El tiempo puede que no exista: más allá de la física clásica

Vía Ciencia Kanija

Por no mencionar la cuestión de qué dirección sigue…

« Nadie sigue el rastro del tiempo mejor que Ferenc Krausz. En su laboratorio en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica Garching, Alemania, ha cronometrado los intervalos de tiempo más cortos jamás observados. Krausz usó pulsos láser ultravioleta para rastrear los irracionalmente breves saltos cuánticos de los electrones dentro de los átomos. Los eventos que investigó tardaron unos 100 attosegundos, o 100 trillonésimas de segundo. Para verlo con un poco de perspectiva, 100 attosegundos es a un segundo lo que un segundo a 300 millones de años.

Pero incluso los trabajos de Krausz están lejos de la frontera del tiempo. Hay un dominio temporal llamado escala de Planck, donde incluso los attosegundos parecen eones. Esto marca el límite de la física conocida, una región donde las distancias e intervalos son tan cortos que los mismos conceptos de espacio y tiempo comienzan a colapsar. El tiempo de Planck — la unidad más pequeña de tiempo que tiene sentido a nivel físico — es 10-43 segundos, menos de una billonésima de billonésima de un attosegundo. ¿Más allá qué hay? El tiempo desconocido. Al menos por ahora.

Los esfuerzos por comprender el tiempo por debajo de la escala de Planck han llevado coyunturas extremadamente extrañas de la física. El problema, resumiendo, es que el tiempo puede no existir al nivel más fundamental de la realidad física. Si esto es así, entonces, ¿qué es el tiempo? ¿Y por qué es tan obvia y tiránicamente omnipresente en nuestra propia experiencia? “El significado del tiempo se ha convertido en un algo terriblemente problemático en la física contemporánea”, dice Simon Saunders, un filósofo de la física en la Universidad de Oxford. “La situación es tan incómoda que lo mínimo que puede uno hacer, de lejos, es declararse agnóstico”.

El problema con el tiempo comenzó hace un siglo, cuando las Teorías de la Relatividad Especial y General de Einstein derrumbaron la idea del tiempo como una constante universal. Una consecuencia es que pasado, presente y futuro no son absolutos. Las Teorías de Einstein también abrieron una grieta en la física debido a que las reglas de la relatividad general (que describen la gravedad y la estructura a gran escala del cosmos) parecen incompatibles con las de la física cuántica (que gobierna el dominio de lo diminuto). Unas cuatro décadas más tarde, el renombrado físico John Wheeler, entonces en Princeton, y el posteriormente Bryce DeWitt, entonces en la Universidad de Carolina del Norte, desarrollaron una extraordinaria ecuación que proporciona un posible marco de trabajo para unificar la relatividad y la mecánica cuántica. Pero la ecuación de Wheeler-DeWitt siempre ha sido controvertida, en parte debido a que añade otro, si cabe, giro aún más desconcertante a nuestra comprensión del tiempo.

“Uno se encuentra con que el tiempo simplemente desaparece en la ecuación de Wheeler-DeWitt”, dice Carlo Rovelli, físico de la Universidad del Mediterráneo en Marsella, Francia. “Es un tema que ha desconcertado a muchos teóricos. Puede que la mejor forma de pensar en la realidad cuántica sea abandonando la noción de tiempo — que la descripción fundamental del universo debe ser atemporal”.

Nadie ha tenido éxito en el uso de la ecuación de Wheeler-DeWitt para integrar la teoría cuántica con la relatividad general. No obstante, una minoría considerable de físicos, Rovelli inclusive, creen que alguna fusión exitosa de las dos grandes piezas maestras de la física del siglo XX inevitablemente describirán un universo en el que, finalmente, no hay tiempo. »

Seguir leyendo: Ciencia Kanija – El tiempo puede que no exista

Publicités

El voto electrónico y el déficit democrático europeo:Lo que debemos tener en cuenta en Perú

Aquí un excelente análisis hecho por el politólogo mexicano  Fernando Barrientos del Monte publicado
en la Revista TEXTOS de la CiberSociedad ISSN 1577-3760 · Número 12 ,  sobre la aplicación del voto electrónico en Europa, muy útil en momentos en que nuestro país desea implementar el voto electrónico, bajo el apoyo teórico de doxólogos muy poco preparados en la materia.

El voto electrónico y el déficit democrático europeo – Fernando Barrientos del Monte

Desde las primeras elecciones al Parlamento Europeo en 1979 el abstencionismo electoral ha sido una constante. En Europa se han puesto en funcionamiento los sistemas de votación electrónica más sofisticados. Algunos de éstos se han propuesto para las elecciones al PE, suponiendo que el voto electrónico aumentará la participación ciudadana. No obstante, en éste artículo se argumenta que son las reformas al sistema de partidos europeo lo que salvará al PE de su déficit democrático. Si la implantación de los sistemas de votación electrónica para las elecciones comunitarias sucede en un contexto político poco reforzado, quizá los años de investigación y recursos invertidos en los mismos no puedan dar los resultados que de ellos se esperan y su potencialidad para reforzar la democracia podría ser desafortunadamente aplazada.
 

¿Podrá la tecnología reforzar la democracia en la Europa ampliada? Las democracias necesitan inevitablemente de los partidos, principalmente porque la democracia sin partidos, es decir la democracia directa, es imposible de realizarse bajo las actuales condiciones de la sociedad moderna. Los partidos son las instituciones que no sólo son el enlace entre la sociedad civil y las instituciones políticas, absorben demandas y las canalizan a los vértices del poder, también pueden ser y son sujetos a la accountability, así las elecciones tienen sentido. Se castiga o se premia a un partido dependiendo su desempeño, y actualmente la arquitectura institucional de la Europolity no lo permite de forma clara. Es por ello que al proceso de democratización de la Europolity le resta un camino muy largo por recorrer, pero mientras no se desarrollen verdaderos europartidos su consolidación será casi imposible.

Los sistemas de votación electrónica que están siendo impulsados por la Comisión Europea, tienen la virtud que generan una interacción entre el sector privado y público en el desarrollo y esfuerzos por acercar las nuevas tecnologías a universos de ciudadanos muy amplios y sin distinción.

No obstante, es necesario repetir, que no serán las urnas electrónicas la panacea que resuelva el déficit democrático europeo, e incluso difícilmente podrán incidir significativamente. Son las reformas al sistema de partidos europeo lo que salvará a Europa de su déficit democrático. Si la implantación de los sistemas de votación electrónica para las elecciones al PE sucede en un contexto político poco reforzado, quizá los años de investigación y recursos invertidos en los mismos no puedan dar los resultados que de ellos se esperan y su potencialidad para reforzar la democracia podría ser desafortunadamente aplazada.

Seguir leyendo aquí

Más info:
Sobre el voto electrónico y Democracia en Perú: ¿Idealismo o negocio?

Epistemología cívica : Cuando la sociedad participa de la Ciencia y las decisiones políticas que ésta apoya

Releía No está en los genes  de Richard Lewontin ,  a raíz del artículo sobre Epistemología cívica, « concepto acuñado por Sheila Jasanoff que da cuenta del conjunto de normas, procesos e instituciones involucradas en la producción, validación y aplicación del conocimiento a la política » publicado en Tecnocidanos :

« Lo característico de la ciencia, en oposición a la filosofía neutral prerrevolucionaria, es que es una actividad de un grupo especial de expertos que se autovalidan: los científicos.(…) La invocación de lo científico como legitimación y de los científicos como las autoridades últimas, es quintaesecialmente modernas.(…) Desde que la ciencia es la fuente de legitimidad de la ideología, los científicos se han convertido en los generadores de la forma concreta en que ésta penetra en la conciencia pública. (…) La manipulación de los datos a fin de que concuerden con convicciones previamente establecidas, la supresión deliberada de hechos conocidos, el uso de proposiciones ilógicas simples y la creación de datos fraudulentos procedentes de experimentos inexoistentes son hechos universalmente excluidos de los límites de la ciencia reconocida, entonces, ha habido gran cantidad de « ciencia falsa » apoyando ciertas visiones del mundo. « 

El término « ciencia » designa en ocasiones al cuerpo de científicos y al conjunto de instituciones sociales en que participan, a las revistas,los libros, los laboratorios, las sociedades, y academias profesionales a través de las que se da curso y legitimidad a los individuos y su trabajo. Otras veces se entiende por ciencia el conjunto de métodos que utilizan los científicos como medios para investigar las relaciones entre las cosas existentes y los cánones de demostración aceptados como fuentes de credibilidad de las conclusiones de los científicos -eso pasa también, ¿sobre todo?, en las « ciencias » sociales-.

Un tercer significado dado al término « ciencia » es el de cuerpo de hechos, leyes – aquí Edgar morin es de lectura obligada en espistemología de la complejidad- , teorías y relaciones referidos a los fenómenos reales que las instituciones sociales de la « ciencia » postulan como verdaderos, utilizando métodos de la « ciencia ».

Es súmamente importante para nosotros distinguir entre lo que las instituciones sociales de la ciencia, utilizando los métodos científicos, dicen sobre el mundo de los fenómenos -por ejemplo, sociales- y el mundo real en sí mismo.

¿Por qué entonces se les presta tanta atención? Porque, en la sociedad occidental contemporánea, a la ciencia como institución se le ha conferido la autoridad que en una época correspondió a la Iglesia. Cuando la « ciencia » habla, o más bien sus portavoces, y generalmente son hombres, hablan en nombre de la ciencia, no admite réplica. »

Lewontin,  Richard No está en los genes , 1987 El papel d elos científicos, El determinismo y la « ciencia falsa », Política del determinismo biológico p. 45, 46, 47,

Nota: Los comentarios entre guiones son del blog.

Epistemología cívica

La promoción de la cultura científica no puede basarse en el modelo del déficit o, en otros términos, en la convicción de que basta con divulgar contenidos de manera amable o espectacular o insistente.

Los laboratorios son un espacio privilegiado de producción de conocimiento. En su interior existen potentes mecanismos de control destinados a garantizar la fiabilidad de cuanto allí se hace o circula por las redes que los interconectan. Pero no sólo hay ciencia en las instituciones científicas, como tampoco son los centros académicos o de investigación los únicos lugares dónde se produce conocimiento.

En efecto, una sociedad necesita constantemente tomar decisiones que involucran cuestiones en las que los científicos tiene mucho que decir, aún cuando no tengan la última palabra, ni tampoco puedan actuar como si tuvieran el monopolio de la verdad. Y, claro está, se trata de decisiones que deben adoptar la apariencia de ser sensatas, equilibradas, pertinentes, necesarias, aquilatadas, consensuadas y veraces. Producir tales compromisos, así como los procedimientos para lograrlos y luego implementarlos, es crear experiencia, organización, redes y, en definitiva, conocimiento.

La epistemología cívica (civic epistemology) es un concepto acuñado por Sheila Jasanoff que da cuenta del conjunto de normas, procesos e instituciones involucradas en la producción, validación y aplicación del conocimiento a la política. Si hablamos de células madre, semillas transgénicas, anorexia, recursos hídricos, cambio climático, incendios forestales, polinización con abejas o cáncer de mama, es imprescindible escuchar a los científicos del ramo. Pero además de esta voz experta,la práctica cotidiana demuestra que afortunadamente también son escuchados otros actores. No sólo porque son varios lo valores que se quieren defender (rigor, eficacia, competitividad o pluralidad), sino porque son distintas las capacidades que hay defender (derecho a la equidad, derecho a la dignidad o derecho a la libertad).

Gestionar esta cesta de valores y capacidades, implica desarrollar esquemas de credibilidad, estilos de evaluación, formatos de reunión, marcos de comunicación y protocolos de decisión. Todo esto hay que definirlo con una concepto que, como ya hemos dicho, es epistemología cívica. Buscamos un concepto nuevo porque no podemos acercarnos a estas cuestiones como si se tratara de algo que nos viene dado, una práctica de la que se ocupa el estado. Necesitamos problematizarlas, no tanto para seguir escribiendo artículos, como para contribuir a sostener el mundo que habitamos. El concepto entonces es también, como se explica en The Crossing resumiendo una reciente conferencia (escucharla) de Jasanoff en STEPS, una herramienta que nos permite analizar cómo se toman decisiones y cómo se pueden mejorar los procesos.

Hay mucha gente que critica la religión, el ejército y, digamos, el arte. Pero, ¿quién critica la ciencia? ¿Sólo los tecnófobos, los integristas y los charlatanes? La respuesta es no. Esta ha sido la tarea desarrollada en las tres últimas décadas por los estudios de la ciencia: preguntarse cómo funciona la ciencia, cómo trabajan los científicos. El sistema educativo ni se han enterado. En la enseñanza sólo se habla de hechos y muy poco de cómo se logran y cómo influyen en nuestras prácticas culturales y políticas.

Tampoco se aprecia la influencia de los estudios de la ciencia (CTS, ciencia, tecnología y sociedad) en las políticas de comunicación de la ciencia, basadas en las pautas del llamado public understanding of science (comprensión pública de la ciencia). Unas pautas que dan por probado el modelo del déficit, construido alrededor de la convicción de que la ciudadanía sabe poca ciencia y, lo más importante, que cuando sepa más, cuando sea atraída a la cultura de los científicos, acabará aceptando también su manera de ver las cosas. Así, lo que el modelo del déficit moviliza son programas de divulgación, exposiciones maravillosas, actuaciones espectaculares y discursos proselitistas.

El modelo del déficit, ver el excelente informe de DEMOS The Public Value of Science, así como los comentarios de Pielke en Prometheus, ha recibido vigorosas críticas: tiende a ignorar las diferencias culturales, minimizar la capacidad de intervención ciudadana, privilegiar el papel de los especialistas, desdeñar los enfoques generales y volatilizar la experiencia histórica. Los partidarios de la cultura de la divulgación no se han enterado de que es muy probable que la gente quiera saber más sobre cómo se asignan los recursos de investigación, cómo se deciden los estándares que fijan la calidad del aire o que hacen saltar las señales de alarma que nos avisan de graves inestabilidades en el sistema financiero, de riesgo de enfermedades contagiosas o de las insistentes amenazas de sustancias cancerígenas. La gente quiere saber quién fue Eintein, qué es un gen o cuánto le debemos Cajal, pero también aspira a conocer cómo se determina la calidad de lo que comemos, en qué no afecta la degradación del medioambiente y por qué hay tanta gente que discutía hasta antes de ayer la naturaleza androgénica del cambio climático.

La epistemología cívica, como explica Clark A. Miller, nos convoca a otras políticas. Los estudios de Jasanoff, entre otros, muestran que la forma en la que se afrontan estas problemáticas cambia mucho de unos países a otros. Lo que es tanto como decir que no hay una sola manera de hacer las cosas y que la cultura política de cada país genera diferentes maneras de abordar asuntos tan delicados. En su estudio Designs of Nature (reseña en Nature) sobre las diferencias en el tratamiento de los transgénicos en Alemania, Reino Unido y Estados Unidos quedaron muchas cosas claras como, por ejemplo, la imposibilidad de separar ciencia y política. Pero hay más.

Hay tres conclusiones que vienen al caso de lo que estamos diciendo. La primera tiene que ver con que en la sociedad del conocimiento las noción medular de democracia se oscurece dramáticamente si los ciudadanos son apartados de las políticas de ciencia y tecnología. Por otra parte, entramos ya en la segunda conclusión, es obvio que hacer política sobre la vida (OGM, células madre, transplantes, tecnologías reproductivas, residuos, nuevas enfermedades o fertilizantes y depresión) obliga a inventar un nuevo estatuto de ciudadanía y, en consecuencia, a reiventar lo que entendemos por nación. Y, ya en tercer lugar, que la cultura científica no tiene que ver con lo exótico, lo maravilloso, lo heroico, lo genial o lo “otro”, sino más bien con la habilidad para dotar a los ciudadanos de las capacidades para evaluar asuntos científicos.

Y, en esta línea, vale la pena recordarle a los científicos, los gestores y los políticos que las dudas de la gente, así como sus críticas e intromisiones, no necesariamente tiene que ser fruto de la ignorancia, los prejuicios o la inconciencia, sino probablemente de su distinta manera de entender la política o de gestionar los asuntos públicos. »

Más apoyo para la teoría cuántica: Los opuestos interfieren

« Los científicos han demostrado que incluso aunque dos partículas electrónicas provengan de fuentes completamente diferentes y nunca interactúen entre sí, la acción de una está inextricablemente ligada a la otra, demostrando de nuevo el éxito de la teoría cuántica.

En un experimento clásico de física, los fotones (partículas ligeras), electrones, o cualquier otra partícula cuántica son disparados, uno cada vez, contra una hoja con dos rendijas que se sitúa frente a una placa de registro. Para los fotones, una placa fotográfica revela un patrón oscilatorio (bandas de luz y oscuridad) – una señal de que cada partícula, comportándose como una onda, ha pasado de algún modo a través de ambas rendijas simultáneamente e interfirió, cancelando la luz en algunos lugares y aumentándola en otros.

Si una partícula cuántica individual puede existir en dos lugares a la vez, e interfiere con ellos en patrones predecibles, lo que sucede cuando hay dos partículas cuánticas es que “Pueden interferir entre sí”. El Prof. Mordehai Heiblum del Departamento de Materia Condensada del Instituto Weizmann y su equipo de investigación ha estado experimentando con electrones disparados a través de unos dispositivos semiconductores especiales.

La mecánica cuántica predice que dos electrones pueden, en efecto, causar el mismo tipo de interferencia que un único electrón – con una condición: que los dos sean idénticos hasta el punto de ser indistinguibles. Heiblum y su equipo demostraron que, debido a tal interferencia, estas dos partículas están entrelazadas – las acciones de una están inextricablemente ligadas a las acciones de la otra – incluso aunque vengan de fuentes completamente distintas y nunca interactúen entre sí. Los hallazgos del equipo aparecieron recientemente en la revista Nature.

El Dr. Izhar Neder y Nissim Ofek, junto con el Dr. Yunchul Chung, la Dra. Diana Mahalu y el Dr. Vladimir Umansky, dispararon tales electrones idénticos desde lados opuestos del dispositivo hacia los detectores que estaban colocados en un lateral del dispositivo. En otras palabras, cada par de detectores podría detectar la llegada de dos partículas de una de las dos formas: partícula 1 en el detector 1 y partícula 2 en el detector 2, o, también, partícula 2 en el detector 1 y partícula 1 en el detector 2. Dado que estas dos “elecciones” son indistinguibles, , las “elecciones” interfieren entre sí de la misma forma que una partícula cuántica única interfiere en los dos posibles caminos.

Los científicos han investigado cómo la “elección” de una partícula afecta al camino tomada por la otra, y encontraron una fuerte correlación entre ellas. Estas correlaciones podrían estar afectadas por cambios, por ejemplo, en la longitud del camino tomado por una partícula. Esta es la primera vez que se observa un patrón de interferencia oscilante entre dos partículas idénticas, probando, de nuevo, el éxito de la teoría cuántica.

La investigación del Prof. Mordehai Heiblum estuvo apoyada por el Centro de Investigación Submicrométrica Joseph H. y Belle R. Braun; la Fundación Benéfica de la Familia Wolfson; Hermann Mayer y Dan Mayer; y Mr. Roberto Kaminitz, Sao Paulo, Brasil. El Prof. Heiblum es el titular de la Cátedra de Profesor Alex e Ida Sussman en Electrónica Submicrométrica »

Vía Ciencia Kanija

1984: ¿Google el nuevo mega Microsoft?

En eso me hizo pensar el comentario del autor de Epigenetics Papers  a raíz del post sobre el OOXML: en el comentario que éste hace, como respuesta al mío:

Respecto a 1984, creo que Google se parece mas a Newspeak que cualquier otra empresa, porque ellos controlan lo que la gente debe leer, al ser guiados hasta ciertas webs que son “resultados” de su buscador. El negocio es tremendo si, pero es mayor la manipulacion. Sino recordemos a Baidu, el google censurado chino, u otros paises que censuran el acceso libre a los contenidos de la red, como por ejemplo India y Pakistan donde no es posible ver la mayoria de blogs albergados en Blogger. Todo esto con la bendicion y consentimiento de nuestro amigo, Google.com. Y se encuentra en una peligrosa expansion, primero con YouTube, y luego con Double Click. Si ya se viene diciendo en los circulos informaticos desde hace varios años que Google es el nuevo Microsoft.

 Y en eso me hizo pensar este video:

La Revolución de los Medios

« Sátira o presunción, este  vídeo intenta desenmarañar cuáles van a ser los próximos pasos a nivel corporativo y tecnológico. ¿Quién compra a quién? ¿Google va por Microsoft o al revés? ¿Cuál va a ser el eje? ¿Qué pasará con la televisión, la radio, los medios en general? ¿Con nuestro cerebro? »

Vía La flecha

II Simposio Internacional de las Ciencias : Ciencia y tecnología para el desarrollo

La Red Mundial  de Científicos Peruanos (RMCP) organiza el II Simposio Internacional de las Ciencias : Ciencia y tecnología para el desarrollo   que tendrá lugar del 4 al 6 de Agosto de 2007 en Lima, Perú.
 OBJETIVO GENERAL:

« El objetivo del II Simposio Internacional de las Ciencias es mostrar a la población
peruana, a los comunicadores sociales, y a los políticos que dirigen el destino de
nuestro país, que la Ciencia y Tecnología son los principales motores de desarrollo
de las nuevas potencias emergentes de este nuevo siglo, y de las cuales el Perú debe
tomar el ejemplo. »

AREAS:

Energía
Computación
Biodiversidad
Biotecnología
Medio Ambiente
Política Científica
Medicina y Neurociencias
Atención Farmacéutica
Ciencias de Materiales
Otras

Los científicos peruanos que radican en el extranjero que por vacaciones se encuentren en Lima, y deseen participar con conferencias en este evento científico, sirvanse inscribirse en la siguiente direccion:

conferencias@rmcp-peru.org 

El programa se encuentra disponible aquí siendo de especial interés la Mesa Redonda sobre Política Científica:

Conocimiento para la Acción, Perú 2021 ¿Es posible transformar la economía peruana en una basada y empujada por el conocimiento científico y tecnológico?
 PRE-INSCRIPCIONES E INSCRIPCIONES:

Jr. Diego de Almagro #113 – Jesús María
Altura cuadra #24 Av. Brasil
Teléfono 4620175
Vía web: http://www.rmcp-peru.org/sic/inscripciones.html

Nature y Science rechazan manuscritos en Open Office XML por razones técnicas

Los manuscritos en el nuevo formato de fichero de Microsoft Word 2007, Open Office XML, están siendo sistemáticamente rechazados por las revistas científicas más prestigiosas: Nature, Science, todas las publicaciones científicas de Wiley, etc… La razón detrás de esta decisión no es política, sino técnica. Estas revistas están encontrando muchos problemas para integrar el nuevo formato de documento de Microsoft en sus protocolos y sistemas de publicación, debido en gran medida a que las ecuaciones son renderizadas en este formato como un gráfico más (a diferencia de las versiones anteriores). Para más INRI, los datos asociados del editor de ecuaciones de Word 2007 no son compatibles con el estándar MathML, lo cuál impide cualquier posibilidad de procesamiento de las mismas mediante los pipelines de publicación electrónica de estas revistas. Desgraciadamente, aunque desde Word 2007 grabes en otro de los formatos de Word, se sigue preservando la información del editor de ecuaciones de la misma manera incompatible.Esta noticia ha causado una gran controversia, como podreis observar en Undernews en una entrada del 31 de Mayo. Investigadores de otras áreas científicas (por ejemplo, ciencias de la computación) no tienen este problema al haber elegido las revistas de referencia de su sector como formato válido de los manuscritos LaTeX o PDF. Algunos sectores a favor del formato estándar OpenDocument (usado por las últimas versiones de IBM Lotus, StarOffice, KOffice, AbiWord y OpenOffice), y en general, de los formatos abiertos abogan por abandonar el formato Word y otros formatos propietarios para la publicación científica. Sin embargo, muchas herramientas como EndNote, indispensables para muchos científicos a la hora de escribir artículos, sólo se integran adecuadamente con el estándar de facto de los procesadores de texto, Microsoft Word.Vía Bioinformática Biología computacional