El fin del determinismo genético

Interesante texto encontrado en Ecored

Considerar que la evolución del organismo humano está exclusivamente determinada por la información descrita en el ADN es una aproximación muy reduccionista y conlleva el riesgo de disminuir las posibilidades de desarrollar modos de intervención que tienen un gran impacto en la prevención. Richard Strohman

El fin del Determinismo genético

« Lo irónico de todo esto es que la ciencia occidental contemporánea está redescubriendo, en todas sus disciplinas, que la naturaleza es orgánica, dinámica y está interconectada. No existen cadenas causales lineales que vinculen genes con características de los organismos y mucho menos con la condición humana. El desacreditado paradigma es perpetrado por una clase científica dominante que, consciente o inconscientemente, sirve a las empresas privadas y hace que incluso las aplicaciones menos éticas parezcan necesarias. Ya es hora de que los científicos del mundo se liberen de las empresas privadas para trabajar en colaboración con la sociedad, para recuperar y revitalizar las perspectivas holísticas de los sistemas de conocimiento tradicionales y para asegurar alimento y salud para todos los habitantes del planeta. » Mae-Wan Ho, directora del Instituto de Ciencia en la Sociedad (ISIS), es conferencista invitada de Biología en la Universidad Abierta de Gran Bretaña y miembro de la Fundación Nacional de Genética de Estados Unidos

 Cosas de la vida

 El descubrimiento más notable que ha aportado el PGH ha sido la constatación de que así como no hay una correlación simple entre el grado de complejidad morfológica y contenido de ADN, tampoco parece haberla entre aquella y el número de genes en los diferentes organismos. Así, la bacteria Escherichia coli, ampliamente utilizada en experimentos de laboratorio, tiene un genoma compuesto por unos 4.500 genes. La levadura Saccharomyces cereviciae, también unicelular, posee 6.034 genes. Dado que ésta última es más grande y de estructura mucho más elaborada que E. coli, se hubiese esperado una mayor diferencia en el número de genes de ambas. Entre los metazoos (seres pluricelulares), la mosca Drosophila melanogaster aparece con 13.061 genes, mientras que el gusano Caenorabditis elegans, que mide un milímetro y es de morfología mucho más sencilla que la de la mosca, tiene 19.099 genes. Por su parte, Arabidopsis thaliana, una planta cuya simplicidad genética la convierte en un preciado modelo para estudios de laboratorio, posee un genoma de 25.500 genes.

El número de genes es bastante menor que el necesario para fundamentar las extravagantes declaraciones que se hicieron durante la década pasada, según las cuales, los genes individuales determinan no sólo la constitución física y las enfermedades correspondientes a cada persona, sino también los patrones de conducta, la capacidad intelectual, la preferencia sexual y el grado de criminalidad. Estamos ad portas de la primera revolución Kuhniana en las ciencias biológicas: la derrota de la genética determinista. De acuerdo con Strohman del Departamento de Biología Celular y Molecular de la Universidad de California en Berkeley, la malla de interacciones entre los genes que se establece a través de las proteínas que éstos codifican, así como las influencias de factores ambientales sobre estas interacciones, constituyen un sistema adaptativo epigenético que es complejo y que resulta incompatible con el acentuado determinismo que prevaleció en el siglo XX.

*El genoma humano tiene alrededor de 30.000 genes, el doble que las moscas de la fruta y 10.000 más que una simple lombriz intestinal.

 * El genoma humano tiene apenas 300 genes únicos que no tiene el ratón. * Cuarenta por ciento de los genes se desconocían previamente.

 * Ciento trece genes han sido transferidos al ser humano « gracias » a las bacterias.

* No existe un fundamento genético de diferenciación racial: todos los habitantes del planeta compartimos 99,9 por ciento del ADN.

* La secuencia « completa » aún sigue plagada de lagunas.

* El pez fugu (un pez de Japón) tiene el genoma más conciso: no tiene ADN « de desecho ».

* Más de 95 por ciento del genoma humano está constituido por ADN « de desecho », o « basura ».

* Las regiones de codificación para las proteínas ocupan sólo 1,1 por ciento del genoma humano.

* Cerca de 50 por ciento del genoma humano está formado por secuencias favorables a los virus y elementos intercambiables, varios con transcriptasa inversa.

 * Uno de los elementos intercambiables más común, Alu, tiende a apiñarse donde hay genes. * Los cromosomas varían mucho en el número de genes que contienen.

 * La mayoría de las mutaciones ocurren en los machos de la especie. * Existen 250.000 proteínas que fabrican los 30.000 genes.

 * El perro comparte con el ser humano 85 por ciento de su secuencia genética y muchas de las 380 enfermedades caninas « heredadas » son similares a las humanas.

 * Hasta ahora, se han encontrado más de cuatro millones de diferencias genéticas entre los seres humanos.

* Hasta ahora, se ha establecido la correspondencia de 1.778 genes con enfermedades que van desde el asma hasta el Mal de Alzheimer. « No tenemos suficientes genes para justificar esa idea del determinismo biológico », afirmó Venter. « La grandiosa diversidad de la especie humana no tiene un vínculo muy estrecho con nuestro código genético; lo crucial es el entorno » agregó.

Los gobiernos derivan altas sumas de dinero procedentes de impuestos hacia la investigación genética, cuyas beneficiarias son las compañías privadas. Este es un verdadero desastre para la salud pública, ya que ha reducido las opciones de atención médica y aborta otros enfoques promisorios. También se trata de una excelente manera de distraer la opinión pública de las verdaderas causas de la enfermedad –que son, en su mayoría, ambientales y sociales-, lo que terminará marginando y haciendo víctimas a quienes más necesitan atención y tratamiento médico. Mucho tiempo antes de que se nos dijera que no hay suficientes genes como para fundamentar la opinión del determinismo genético, varios científicos concluyeron que no existen explicaciones simples para las enfermedades, en base a genes aislados, porque cada uno se ve afectado y modificado por otros. La conexión entre gen y enfermedad es aún más tenue cuando se trata de cáncer, enfermedades coronarias, diabetes, esquizofrenia, inteligencia, alcoholismo y comportamiento criminal, casos en los que son predominantes los factores ambientales y sociales.

La genética ni explica ni puede explicar las diferencias entre grupos sociales en cuanto a capacidades intelectuales, éxito económico o estatus social alcanzado. Este recurso explicativo a la genética coincide con el tirón inercial de las modas científicas para servir de pretexto a claros intereses ideológicos y antisociales, cuyos presupuestos son contrarios a las aportaciones de la literatura experimental en biología molecular y genética de la conducta. Miguel Moreno Muñoz. Univ.Granada

Sin embargo, los deterministas genéticos y otros científicos de renombre, así como ciertos especialistas en bioética, defienden la terapia genética y la clonación humana, asegurando que la creación de una clase de personas « genéticamente ricas » es algo inevitable debido al libre mercado reinante en este mundo globalizado. Los ricos pagarán para mejorar genéticamente a sus descendientes, igual que pagan por educación privada costosa. En consecuencia, surgirá una clase « genéticamente pobre » –los hijos de los más pobres- que se convertirá, a la larga, en una especie inferior. La desigualdad social se traducirá entonces en desigualdad genética y viceversa.  

  La respuesta no siempre está en los genes

Varios trabajos publicados en la revista Science critican esta preponderancia actual de la genómica. Cada vez existen evidencias más claras de que no todo se encuentra en los genes. La contribución del entorno, entendido en su más amplio sentido como el medio y las condiciones de vida, no siempre se tiene en cuenta a la hora de valorar los elementos que favorecen la aparición de una patología.                                                                                              Sin embargo, para los clínicos, que están más cerca del enfermo, el entorno del paciente sigue siendo fundamental. Un trabajo publicado por Science invalida los estudios que relacionaban el desarrollo de la esquizofrenia con defectos en el cromosoma 1. Un equipo compuesto por investigadores de nueve países rastreó las alteraciones de ese fragmento de ADN en más de 1.900 individuos que padecían esta patología y en sus familias.

Sus conclusiones son claras: “Con el número de individuos examinados se habría detectado el defecto genético que causa la esquizofrenia. Si existe, su contribución a la aparición de la enfermedad debe de ser mínima”. Por otra parte, se ha observado que las poblaciones de emigrantes, con el tiempo, dejan de tener las cifras de riesgo características de su país de origen para adquirir las del de destino. Walter C. Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, afirma en Science que: “la conclusión es que la mayoría de los tumores son debidos al entorno… la sobredimensión de la investigación genética para la prevención de enfermedades podría suponer un incremento del gasto sin llegar a obtener resultados óptimos para la salud”. En este sentido, Richard Strohman, biólogo molecular de la Universidad de California, asegura que “existe una intensa actividad de investigación sobre el genoma y el proteoma, pero todavía hay un gran desconocimiento sobre cómo las condiciones de vida interactúan con la carga genética para que se desarrolle una patología”. Este investigador considera que se debe tener en cuenta la naturaleza dinámica del organismo humano. Los sistemas metabólicos son idénticos en todas las células y son responsables de convertir la materia en energía (ATP) que en última instancia se transforma en las funciones necesarias para la salud y la vida. Cualquier alteración de estos sistemas, sea por un defecto genético o por las condiciones del entorno, supone un fallo en el suministro de bioenergía.

Considerar que la evolución del organismo humano está exclusivamente determinada por la información descrita en el ADN es una aproximación muy reduccionista y conlleva el riesgo de disminuir las posibilidades de desarrollar modos de intervención que tienen un gran impacto en la prevención.

Enlaces relacionados:

Antropología y Biología Evolutiva del desarrollo ( Evo-Devo)

5 thoughts on “El fin del determinismo genético

  1. Ping : meneame.net

  2. Hola Andrea,
    gracias por el post. Esto de la genética es un terreno bastante pantanoso. Desechar el determinismo genético será un fundamento para descartar que los esfuerzos por encontrar armas etnicas serán infructuosos? O una cosa no obsta la otra?

    Aquí dos enlaces sobre armas étnicas:
    http://www.elreloj.com/article.php?id=24617
    http://www.sott.net/signs/signs_ethnic_supplement.htm

    Gracias de antemano por tu aclaración a este neófito en genética.

  3. Ping : Mae-Wan Ho, la negentropía y el quantum jazz « nihilalienum

  4. Ping : Nihil Alienum | Mae-Wan Ho, la negentropía y el quantum jazz

  5. Ping : 1911 – 2011 Centenaire de la mort de Antenor Firmin | Luna Antagónica

Laisser un commentaire

Entrez vos coordonnées ci-dessous ou cliquez sur une icône pour vous connecter:

Logo WordPress.com

Vous commentez à l'aide de votre compte WordPress.com. Déconnexion / Changer )

Image Twitter

Vous commentez à l'aide de votre compte Twitter. Déconnexion / Changer )

Photo Facebook

Vous commentez à l'aide de votre compte Facebook. Déconnexion / Changer )

Photo Google+

Vous commentez à l'aide de votre compte Google+. Déconnexion / Changer )

Connexion à %s