El Premio de Fisica 2007 : Que es la Magnorresistencia Gigante o GMR

Editado de Reuters, Educar y Wikipedia

Hasta hace una semana se leia en los periodicos que Merkel y Sarkozy estaban por hundir los proyectos europeos en materia de ciencia tecnologia, debido a sus diferencias involucrando al mismo Proyecto Galileo (el cual es un sistema de radionavegación por satélite de última generación y de alcance mundial propio, que brindara un servicio de ubicación en el espacio preciso y garantizado, bajo control civil impulsado por la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea)

Este martes pasado el francés Albert Fert, junto al alemán Peter Grunberg, ambos fisicos, recibieron el premio Nobel de Física 2007 por el descubrimiento de la Magnorresistencia Gigante o GMR por sus siglas en ingles – Giant Magnetoresistance Effect- investigacion que corresponde al campo de la nanotecnologia, la que trabaja en base a la manipulación de la materia a una escala menor que un micrómetro, es decir, a nivel de átomos y moléculas.y que ha dado a la tensa comunicacion gubernamental franco – alemana un minuto de respiro.

Que es la Magnorresistencia Gigante o GMR

La GMR es un efecto mecánico cuántico que se observa en estructuras de película delgada compuestas de capas alternadas ferromagnéticas y no magnéticas. Se manifiesta en forma de una bajada significativa de la resistencia eléctrica observada bajo la aplicación de un campo magnético, esto es:
Las cabezas lectoras de los discos duros están compuestas por un sandwich de elementos tal que su resistencia eléctrica depende del campo magnético.

Los “bits” en un disco duro se guardan como un pequeño imán.

La cabeza de lectura magnetoresistiva (MR) tiene una resistencia eléctrica que varía cuando pasa por encima del “pequeño imán” que es un bit. Por tanto, cuando un bit pasa por debajo de la cabeza lectora hay una variación de la resistencia que puede detectarse fácilmente.Magnetoresistencia gigante tiene el mismo principio que la magnetoresistencia. La diferencia es que hay un sandwich con más capas cuyo resultado es que la variación de la resistencia es mucho más grande y, por tanto, se pueden hacer “bits” mucho más pequeños. De eso modo aumenta la densidad de almacenamiento en los discos duros.

Historia

Desde 1988 Albert Fert y su grupo de investigacion intentaban entender cuestiones fundamentales sobre el transporte electrónico, puso en evidencia el efecto conocido en la actualidad como de magnetorresistencia gigante (GMR). Este efecto se observa en la conducción electrónica de estructuras artificiales que alternan capas de materiales magnéticos con capas de metales no magnéticos. Cada capa magnética presenta una dirección de magnetización propia que tenderá a orientarse antiparalelamente con las capas magnéticas vecinas.

De igual modo que una brújula se orienta con el campo magnético terrestre, aplicando un campo magnético externo se puede hacer cambiar las orientaciones del conjunto de capas magnéticas para que adopten una configuración paralela. Esto produce una reducción drástica de la resistencia eléctrica, que es más de 100 veces mayor que la que se puede observar en metales simples, y para campos magnéticos relativamente pequeños. Este efecto gigante, que liga variaciones enormes de resistencia con pequeñas variaciones de campo magnético, fue lo que aprovechó en 1997 IBM para desarrollar pequeños cabezales de lectura de los discos rígidos, multiplicando por 100 la capacidad de guardar y leer información en medios magnéticos. Hoy en día, todo disco rígido de más de 10 GB emplea cabezales basados en el efecto de GMR. Una investigación ligada al entendimiento de mecanismos de conducción básica (y no la investigación aplicada orientada a la mejora de los discos rígidos), fue la que posibilitó este gran salto tecnológico.

Seguir leyendo Yendo de la magnetorresistencia gigante a la colosal : Física

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MediaDefender, una de las mayores empresas de sabotaje a las redes P2P es descubierta y denunciada por spamming y hacking

Noticia editada de La buena Noticia, Port 666 y Barrapunto

MediaDefender es una empresa californiana conocida por sus continuos sabotajes a redes P2P. Esta empresa ha sido contratada, entre otras, por la industria audiovisual para utilizar cualquier método, legal o ilegal, desde compartir archivos con nombres falsos hasta saturar las redes P2P mediante ataques informáticos complejos .

La información capturada de las computadoras de la empresa MediaDefender está disponible en las páginas web thepiratebay y mediadefender-defenders. Son 700 Mbytes de correos electrónicos y código de programación de las herramientas que usan para sabotear las redes P2P.

Una de las cosas más interesantes que encontraron al robar al ladrón fueron los emails con información no sólo de los contratos, sino también de las negociaciones entre MediaDefender y las grandes corporaciones del entretenimiento masivo. Las grandes multinacionales del ocio quedan claramente asociadas a actividades informáticas ilícitas. Por ejemplo, la Warner paga 4.000 dólares para intentar impedir que se comparta un álbum de música, sin importarle el cómo ni la legalidad de los servicios contratados.

The Pirate Bay , una organización que se dedica a verificar la veracidad de los contenidos publicados en bittorrent, una conocida red P2P, ha denunciado a todas las empresas clientes de MediaDefender que ha podido, acusándolas de sabotaje de infraestructuras, ataques de denegación de servicio, hacking y spamming.

Entre las empresas denunciadas se encuentran, ni más ni menos que la Twentieth Century Fox, Emi Music, Universal Music Group, Universal Pictures, Paramount Home Entertainment, Atari, Activision Nordic Filial Till Activision, Ubisoft y Sony Bmg Music Entertainment. Sólo han podido denunciar a las que tienen sede en Suecia, por un tema de costes judiciales y provabilidad de éxito.

Orden cronológico inverso Vía Port 666

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Lotus Symphony, el « insigne fracaso » que podría tumbar a Microsoft Office: lo que necesitas saber para descargarlo

Lotus fue considera por PC magazine como uno de los más insignes desastres del software. Hoy Lotus viene afinado en La,  dispuesto a destronar a MS Office incluso en las instituciones públicas.

Noticia editada de Slashdot, Barrapunto, El Francotirador

IBM resucita un viejo nombre para esta nueva marca de software: Lotus Symphony

El nuevo Symphony basado en OpenOffice.org es otro producto que apoyará el Open Document Format (ODF), el estándar ISO para intercambio de documentos universal. Hay sobre 135 millones de usuarios de Lotus Notes, y ellos también recibirán Symphony gratis. El soporte de IBM estará disponible bajo pago. IBM soporta Lotus Notes 8 en Linux, Mac OS X y Windows.

Lotus Symphony está construída sobre el motor de OpenOffice en asociación con Sun Microsystems, sino que además se entregará en forma totalmente gratuita, con su beta 1 ya disponible para descarga.

Tutorial para instalar en Linux  (Vía el El FT)

WaloCorp brinda una captura de Symphony corriendo en Ubuntu, además de entregar un mini-tutorial pormenorizado para instalar la suite sobre Linux.

Historia de Lotus

Lotus era una empresa de software que lo tenía todo para convertirse en un imperio.Desde 1982 cosechó el éxito en el mercado de las aplicaciones de oficina gracias a su planilla de cálculo 1-2-3. Sin embargo, una serie de malas decisiones y el auge de Microsoft la hicieron reducirse a una simple división de software, parapetada en los cuarteles de IBM.

Lo realmente irónico, es que sea justo su peor desatino -la suite ofimática Lotus Symphony, archivada como uno de los más insignes desastres en la historia del software- quien 20 años más tarde vuelva a buscar venganza en su nombre, aunque esta vez con varios ases bajo la manga.

Características y ventajas de Lotus Symphony

Su interfaz es intuitiva pues usa pestañas (tabs) para cambiar entre documentos, más un inspector de propiedades lateral para acceder directo a las funciones más comunes.

Además puede abrir una multitud de formatos, exportar en PDF, guardar archivos por defecto en ODF, además de estar disponible para Windows, Linux y -próximamente- para Mac OS X.

Desventajas Que para Windows exija XP o Vista sin tomar en cuenta que aún existe windows 2000.

2 razones que convierten a Lotus Symphony  en un candidato real para romper los 15 años de hegemonía de Microsoft Office.

1) Quizá OpenOffice sea una buena alternativa para muchos de nosotros pero, tal como me señalaba Carlos, cuando hablamos de organizaciones o gobierno el que los proyectos de código abierto no tengan un representante a quién llamar para implementarlo (o incluso que lo promueva) es una seria debilidad.

Más todavía, tanto instituciones como grandes empresas suelen ser reticentes a adoptar una solución sin cara visible como respaldo (¿sabían que BancoEstado prohibe el uso de código abierto en sus instalaciones?).

Aunque en muchos casos sea imaginario, pagar una licencia brinda tranquilidad contra las dificultades y las fantasmas del código abierto.

Pero ahora Symphony hace “una oferta que no podrán rechazar”: el costo cero (de instalación) del código abierto, más el respaldo de una firma como IBM.

IBM ya tiene un importante canal de distribución en sus clientes corporativos -muchos usuarios de Lotus Notes, con el que Symphony se complementa- sino que puede negociar acuerdos con fabricantes de computadoras para tener la suite preinstalada en equipos nuevos, hiriendo una de las principales fuentes de ingresos de Microsoft: las copias OEM de MS-Office y Works.

2) Según un estudio de NPD, hasta el año pasado Microsoft Office abarcaba un 95% del mercado ofimático, mientras sus más cercanos perseguidores -iWork de Apple y WordPerfect de Corel- apenas tenían 2.7% y 1.6%, respectivamente.Fuera de que algunas empresas tengan requisitos específicos, una de las principales causas de este dominio es que los formatos de MS-Office (.doc, .xls, .ppt) se han consagrado como estándares de facto gracias a la misma disparidad, forjando un círculo muy difícil de romper.

OOXML

Pero sucede que hoy Microsoft se encuentra en una carrera contra el tiempo debido a que, desde hace 2 años, cada vez más gobiernos e instituciones están exigiendo -incluso por ley- el uso de formatos abiertos. Y dado que la aventura de convertir a OOXML en un estándar ISO no tuvo éxito, por ahora eso significa una sola alternativa: ODF.Esto ha llevado a ambos gigantes a trenzarse en una lucha paradojal pues, mientras Microsoft encabeza iniciativas que propugnan una muy particular ‘neutralidad tecnológica‘ para evitar el avance del código abierto; IBM ha movido sus propios hilos en el sentido contrario, con productos que casualmente ‘calzan’ con las nuevas necesidades.

Symphony y su soporte nativo para ODF es la última estocada. De hecho IBM fue tan astuta que cuando anunció su colaboración con la comunidad que desarrolla OpenOffice, mencionó explícitamente que donaría código para mejorar las funciones de accesibilidad del proyecto… una de las justificaciones utilizadas por algunas entidades para evitar desvincularse de Microsoft Office.

¿El fin de Microsoft Office?

Aunque sería ingenuo pensar que una aplicación relativamente simple como Lotus Symphony sea capaz de destronar a un producto complejo y tan estrechamente arraigado como MS-Office, el que IBM esté tras esta iniciativa -sumado a los progresos que hace Google en el área de los servicios vía Web- deberían bastar para poner nervioso a Redmond.ué mejor prueba de ello que, mientras Microsoft tenía la política de ignorar a cualquier posible competidor en esta área (tal como alguna vez hizo con Linux), la semana publicara una curiosa advertencia de por qué no conviene usar Google Apps, mientras se apuró en asegurar su autoconfianza a la prensa tras el lanzamiento de Symphony.

Quizá porque este caso resulta intrigamente similar al de cierto navegador que -tras perder su supremacía y ver mermados sus ingresos a fines de los 90- decidió liberar el código de su aplicación para volver recargado (o mejor dicho, descargado) un lustro más tarde en la forma de Firefox, zampando desde entonces cerca de un 20% a la participación de Internet Explorer.

Pero si pensamos que en lo que va de año Office aportó casi el 35% de los ingresos de Microsoft, esta vez está en juego mucho más que un dominio estratégico u honorífico. »

Enlace directo a esta excelente nota sobre Lotus Symphony reproducida en este blog:

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Microsoft da diez razones por las que las empresas no deben usar Google Apps

Resignificando la “piratería” de cara a los acuerdos bilaterales en Perú:

Intentamos aquí reflexionar sobre la transferencias de tecnologías, producción y reproducción de conocimiento en el centro de « pirateo culto » llamado Galerías Wilson en Lima- Perú, el cual está especializado en el « pirateo » de libros de literatura, programación, ciencia en general, además de reproducción y creación de software así como reparación y ensamblaje de hardware a muy bajo precio.

Hoy en día, en los conglomerados urbanos periféricos, las nuevas tecnologías actúan – por medio de centros de « pirateo » como las Galerías Wilson en Lima de vehículos liberadores de conocimiento, formando identidades que capitalizan estratégicamente los flujos de información para acceder y producir conocimiento, pues el costo de una copia “legal” excede la capacidad de gasto de nuestras economías. De Cara al TLC y a la inercia con la que se maneja el Capítulo de Propiedad Intelectual de dicho acuerdo en Perú, es necesario crear espacios de resistencia en defensa del derecho al acceso a la cultura que propongan nuevas legislaciones de acuerdo a los tiempo que vivimos.

El fenómeno llamado piratería adapta y convierte las transferencias de tecnologías en las economías periféricas – ante la imposibilidad de producirla- en medios para una reproducción/distribución local de cultura, que además capitaliza el conocimiento en economías informales de subsistencia.

Los pequeños monopolios del conocimiento protegidos por el Estado, llamados industrias culturales fueron la base de un pretendido y casi logrado para una parte del mundo, sistema democrático igualitario en la Era Industrial (1789-1914), teniendo la originaria intención de promover la educación, las artes y las ciencias en equilibrio con los mecanismos de incentivo para los creadores originales, mediante la compra del permiso de copia por parte del público.

En estos tiempos, la situación es muy diferente que en aquél entonces, pues en la actual Era Digital (1945- ) la aceleración de los procesos culturales en la producción, circulación y consumo de los mismos se ha polarizado, transfiriendo así la iniciativa y el control económico de la cultura “oficial” a anónimas y poderosas corporaciones privadas [1] convirtiendo a los creadores originales, en el nuevo ejército humano poseedores de una materia prima inacabable al servicio las trasnacionales culturales que manejan los monopolios del conocimiento.

Hoy en día podemos ver que los términos del derecho de autor se han ampliado incluso después de la muerte de éste, y las sanciones por las infracciones son mayores que nunca antes, pues la lista de “conocimiento” protegido incluye no solo obras culturales/funcionales, los descubrimientos en medicina que nos pueden salvar de una epidemia mundial, organismos vivos completos – como el caso de especies que sirven para la alimentación, como son los transgénicos, sino hasta nuestro propio código genético.

La actual acumulación y privatización del conocimiento, entonces, restringe la innovación y la productividad de los más pobres, condenándonos a ceder nuestros derechos de acceso a la educación, de crear y saber, limitándonos a consumos meramente estéticos por imitación y transferencia tecnológica, pues las grandes transnacionales de la cultura crean condiciones para que circulemos entre diversas escalas de la reproducción y el consumo cultural debido a carencias económicas de los potenciales consumidores.

Teniendo el panorama así descrito, el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación reformulan la originaria concepción de las actuales industrias culturales logrando con ello que en algunos niveles de la sociedad los productos resultantes se hibriden positivamente, siendo los habitantes de la periferia cultural, partícipes de las creaciones realizadas en otras partes del mundo.

¿Piratería? No. Sólo compartiendo capital [2]

El concepto de piratería usado en el siglo XVI fue forjado por poderosas empresas privadas que buscaban en el Estado protección para legitimar y monopolizar sus negocios, naciendo así en Inglaterra, la distinción legal entre corsario y pirata. El primer término reconocía a los que saqueaban patrocinados o reconocidos por el Estado; el segundo no pertenecía a ningún Estado y saqueaba para beneficio propio, encontrándose, en conclusión, como única diferencia entre un “pirata” y un “corsario” que este último poseía una carta del gobierno que lo autorizaba a saquear [3].

Hasta la década de 1970 este término se usó para determinar la apropiación y reventa de la propiedad privada de bienes tangibles.

A partir de la década de los ochenta, con la aparición de las nuevas tecnologías de información y comunicación, como la Internet, hasta la actualidad, el término piratería se usa para referirse a la reproducción y distribución de copias de obras literarias, musicales, audiovisuales o de software hechas sin la autorización del titular de los derechos de autor, los que se regulan cada año en las reuniones de la OMC, y en las negociaciones del TLC y ALCA, pues los intereses corporativos avalados por el Estado continúan ampliando los términos de la propiedad y autoría sobre la creatividad humana, a costa del conocimiento de dominio público.

El fenómeno Galerías Wilson Lima Perú ¿ informalidad, economía de subsistencia y sumisión cultural o legalización dentro de una nueva legislación para la cultura libre?

La piratería, en un contexto como el nuestro, es un arma de doble filo ya que permite liberar información positivamente de forma horizontal mediante las nuevas tecnologías de información para el incentivo e innovación, pero por otro lado se convierte en el mejor camino para la propagación de la sumisión cultural a “bajo precio” sumisión sostenida en las mafias informales de cultura que se aprovechan de las actuales restricciones legales para el acceso a las obras culturales.

En el primer caso, el consumo de piratería abarata la relación entre el individuo y la cultura, sea la popular o la científica [4]. Cuando una persona necesita leer la última obra de un autor pedido en la universidad, nos es imposible adquirirlo.

Lo normal es que libros de investigación o pensamiento contemporáneo básicos en la producción humana ni siquiera sean conocidos por las economías periféricas, tal como el Perú, y si lo son, éstos son completamente inaccesibles para el común de las personas.

Asimismo los altos precios de una obra original se contraponen al promedio del salario percibido por las mayorías susceptibles de estar interesadas en leer más que un diario de S/0.50. Estos sectores demandan un acceso a la producción cultural y el consumo de obras piratas es solo una consecuencia de la imposibilidad económica de las mayorías de adquirir las obras “originales”, es decir de “marca registrada” ofrecidas a un precio exorbitante para el poder de compra local.

Normalmente los libros académicos son los menos impresos por las casas editoriales en Perú. No venden, no rinden, “no tienen público potencial”. Con ese pretexto las casas editoriales – hablamos de las grandes casas editoriales transnacionales que operan en el Perú- no solo fijan el acceso al conocimiento, sino además deciden a qué tipo de obras debemos tener acceso.

Pero si las casas editoras no imprimen libros alegando que no hay público adquisitivo porque el peruano no lee, y las compañías distribuidoras de cine no exhiben otras películas que no sean las películas chatarra porque al/la peruano/a no le gusta ver películas “con argumento” ¿por qué hay una alta demanda de obras de contenido “pirateadas” que en muchos casos ni siquiera son pirateadas de una edición “local” sino de una internacional? ¿Hasta qué punto es cierto que los peruanos no leen o no ven “películas de contenido”? ¿por qué nuestra mejor biblioteca está hecha de ediciones tercer mundo – como dice John Earls de las fotocopias anilladas de libros?

¿Es coherente que en nuestra realidad, para acceder a las obras escritas o audiovisuales, tengamos que adquirir éstas por medio de unas pocas marcas editoras o proveedoras que fijan precios tan altos como para asegurarse que solo unos poco puedan comprarlos?

¿Es verdad que nos convertimos en delincuentes al adquirir obras “piratas” -libros, DVD o CD-, al fotocopiar un libro o intercambiar música o textos por Internet?

¿Quiénes, entonces son estos peligrosos delincuentes periféricos, consumidores masivos de las obras culturales por medio de la “piratería”, cuáles serían las razones para delinquir y qué tipo(s) de estética(s) mentales los determina [6]?

En el segundo caso consideramos la piratería como la propagación de la sumisión cultural a “bajo precio” por medio del uso espectacular de la tecnología ya que vivimos en una época en donde el acceso a la información y el conocimiento innovador se confunde con aquella producción y consumo masivo que somete la cultura y la innovación social a la moda espectacular de las industrias culturales(7) por medio de imágenes, colores, lenguajes, comportamientos y posturas que, sostenidas en la tecnología, ocultan y simulan nuestra vida cotidiana, convirtiéndola en una representación/ficción, en un espectáculo construido para y por la sociedad consumista. Según nuestra pertenencia geográfica podremos definir nuestro acceso a los productos culturales por medio de lo que somos capaces de consumir económicamente como “cultura”.

Con ello la piratería – la mafia- aceleraría el consumo de los productos distribuidos y exhibidos por las grandes industrias culturales, las cuales como mencionamos arriba, imponen estilos de vida que nos hibridan negativamente.

Así, la información y el conocimiento construidos como productos culturales y tecnológicos distribuidos por las industrias de ese sector se encuentran como un claro objeto del deseo colectivo, como accesorios espectaculares de las identidades cotidianas que se necesitan adquirir y que son valorizados según su encarecimiento, dando lugar a una industria cultural paralela y personalizada según al mercado al que se dirija o que desee consumirla, construyendo situaciones para el manejo de dos identidades alternas, una formal y la otra informal, al plasmarse la creación de valores igualmente duales, en la cotidianeidad cultural.

Esta doble acción de las industrias culturales – a la vez recurso económico y fuente de identidad y cohesión social – se adueña de nuestra intercomunicación regional, expandiendo los mercados, haciendo posible un mejor conocimiento virtual entre los países, aportando valor añadido a los contenidos de los mensajes y obras generados en cada sociedad.

Genera al mismo tiempo y bajo la lógica del mercado, desafíos y conflictos: crea nuevas disputas por los usos del patrimonio cultural de cada pueblo y por los derechos de autor individual y colectivo, tendiendo a acentuar, si seguimos el camino que nos marca el Capítulo de Propiedad Intelectual dentro del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la subordinación no solo económica sino cultural de los países débiles, privilegiando con ello los derechos comerciales de las mega – empresas transnacionales, pues estaríamos cediendo a emporios comerciales privados, con dicho acuerdo comercial, todo el conocimiento y la creatividad [8] que tenemos los cuáles son bienes públicos, los que serían reconvertidos en patrimonio intelectual al servicio exclusivo del Mercado.

A manera de conclusión
Las apreciaciones estéticas influyen las sociedades respecto a la percepción de lo bello y lo feo, categorías determinadas por la educación – es decir el tipo de conocimiento, normalmente hegemónico a difundir- y el arte, como consumos distribuidos por las industrias culturales, las que construyen identidades colectivas, que de acuerdo a ciertos parámetros, validan o invalidan expresiones de pueblos enteros, apareciendo la cultura, el arte y la capacidad de gozarlos y comprenderlos, como “dones” o cualidades naturales “superiores”, en vez del resultado de un aprendizaje desigual y determinado por lo económico de las distintas clase sociales [9].

Así el gusto burgués o hegemónico, el gusto medio y el gusto popular, transformados éstos tres en tipos de consumos, complementan la labor determinante de las industrias culturales en la formación de nuestro conocimiento y la producción del mismo, moldeando nuestros gustos y nuestros criterios, determinando nuestros consumos y nuestras innovaciones según la capacidad económica y estética que tengamos para acceder al conocimiento y la información mediante un ejemplar “original” y patentado, poniendo límite al acceso por parte de las clases económicas menos favorecidas, a los productos culturales.

El espacio académico frente a este problema debería ser el lugar privilegiado para la reproducción social de la cultura y el conocimiento, al mismo tiempo que un espacio para la innovación y la resistencia [10] -basta ver iniciativas como Creatividades Comunes o el Proyecto para el uso del Software Libre en la administración estatal peruana- siendo con ello el reflejo y la prefiguración, de las posibilidades de organización de la vida cotidiana; compuesto de la estética, los sentimientos y las costumbres mediante el que una colectividad reacciona ante la vida que le viene dada objetivamente por la economía [11].

De acuerdo a esto el sujeto y su producto dentro nuestro contexto social, el peruano, reinterpretaría los medios intelectuales y tecnológicos de producción de los bienes culturales (piratería) a través de su consumo masivo -en muchos de los casos inerte-, mutando su identidad cotidiana según el sistema de valores envasado en los productos culturales, generando un sistema alterno de valores hibridados con la cultura popular,- de una manera negativa y positiva- que jdefiniría nuestras realidades. Queda en la sociedad civil poner la balanza en nuestro favor.

[1] García Canclini, Néstor Culturas Híbridas Estrategias para entrar y salir de la modernidad, Nueva edición Editorial Paidós 2001 Barcelona

[2] Nombre tomado del proyecto del mismo nombre Compartiendo Capital http://www.compartiendocapital.org.ar/

[3] Schweidler Christine, Sasha Costanza-Chock Piratería en Palabras en Juego: Enfoques Multiculturales sobre las Sociedades de la Información. C & F Éditions. 2005 París

[4] Villanueva Mansilla Eduardo Información y Propiedad intelectual Desco / Revista Quehacer Nro. 154 / May – Jun. 2005

[6] Se entiende por industrias culturales al conjunto de actividades de producción, comercialización y comunicación en gran escala de mensajes y bienes culturales que favorecen la difusión masiva, nacional e internacional, de la información y el entretenimiento, y el acceso creciente de las mayorías. García Canclini Néstor Las industrias culturales y el desarrollo de los países americanos

[7] Definidos éstos como aquellos que insertan un derecho de autor en bien o servicio ofrecido, introduciendo un contenido cultural para ser consumido. UNESCO

[8] García Canclini Néstor Las industrias culturales y el desarrollo de los países americanos.

[9] García Canclini Néstor, La sociología de la cultura de Pierre Bourdieu

[10] Ibíd.

[11] Debord Guy La sociedad del espectáculo, Ed. Maldeojo 1998 Barcelona

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Resignificando la “piratería” de cara a los acuerdos bilaterales en Perú:
hacia una cultura libre
30/5/2006
Este artículo fruto de dos años (2004-2006) de observación e investigación sobre producción de conocimiento en Galerías Wilson y Paruro Lima Perú dentro del proyecto personal de tesis durante los años 2004 – 2006
Andrea Naranjo

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