae-Wan Ho, directora del Instituto de Ciencia en la Sociedad (ISIS), es conferencista invitada de Biología en la Universidad Abierta de Gran Bretaña y miembro de la Fundación Nacional de Genética de Estados Unidos

 Cosas de la vida

 El descubrimiento más notable que ha aportado el PGH ha sido la constatación de que así como no hay una correlación simple entre el grado de complejidad morfológica y contenido de ADN, tampoco parece haberla entre aquella y el número de genes en los diferentes organismos. Así, la bacteria Escherichia coli, ampliamente utilizada en experimentos de laboratorio, tiene un genoma compuesto por unos 4.500 genes. La levadura Saccharomyces cereviciae, también unicelular, posee 6.034 genes. Dado que ésta última es más grande y de estructura mucho más elaborada que E. coli, se hubiese esperado una mayor diferencia en el número de genes de ambas. Entre los metazoos (seres pluricelulares), la mosca Drosophila melanogaster aparece con 13.061 genes, mientras que el gusano Caenorabditis elegans, que mide un milímetro y es de morfología mucho más sencilla que la de la mosca, tiene 19.099 genes. Por su parte, Arabidopsis thaliana, una planta cuya simplicidad genética la convierte en un preciado modelo para estudios de laboratorio, posee un genoma de 25.500 genes.

El número de genes es bastante menor que el necesario para fundamentar las extravagantes declaraciones que se hicieron durante la década pasada, según las cuales, los genes individuales determinan no sólo la constitución física y las enfermedades correspondientes a cada persona, sino también los patrones de conducta, la capacidad intelectual, la preferencia sexual y el grado de criminalidad. Estamos ad portas de la primera revolución Kuhniana en las ciencias biológicas: la derrota de la genética determinista. De acuerdo con Strohman del Departamento de Biología Celular y Molecular de la Universidad de California en Berkeley, la malla de interacciones entre los genes que se establece a través de las proteínas que éstos codifican, así como las influencias de factores ambientales sobre estas interacciones, constituyen un sistema adaptativo epigenético que es complejo y que resulta incompatible con el acentuado determinismo que prevaleció en el siglo XX.

*El genoma humano tiene alrededor de 30.000 genes, el doble que las moscas de la fruta y 10.000 más que una simple lombriz intestinal.

 * El genoma humano tiene apenas 300 genes únicos que no tiene el ratón. * Cuarenta por ciento de los genes se desconocían previamente.

 * Ciento trece genes han sido transferidos al ser humano "gracias" a las bacterias.

* No existe un fundamento genético de diferenciación racial: todos los habitantes del planeta compartimos 99,9 por ciento del ADN.

* La secuencia "completa" aún sigue plagada de lagunas.

* El pez fugu (un pez de Japón) tiene el genoma más conciso: no tiene ADN "de desecho".

* Más de 95 por ciento del genoma humano está constituido por ADN "de desecho", o "basura".

* Las regiones de codificación para las proteínas ocupan sólo 1,1 por ciento del genoma humano.

* Cerca de 50 por ciento del genoma humano está formado por secuencias favorables a los virus y elementos intercambiables, varios con transcriptasa inversa.

 * Uno de los elementos intercambiables más común, Alu, tiende a apiñarse donde hay genes. * Los cromosomas varían mucho en el número de genes que contienen.

 * La mayoría de las mutaciones ocurren en los machos de la especie. * Existen 250.000 proteínas que fabrican los 30.000 genes.

 * El perro comparte con el ser humano 85 por ciento de su secuencia genética y muchas de las 380 enfermedades caninas "heredadas" son similares a las humanas.

 * Hasta ahora, se han encontrado más de cuatro millones de diferencias genéticas entre los seres humanos.

* Hasta ahora, se ha establecido la correspondencia de 1.778 genes con enfermedades que van desde el asma hasta el Mal de Alzheimer. "No tenemos suficientes genes para justificar esa idea del determinismo biológico", afirmó Venter. "La grandiosa diversidad de la especie humana no tiene un vínculo muy estrecho con nuestro código genético; lo crucial es el entorno" agregó.

Los gobiernos derivan altas sumas de dinero procedentes de impuestos hacia la investigación genética, cuyas beneficiarias son las compañías privadas. Este es un verdadero desastre para la salud pública, ya que ha reducido las opciones de atención médica y aborta otros enfoques promisorios. También se trata de una excelente manera de distraer la opinión pública de las verdaderas causas de la enfermedad –que son, en su mayoría, ambientales y sociales-, lo que terminará marginando y haciendo víctimas a quienes más necesitan atención y tratamiento médico. Mucho tiempo antes de que se nos dijera que no hay suficientes genes como para fundamentar la opinión del determinismo genético, varios científicos concluyeron que no existen explicaciones simples para las enfermedades, en base a genes aislados, porque cada uno se ve afectado y modificado por otros. La conexión entre gen y enfermedad es aún más tenue cuando se trata de cáncer, enfermedades coronarias, diabetes, esquizofrenia, inteligencia, alcoholismo y comportamiento criminal, casos en los que son predominantes los factores ambientales y sociales.

La genética ni explica ni puede explicar las diferencias entre grupos sociales en cuanto a capacidades intelectuales, éxito económico o estatus social alcanzado. Este recurso explicativo a la genética coincide con el tirón inercial de las modas científicas para servir de pretexto a claros intereses ideológicos y antisociales, cuyos presupuestos son contrarios a las aportaciones de la literatura experimental en biología molecular y genética de la conducta. Miguel Moreno Muñoz. Univ.Granada

Sin embargo, los deterministas genéticos y otros científicos de renombre, así como ciertos especialistas en bioética, defienden la terapia genética y la clonación humana, asegurando que la creación de una clase de personas "genéticamente ricas" es algo inevitable debido al libre mercado reinante en este mundo globalizado. Los ricos pagarán para mejorar genéticamente a sus descendientes, igual que pagan por educación privada costosa. En consecuencia, surgirá una clase "genéticamente pobre" –los hijos de los más pobres- que se convertirá, a la larga, en una especie inferior. La desigualdad social se traducirá entonces en desigualdad genética y viceversa.  

  La respuesta no siempre está en los genes

Varios trabajos publicados en la revista Science critican esta preponderancia actual de la genómica. Cada vez existen evidencias más claras de que no todo se encuentra en los genes. La contribución del entorno, entendido en su más amplio sentido como el medio y las condiciones de vida, no siempre se tiene en cuenta a la hora de valorar los elementos que favorecen la aparición de una patología.                                                                                              Sin embargo, para los clínicos, que están más cerca del enfermo, el entorno del paciente sigue siendo fundamental. Un trabajo publicado por Science invalida los estudios que relacionaban el desarrollo de la esquizofrenia con defectos en el cromosoma 1. Un equipo compuesto por investigadores de nueve países rastreó las alteraciones de ese fragmento de ADN en más de 1.900 individuos que padecían esta patología y en sus familias.

Sus conclusiones son claras: “Con el número de individuos examinados se habría detectado el defecto genético que causa la esquizofrenia. Si existe, su contribución a la aparición de la enfermedad debe de ser mínima”. Por otra parte, se ha observado que las poblaciones de emigrantes, con el tiempo, dejan de tener las cifras de riesgo características de su país de origen para adquirir las del de destino. Walter C. Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, afirma en Science que: “la conclusión es que la mayoría de los tumores son debidos al entorno… la sobredimensión de la investigación genética para la prevención de enfermedades podría suponer un incremento del gasto sin llegar a obtener resultados óptimos para la salud”. En este sentido, Richard Strohman, biólogo molecular de la Universidad de California, asegura que “existe una intensa actividad de investigación sobre el genoma y el proteoma, pero todavía hay un gran desconocimiento sobre cómo las condiciones de vida interactúan con la carga genética para que se desarrolle una patología”. Este investigador considera que se debe tener en cuenta la naturaleza dinámica del organismo humano. Los sistemas metabólicos son idénticos en todas las células y son responsables de convertir la materia en energía (ATP) que en última instancia se transforma en las funciones necesarias para la salud y la vida. Cualquier alteración de estos sistemas, sea por un defecto genético o por las condiciones del entorno, supone un fallo en el suministro de bioenergía.

Considerar que la evolución del organismo humano está exclusivamente determinada por la información descrita en el ADN es una aproximación muy reduccionista y conlleva el riesgo de disminuir las posibilidades de desarrollar modos de intervención que tienen un gran impacto en la prevención.

Enlaces relacionados:

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

El modelo cartesiano en la antropología

Desde su nacimiento (1850-1890), la antropología como disciplina hija directa del positivismo que diera cuenta de las leyes de la sociedad junto con la sociología, compartió con las ciencias de la época la interpretación spenceriana de la Teoría de la Evolución ( darwinismo social) enmarcada dentro del modelo cartesiano/newtoniano -el cual hace la división del problema en varias partes para poder entenderlo (a partir de sus partes) y luego ordenarlas lógicamente, para obtener leyes-, cuyo indudable éxito en el avance de la ciencia y el progreso hizo que este método se generalizara creando un reduccionismo que sostenía un nuevo absolutismo en la epistemología del conocimiento basado en la ciencia y en la Razón entendida como Progreso que llevó a los estudios sociales en su intento de ser Ciencia, de aplicar y amoldar la teoría a la práctica moldeando así una realidad social existente en teoría y solo en el ojo del antropólogo/, realidad social que cree observar como totalidad, a partir de la interacción de unos cuantos miles de elementos en intereacción – comunidad- , creyendo además, al ajustarse al Método científico clásico, poder dar Leyes sobre nuestra especie en Sociedad.

La antropología aplicada y el método científico

En opinión de Roger Bastide (*) este modelo cartesiano comprometió a todas las ciencias humanas impulsándonos a los antropólogos en nuestra divagación entre ser o no ciencia, a racionalizar como verdad y camino absoluto y verdadero, la praxis humana , basándonos en una "ley de la evolución de la humanidad según la cual se pasaba del vitalismo – sociedades primitivas donde las fuerzas biológicas son más fuertes- a la historia, y de la historia – sociedades intermedias- al racionalismo ahora dominante en las sociedades urbanas donde la razón prevalece lo biológico y aleatorio, quedando el antropólogo atrapado en promover la victoria de dicho racionalismo en continentes que hasta hacía poco habían tenido otra forma de conocimiento." Con ello

"(…) el antropólogo está destinado, pues a cumplir el modelo cartesiano dominante que hace posible el progreso y desarrollo, extrayendo su antropología aplicada de su antropología científica", antropología basada en él método científico clásico donde los elementos – comunidades- existen antes del todo – sociedad.

Así, nos convertimos en instrumentos de medida respecto a nuestra referencia teórica, pues debemos aplicar la teoría en nuestro terreno de experimentación, la comunidad, haciéndonos creer que basta con la "idea que nos formamos de realidad social para producir cambios en esa realidad, a tal punto que aún cuando creemos tan solo auscultarla, la estamos recreando, convirtiendo a la antropología y su aplicación en la empiria en una ciencia en trance cargada de juicios de valor " y en una interpretación de la Teoría de Evolución que está siendo rebasada dese hace ya mucho, pero por la que aún nos formamos – si es que en algún momento llegamos tener alguna formación en biología- y por la cual regimos nuestra idea de desarrollo, progreso y nuestro criterio de medición cultural de los pueblos, sobre todo en el contexto de antropólogos formados en el llamado Tercer Mundo o periferia dando la espalda a los estudios en Biología evolutiva y Evolución del Desarrollo ( Evo-Devo) (*), cuyo enfoque multidiscplinar podrían dotar a los estudios sociales bases increíbles para enfocar nuestro conocimiento sobre la realidad social, nuestro comportamiento y organización social, incluso en la aplicación del "desarrollo" replanteando el significado mismo de progreso .

*Antropología Aplicada 1971, éditions Stock, 1998, Roger Bastide Introducción

** En donde se hacen estudios comparativos de los procesos de desarrollo de distintos organismos con el fin de determinar sus relaciones a través de la historia evolutiva ( filogenia) de los los grupos de la clasificación de los seres vivos- taxones

Es en esta reflexión que me encuentro con la tesis doctoral de
Tomás García Azkonobieta, Evolución, desarrollo y (auto)organización. Un estudio sobre los principios filosóficos de la evo-devo de la que me permito extraer algunos párrafos de su introducción:

Desde la publicación de El Origen de las Especies, la biología se ha desarrollado
considerablemente. El éxito de la revolución conceptual que supuso el reemplazo de una
explicación teológica de la diversidad específica por una explicación evolutiva,
naturalizada, de la misma, hizo que la estrategia explicativa del darwinismo se
extendiese a muchas otras disciplinas, convirtiéndose finalmente éste en la teoría de la
gran unificación biológica que supondría la Síntesis Moderna.

Sin embargo, aunque la teoría darwiniana naturalizó el proceso evolutivo,
explicándolo en términos biológicos, no hizo lo mismo con el modelo de organización
sometido al cambio, pues, como la teología natural, continuó haciéndolo análogo al de
una máquina cartesiana. Este modelo de organización tiene el problema de que hace
depender el diseño funcional de sus partes de una causa externa, por lo que, después de
la eliminación del designio divino, toda la responsabilidad causal en la construcción de
la forma orgánica, fue a recaer en la selección natural. De este modo, el poder causal de
la selección como productora de organización se vió sobredimensionado, en detrimento
de las propiedades inherentemente autoorganizativas de la vida, puestas de manifiesto
repetidamente a lo largo de la historia de la biología por los investigadores centrados en
el desarrollo orgánico.

La motivación para escribir esta tesis proviene, por un lado, de un sentimiento de
rechazo o malestar, por aquel entonces todavía un tanto visceral, ante el creciente uso de
planteamientos adaptacionistas y genocentristas por parte de ciertos biólogos y
filósofos interesados en la evolución — por no hablar de la rápida y acrítica asimilación
de ese tipo de ideas por los medios de comunicación y, en definitiva por el conjunto de
la sociedad— del cual la hipérbole dawkinsiana del “gen egoista” representa su máximo
exponente. Por otro, la convicción de que las propiedades de los fenómenos
autoorganizativos, en concreto su sorprendente capacidad de producir patrones
organizados mediante la interacción libre de las subunidades del sistema, podían servir
de fundamento para la elaboración de una nueva forma de pensar la evolución que, sin
menoscabar los presupuestos básicos del darwinismo, la desligase de esa “inercia
genetista” que arrastraba.

La teoría evolutiva estándar, sin embargo, ha centrado su atención en el proceso de
cambio de las macromoléculas, derivando en una interpretación reduccionista de la
evolución que, al no dar la suficiente relevancia a la dinámica autoorganizativa que
permite que estas moléculas formen parte de la vida, se muestra insuficiente para dar
cuenta de fenómenos de gran relevancia, como el origen de la vida o la aparición de
novedades evolutivas.
Fue en este momento cuando la evo-devo que comenzaba a gozar de un
protagonismo especial en la filosofía de la biología, entraría en la escena de mi
panorama conceptual. Los avances en biología y genética del desarrollo durante las
últimas décadas han sido espectaculares, y las repercusiones evolutivas de estos
hallazgos son de largo alcance. En efecto, la existencia de una dinámica genética
intraorganísmica, que produce nuevos genes mediante recombinación de módulos de
exones, los denominados fenómenos de “edición” de ARN, por ejemplo, o el
descubrimiento de mecanismos de regulación genética ampliamente extendidos en el
reino animal, han hecho posible crear las bases para una nueva interpretación, tanto del
desarrollo como de la evolución, que pone de manifiesto que los mecanismos de
desarrollo de un sistema, los procesos dinámicos de construcción de la forma orgánica,
son determinantes para entender sus capacidades evolutivas, su evolucionabilidad.
La evo-devo, por lo tanto, parecía poder ofrecer una visión de la evolución de corte
organicista, sin caer en planteamientos reduccionistas, ni genéticos, ni termodinámicos,
y por ello la tesis tomó la forma actual de un estudio sobre los principios filosóficos de
la disciplina. En este trabajo se hará necesario revisar y replantear varios problemas
filosóficos como la naturaleza de la causalidad genética, el origen del orden biológico,
el debate sobre la prioridad de la función sobre la forma en la biología moderna, el
concepto de homología, o la propia idea de evolución. En efecto, la evo-devo supone un
cambio en la percepción del proceso evolutivo, ya que proporciona un estudio
combinado de la evolución y el desarrollo orgánico, es decir, no sólo estudia cómo
evolucionan los sistemas de desarrollo, sino que trata de entender cómo el desarrollo
afecta a la dinámica evolutiva. Esta última circunstancia es especialmente relevante, ya
que si los mecanismos de la evolución son esenciales para entender el desarrollo, y los
mecanismos del desarrollo son esenciales para entender la evolución, parece que la
propia evolución ha de reflejar en sí misma ciertas propiedades de lo vivo.

Actualidad en Evo Devo:

http://evodevo.uoregon.edu/

Epigenetics Papers

Evolution and development Journal

Stephen Jay Gould

Pere Alberch

Richard Lewontin

El enfoque Evo devo y los estudios históricos

Vía Tabula rasa ( Eduardo Robredo Zugasti) -extracto de post-

"Los biólogos definen este campo emergente (Evolutionary Developmental Biology) como "el estudio combinado de la evolución y el desarrollo" destinado a descubrir las relaciones filogenéticas de los organismos.

La idea es utilizada últimamente como punto de partida para un posible cambio paradigmático en la teoría de la evolución, dado que el enfoque Evo-Devo cuestiona la importancia previamente asignada a las mutaciones genéticas como motores de la evolución, en particular dentro del proceso de especiación o incluso de la creación de reinos. Los grandes cambios en la naturaleza, según esto, no precisarían la acumulación de muchas mutaciones azarosas, sino que podrían acaecer a partir de un relativamente pequeño conjunto de genes.

El gen BMP4 (Bone Morphogenetic Protein), por ejemplo, parece responsable de la recreación de mútiples formas de picos entre pájaros, o entre otros órganos semejantes de distintas especies.

En definitiva, no se precisan nuevos genes para que surgan nuevas especies, un hecho compatible con la asombrosa similitud del genoma humano y el del chimpancé. Entre la inmensa variedad de formas naturales y la secuencia de genes, no existe una relación simple: a partir de unos pocos genes, emerge la variedad vital.

Si el enfoque continúa prosperando, el mismo concepto canónico de evolución como "cambio en el acervo génico de las poblaciones a lo largo del tiempo" debería ser modificado en algún grado, aunque no necesariamente en el sentido de iniciar una "revolución científica", a la manera de Kuhn.

Según la biología del desarrollo, el desarrollo de un organismo es controlado por una jerarquía dominante de genes, y no únicamente en el periodo embriológico, sino durante el curso total del crecimiento. Por ello Scott F. Gilbert puede redefinir la teoría evolutiva como la ciencia que trata de la "llegada de los más adaptados", en lugar de "la supervivencia de los más adaptados". Desde la perspectiva Evo-Devo, la pregunta significativa no es tanto cómo es que sobreviven algunos individuos mejor que otros, sino cómo llegan a desarrollarse unas formas orgánicas en lugar de otras.

Tal y como venimos repitiendo en este mismo lugar, la relación entre las "ciencias históricas" y las "ciencias naturales" es demasiado antigua y fructífera como para considerarlas apartamentos estancos, o como para seguir difundiendo sentimientos infundados de temor entre humanistas y científicos. Los naturalistas del siglo XIX, hasta el mismo Darwin, recibieron la idea de "evolución" de las ciencias históricas, donde era ya muy conocida, y la categoría naturalista de "evolución" no ha dejado de influir desde entonces, recíprocamente, en las categorías históricas.
Así, los conceptos biológicos de "evolución" y "desarrollo" pueden servir también para iluminar el campo de los estudios históricos. Un enfoque evo-devo aplicado al análisis político y de las instituciones, por ejemplo, valdría para explicar cómo tiene lugar el cambio social sin tener que recurrir necesariamente al vocabulario "revolucionario" ("mutacionista"). Serviría también para estudiar combinadamente el plano "macro" del gran cambio político (tiranía, democracia, aristocracia &c) y el plano "micro" del desarrollo institucional."

Enlaces relacionados

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

http://evodevo.uoregon.edu/

Epigenetics Papers

Evolution and development Journal

Stephen Jay Gould

Pere Alberch

Richard Lewontin