Encuentran carta de Albert Einstein Eric Gutkind donde revela su agnosticismo y evolucionismo

Fuente: Martín Cagliani de EspacioCiencia

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Einstein en 1904

"Albert Einstein. sin duda uno de los más grandes científicos de la historia, responsable de haber revolucionado la física con su Teoría General de la Relatividad. Fue premio Nobel de Física en 1921.

La frase más famosa suya y la que toman los creacionistas, es “Dios no juega a los dados”.

Pero ahora ha salido a la luz una carta suya en la cual dice califica a las creencias religiosas de “supersticiones infantiles” y como “producto de una debilidad humana”.

Fue escrita un año antes de su muerte, en enero de 1954, dirigida al filósofo alemán Eric Gutkind, y en ella le hablaba de sus opiniones respecto a lo sobrenatural:

La palabra Dios no es para mí más que la expresión y el producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables, pero aun así primitivas leyendas que son, no obstante, bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto”.

Esta carta saltó a la fama hace un tiempo no sólo por lo que Einstein dice en ella, sino porque fue vendida por 400 mil dólares.

Cabe reslatar que el hallazgo de esta carta es

un duro golpe para los creacionistas, ya que se les cae uno de los pilares básicos de esta forma de explicar el mundo que nació en la Iglesia estadounidense, y que niega de forma tajante la evolución.

El movimiento creacionista

siempre han reivindicado a la figura de Albert Einstein como una autoridad de suya y  esto se debe a que han interpretado de forma errónea, y sacado de contexto, la famosa frase del físico: Dios no juega a los dados. Justificando con ella el Diseño Inteligente, mediante el cual todo está planeado por Dios.

Pero la frase fue sacada de contexto,

Einstein la escribió en una carta dirigida al físico Max Born de 1926, donde decía: “Tú crees en el Dios que juega a los dados, y yo en la ley y el orden absolutos en un mundo que objetivamente existe”. Pero estaban hablando de física, de física cuántica, y de cómo no le estaba satisfecho con que la física cuántica pudiese explicar la naturaleza."

La religión como patógeno

Ahora, más que un mito infantil como Einstein postulaba,   hay una corriente que postula que la religión surge como mecanismo de adaptación biológica, antes que un fenómeno emergente de la organización social donde la religión sería una institución más de regulación social.

Sobre  esto trata elartículo de Neofronteras Patógenos y Religión donde

Corey Fincher, biólogo de University of New Mexico (Albuquerque) apoya la segunda visión. Según él cada religión en particular disuade a sus miembros de interaccionar con miembros de otras religiones. Esto tendría una ventaja ya que la gente de fuera tendría por tanto más dificultad de introducir patógenos dentro del grupo. El aislamiento puede además prevenir el intercambio de ideas o de conceptos religiosos. Esto podría haber llevado a la aparición de sistemas religiosos independientes.
Fincher y colaboradores estudiaron la posible asociación entre la diversidad religiosa de una nación y la tasa de enfermedades infecciosas. Los datos religiosos, sobre 219 países en el mundo, los obtuvieron de la enciclopedia World Christian, mientras que los datos sobre enfermedades los consultaron en una base de datos mundial de epidemiología.
Descubrieron que había una significativa correlación estadística entre la prevalencia de enfermedades y la diversidad religiosa. Esta relación persistía incluso cuando los investigadores controlaban otras variables que tienen en cuenta el impacto del número de religiones en un país: población, superficie, libertad religiosa, igualdad económica, etc.
Para corregir los diferentes patrones de asentamiento humano en diferentes partes del mundo, comprobaron la asociación entre enfermedades y religión dentro de las seis principales religiones del mundo, viendo que la correlación seguía estando ahí.
Los resultados se publicaron on line en Proceedings of the Royal Society B, y ofrece una nueva respuesta a la cuestión de porqué la religión existe. Según Fincher, a un nivel fundamental el marcado social que proporciona la religión puede deberse al estrés provocado por las enfermedades infecciosas. Cada religión, como sistema social colectivo que es, proporcionaría, a diferencia del individualismo, el suficiente etnocentrismo y conformismo como para inhibir la transmisión de enfermedades infecciosas. Por tanto, las enfermedades infecciosas actuarían como una presión de selección en la evolución de los comportamientos humanos y por tanto de las religiones.

Según Courtney Bender, socióloga de las religiones en Columbia University, esto no es así. Según ella las religiones van desde las muy cerradas a las muy abiertas a los demás y no se puede decir que las religiones tengan fronteras sociales definidas.
Según Richard Sosis, biólogo evolutivo en University of Connecticut, las sociedades religiosas tradicionales interaccionan frecuentemente con los de fuera gracias al comercio o a las alianzas militares. Aunque este último experto también dice que este estudio es un gran paso en la explicación del fenómeno religioso.

Según Candace Alcorta, antropóloga en University of Connecticut, los autores del trabajo han introducido en el debate un concepto que ha estado ausente en los estudios de evolución de las religiones. Hace notar la existencia de grandes imperios en áreas tropicales ricas en enfermedades como la civilización maya en la península de Yucatán. El estudio podría inspirar otras investigaciones que quizás hagan avanzar este campo."

Noticia en Science.

¿Qué nos dirían Lewontin y Gould sobre ello?

"Una “adaptación” -en uno de los sentidos más utilizados del vocablo- refiere a un rasgo cuya fijación en una población se explica por selección natural, el encuentro de adaptaciones ha sido considerado una heurística que guía a los biólogos en la aplicación de la teoría de la evolución por selección natural, procurando extender el campo de aplicación de la teoría a priori, y sin restricción alguna, al mejor estilo kuhneano." Blanco y Ginnobili – Scientiæ Studia, volumen V nº1, 2007, pp. 35-48. ISSN 1678-8-3166

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La moderna construcción del nosotros civilizado y el otro primitivo: la teoría de la evolución en la antropología

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La moderna construcción científica del nosotros civilizado y el otro primitivo: La teoría evolucionista en la antropología by Andrea Naranjo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Perú License.
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El proyecto de la Modernidad[1] (Habermas:1998)  se caracteriza, a muy grandes rasgos, por romper con el orden divino (Fin de los absolutismos) para dar paso al orden de lo humano (nacimiento de Estado-Nación). Siguiendo el camino de las ideas naturalistas encontraremos el escenario ideológico para la consolidación de la Teoría de la evolución, la cual trata de hacer realidad el concepto de cultura occidental mediante la comparación de ésta con otros pueblos. Así la reflexión sobre el por qué de la existencia de otros humanos inferiores y la creencia de que el hombre – occidental y cristiano- era el "Rey" de la naturaleza encajaron perfectamente con la secuencia de acontecimientos cognitivos dentro de dicho proyecto. El naturalismo científico de Darwin y el social de Spencer, gestado desde la Ilustración, darán lugar al paradigma de la teoría de la evolución[2] como nueva explicación de la existencia humana y su cultura, forjando con ello validación tecno filosófica para el imperio de la razón instrumental en pro de su expansión mundial mediante la competencia individual.

A partir del siglo XVIII la filosofía de la naturaleza con la Ilustración, se encargaría de tratar de dar explicación a los fenómenos físicos, humanos y morales así como las grandes diferencias culturales existentes sin recurrir a agentes sobrenaturales: Para los ilustrados las diferencias culturales estaban marcadas por un mayor grado o no de progreso intelectual y tecnológico que establecían ellos mismos teniendo como base la evolución biológica: de la barbarie a la civilización.

Así pues, tanto el empirismo británico -Bacon, Hobbes, Locke, Hume, Berkeley, Newton, Darwin – como el idealismo alemán – Kant, Fichte, Hegel, Schelling- impulsaron la experimentación de la teoría reflejada en progreso del género humano como consecuencia de una continuidad de naturaleza, humano y sociedad – es decir,

el progreso de la mente humana individual como interconsecuencia del progreso de las instituciones sociales.

Este planteamiento, al pretender la unificación de todo el conocimiento obtenido de la naturaleza, daría lugar al naturalismo decimonónico, el cual asumió el orden natural como evolutivo, estando el humano y su cultura sometida a dicho orden progresivo.

Así, la filosofía evolutiva, convertía el significado de evolución en un proceso de aprendizaje y desarrollo de técnicas socialmente útiles por medio de la selección natural. Ese fue el escenario que dio forma a los trabajos y razonamientos empíricos basados en la idea Lamarckiana sobre que las especies pueden cambiar a lo largo del tiempo.

Charles Darwin y Alfred Russel Wallace trabajaron independientemente realizando largos viajes y desarrollaron la misma teoría estableciendo así una continuidad entre el problema de desarrollo mental y social y la evolución orgánica del humano bajo el mecanismo de cambio de la selección natural.

La interpretación equivocada de dicha teoría dio como consecuencia al darwinismo social, cuya sobrevaloracion de los factores hereditarios como elementos causales de la conducta humana seria la base científica de los proyectos de desarrollo económico y teoría política del último cuarto de siglo del XIX y principios del XX, que dieron lugar además a los mas exacerbados nacionalismos étnico-hereditarios en Europa, así como las más exacerbadas de las justificaciones para usar como instrumentos de selección social, la guerra y la dominación política, económica y cultural por medio de la colonización de otras culturas.

En el siglo XIX la institución e implementación académica de la disciplina antropológica, hija directa del Positivismo, cuya especialidad seria el estudio científico de la existencia del nosotros y el otro, así como la complementación de la teoría biológica de la evolución, postularía un enfoque organicista de la cultura donde los mismos fenómenos que rigen la evolución biológica, regirían la social.

Las ciencias sociales y la antropología proveerían, por medio del estudio de la aplicación de la teoría de la evolución a la organización social y difusión de la cultura, las bases a los paradigmas sociopolíticos modernos, desde el capitalismo liberal hasta capitalismo de Estado, pasando por la social democracia. Así pues Spencer, Morgan Tylor, Ratzel y Boas proponen desde distintas épocas y tendencias, la evolución progresiva de la cultura como explicación de la evolución y supremacía de la Razón y hombre moderno, tratando de encajar las investigaciones al paradigma evolutivo.

Esta sistematización fue cimentándose gracias a la aceptación del origen primate del humano así como la de la paulatina integración de los pueblos y culturas “descubiertas” en el siglo XVI a causa de la vorágine mercantil desarrollista occidental.

Este intercambio trajo consigo exploraciones en las que se comenzó a acumular cantidades de información que proporcionaban los contactos de las misiones evangelizadoras del Nuevo Mundo, los naturalistas, funcionarios y militares quienes observaban y clasificaban las distintas culturas según los patrones uniculturales ya mencionados arriba. Esto dio origen a la constitución de un nuevo campo de estudio respecto a la descripción de hábitos y costumbres del “mundo salvaje”.

El optimismo originado por los acontecimientos que se dieron en Occidente desde 1492 se vería plasmado en la obra de Herbert Spencer quien reuniría al individualismo político con el organicismo social, postulando una concepción ontobiológica respecto al progreso de la especie humana.

Influido por la ley del desarrollo dada por von Baer en el campo de la embriología, Spencer se ocupará por encontrar a dicha Ley la generalidad necesaria para postular su propia "ley de evolución"

Para el político inglés Herbert Spencer la humanidad estaría en el centro de un universo en pleno desarrollo, en donde todos los elementos de la realidad socioindividual dependerían de su condición natural, proponiendo la herencia de los caracteres adquiridos, es decir, la herencia en el plano psicológico de los patrones de conductas, las cuales se adquirirían y manifestarían a partir de los procesos de integración y diferenciación que corresponden al incremento de la complejidad que lleva a los extremos perfeccionamientos organizativos de los cuerpos vivos, los seres humanos y las sociedades.

La premisa spenceriana la sociedad es un organismo y evoluciona como un organismo sería la aplicación de la teoría selectiva de Darwin de la "supervivencia de los más aptos” no al estudio y explicación de la evolución de los organismos vivos sino a la evolución de las sociedades humanas.

La ley spenceriana de evolución pretendió además y como sucedió, aplicarse a la teoría del conocimiento bajo la venia de la naciente historia científica del siglo XIX.

Es así que entre 1850 y 1880 la antropología se constituye como disciplina independiente, compartiendo con las ciencias de la época la ideología del evolucionismo unilineal, cambiando la dicotomía salvaje- civilizado, por la de Primitivo-civilizado asumiendo esta última como patrón de estudio para poder explicar y comprobar el por qué de las diferencias biológicas y culturales de las distintas “colonias” y las culturas europeas, así como el por qué y el como una población pasa de un estadio al otro.

Con esto, la etnografía ponía al antropólogo frente a la “prehistoria viviente” cuyas manifestaciones era necesario registrar antes de su desaparición que, se suponía, habría de ser total, incluyéndose en este juicio tanto a la cultura como al tipo humano portador de la misma[3].

Evolución cultural: Entre círculos y líneas

Debemos aclarar aquí que en la antropología, no es ni el humano ni la cultura, sino una determinada perspectiva del humano y de la cultura la que la hace capaz de organizar los hechos en categorías[4], aunque en el momento que nació la antropología como campo gnoseológico correspondía a ésta la distribución de la humanidad en la forma de sociedades bárbaras y, en consecuencia, «la barbarie» sería el campo de estudio de la antropología, la cual estableció, de acuerdo con la filosofía positivista plasmada en la teoría de la ciencia, que las culturas periféricas a la occidental vivían en estado de naturaleza, y que éstas transitaban una serie homóloga de grados en su evolución, sin necesidad de tener contacto entre sí. Así, la mayoría de las experiencias y conceptos tomados como naturales son considerados parte de su cultura, la cual comprende las reglas según las cuales se clasifica, reproduce y difunde la experiencia en sistemas simbólicos.

El término cultura pasó a usarse para referirse al conjunto de modos de vida y costumbres, creencias, conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico y económico en una época o de pueblo determinados. En las ciencias sociales esta noción de cultura es una abstracción válida para significar un todo integrado, funcional, objetivo y sobre todo, discernible[5]. Para demostrar que la cultura se desarrolla progresivamente, la antropología echaría mano del método comparativo, usado en la biología[6], el cual consistía en la convicción de que los actuales sistemas sociales tenían un cierto punto de semejanza con anteriores culturas, siendo aquellas tradiciones, instituciones o creencias más simples las predecesoras cronológicamente de aquellas mas complicadas, estableciendo paralelismos y supervivencias culturales para realizar leyes generales dentro de la socialización de la especie humana.

El jurista Edward Tylor fundador de la antropología en Inglaterra, trataría de demostrar a través del método comparativo que las supervivencias culturales son un fenómeno o conjunto de fenómenos que tuvieron su origen en una época anterior y bajo una serie de condiciones causales y que se perpetúan o "sobreviven" en un período donde esa serie de causas han dejado de existir[7]. Por ello Tylor reconoció la importancia de los procesos de difusión cultural y puso a prueba el método comparativo[8]para diferenciar las semejanzas atribuibles a la difusión de aquellas que pueden interpretarse como producto de la invención independiente, encajando dichas comparaciones en la teoría evolucionista.

Citas

[1]La Modernidad es un concepto con el que frecuentemente se alude a una visión del mundo que habría acabado de tomar forma en el siglo XVII y que presupone el triunfo de la Razón por sobre la “tradición” a través de la historia, entendido este triunfo como un  “cambio hacia arriba y adelante…” sobre  las antiguas estructuras de organización y mentalidad social en beneficio de un prometido futuro superior  y mejor que el contenido en los anteriores mitos, renovables cada cierto tiempo en sus contenidos específicos – aquí es donde juega la estrategia de la temporalidad del concepto mismo, representando así la conciencia de una época.

La Modernidad se puede definir como un proyecto político, económico, cultural y religioso nacido hace mas de 500 años en Europa, frente al triunfo de Occidente sobre Oriente y la llegada europea a nuevos lugares geográficos del planeta (recuérdese que la llegada al Nuevo Mundo fue un proyecto económico y geopolítico de la monarquía y la Iglesia para su consolidación en Europa  y así poder acceder  a la riqueza de Oriente).
En su defensa y aprobación Weber dice que el conocimiento científico seria neutral actuando solo como un medio de investigación para comprender y observar, y  no para criticar y cambiar las causas de los fenómenos sociales que estarían regidos por el triunfo de la Razón instrumental en la organización social humana.

Esta propuesta seria recogida en el período de la posguerra como la apelación a la Modernidad y el Progreso como núcleos legitimadores: el capitalismo liberal y el socialismo real.  Habermas-, Escuela de Frankfurt- Jurgen Habermas tuvo en sus inicios como principal motivación, la de identificar las patologías de la Modernidad que pasan de inadvertidas en otros universos teóricos. Desde esta Teoría crítica  postula por el contrario que estaríamos ante la primacía de la ingeniarización de un  mundo petrificado  sin visión cualitativa  en favor de un Estado  Esto sucedería debido al uso dogmático de la razón instrumental  la que domina los sistemas sociales vigentes, en donde la relación del humano con su medio  natural es medida  por la capacidad de dominio que se tenga sobre ella, sin tomar en cuenta que al destruirla la humanidad también se destruye. Para Habermas, muestra de ellos son el sistema económico y el sistema de administración de poder donde la sociedad  confía sus capacidades de autoorganización.

[2] El vocablo evolución designa la acción y efecto de desenvolverse, desplegarse, desarrollarse algo es decir, la idea de un proceso a la vez gradual y ordenado, a diferencia de la revolución, que es un proceso de despliegue súbito y violento. Diccionario de Filosofía Ferrater Mora.

[3] “El plan de eliminación de los pueblos indígenas y la ocupación de sus territorios con miras a la modernización, expansión económica y construcción de la nacionalidad, era asumido como el paso inevitable y necesario para ingresar en una etapa evolutiva superior.”Adriana Alejandrina Stagnaro La antropología en la comunidad científica: entre el origen del hombre y la caza de cráneos-trofeo (1870-1910) ALTERIDADES, 1993 3 (6): Págs. 53-65

[4] Diccionario filosófico http://www.filosofia.org/filomat/pcero.htm

[5] Fernando Silva Santisteban Naturaleza y cultura http://www.lainsignia.org Perú, 10 mayo de 2005.

[6] Método de comprobación sistemática que demuestra que los entes biológicos más sencillos son los predecesores de los más complicados

[7] Marvin Harris Introducción a la antropología general. Alianza Editorial Madrid. 1999

[8] Tylor concluyó que el juego hindú del pachisi y del patolli mexicano en donde se utilizanla adivinación no podían haberse inventado de forma independiente y, en consecuencia, tuvo que existir comunicación entre Asia y América a través del Pacífico y antes del descubrimiento del Nuevo Mundo por los españoles. Gerardo Antimo Cortés, Manuel Maldonado Uribe Introducción a la antropología

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